«Nuestros profesionales no encuentran necesario o no conocen lo que significa el compromiso gremial». Entrevista Ruth Helena Vallejo, Doctora en Documentación de la Universidad de Salamanca

Entrevistamos a Ruth Helena Vallejo Sierra, de El Líbano – Tolima, Colombia. Coordinadora del programa Archivística y Gestión de la Información Digital, de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Doctora en documentación de la Universidad de Salamanca, Magíster en Administración de Empresas, de la Universidad Nacional de Colombia, Especialista en Gerencia de Mercadeo de la Universidad del Rosario, Bibliotecóloga y Archivista de la Universidad de la Salle. Ruth ha participado en producciones académicas, artículos de investigación, participación en conferencias nacionales e internacionales, así como también apoyo en trabajo gremial en el campo archivístico y bibliotecas.

En la siguiente entrevista conoceremos sobre sus experiencias y anécdotas en el campo académico, proyectos archivísticos y áreas afines, retos a futuro, de su gran bagaje profesional y laboral.

Bienvenida Ruth, y gracias por tu tiempo para esta entrevista.

[Archivoz] Ruth, ¿Cuáles son los retos y desafíos a futuro del programa de Archivística y Gestión de la Información Digital, que diriges actualmente en la Universidad Distrital?

(Ruth Vallejo) Desde el inicio pensar en qué programa de Archivística debería construirse desde la Universidad Distrital fue un gran desafío, porque además de las competencias profesionales propias de un profesional, implicaba reflexionar sobre lo que significa la archivística en el contexto de la Universidad Pública de Bogotá.  Ahora bien, era importante superar estereotipos sobre el quehacer profesional, también en un nuevo perfil de estudiantes jóvenes y sin experiencia en el campo, que están mirando la profesión desde su vocación y no solo como una oportunidad laboral; pero además estar a la vanguardia de los retos que nos impone hoy las TIC y las discusiones sobre los fundamentos teóricos como disciplina científica.

Llevamos dos años de implementación, así que debemos conformar una planta docente especializada, construyendo nuestro proceso investigativo, desarrollando la oferta de extensión y proyección social. Sabemos el compromiso que enfrentamos en ser un programa de alta calidad lo que nos exige estar en permanente autoevaluación; y en ser reconocidos por el alto nivel técnico, compromiso ético y ciudadano de los estudiantes, docentes y egresados.

Otro aspecto de gran interés es construir con los estudiantes y futuros profesionales, la perspectiva no solo tecnológica de la profesión sino su carácter social y político. La Archivística y la gestión de la información digital son apuestas ético-políticas muy importantes para garantizar el acceso a la información, guiado por principios de transparencia, lo cual es un elemento central que aporta a las ciudadanías, dentro de las cuales están por supuesto las digitales, lo cual implica además trabajar en estrategias y mecanismos de formación de los usuarios en el uso crítico de los servicios digitales que ponen mucho más cerca al Estado con la ciudadanía.

[Archivoz]. ¿Cuáles deben ser esas habilidades, destrezas y demás aspectos que debemos tener en cuenta los profesionales en archivística, para escribir producción intelectual como aporte a la academia?

(RV) Todos los profesionales tenemos algo que decir sobre nuestro ejercicio profesional, sin embargo, hay un temor a valorar esa experiencia, como suficiente o importante y sobre el grado de interés que puede despertar; es decir tenemos la materia prima, pero no lo divulgamos. Una de las formas que se pueden explorar para romper con el miedo a hacer públicas las acciones y buenas prácticas que hemos tenido en el ejercicio de las funciones archivísticas es precisamente abordar la sistematización de experiencias como técnica de movilización de los saberes y las prácticas, que se han aprendido. La práctica es un lugar de reflexión y construcción muy importante y en un campo como la Archivística se requiere mucho el aprendizaje del cómo resolver problemas de organización de la información documental, con mediación tecnológica, por la vía de conocer las experiencias exitosas y los desaciertos que se han cometido. Esto es muy importante porque el error es fuente valiosa de conocimiento.

Aquí es importante reconocer que los temas sobre los que podemos contar se encuentran en la cotidianeidad de nuestro ejercicio profesional; luego poco a poco vamos dando y aprendiendo la estructura metodológica. Entonces el primer paso es tener la motivación, es querer hacerlo, luego revisar y valorar de las múltiples actividades y trabajos que nos gustaría compartir; paciencia, es necesario escribir y reescribir los textos, es muy difícil que desde nuestro primer esfuerzo resulte la pieza final; rigor, hay que ser precisos y hacer análisis cuidadoso de lo que deseamos contar;  y empezar, buscar el espacio más adecuado para publicar nuestra producción, otro aspecto importante es pensar que la comunicación puede ser en múltiples formatos.

La producción intelectual tiene una intencionalidad, compartir lo que se piensa, analizar a quién le quiero comunicar, porque esto incide en nuestro lenguaje, el formato y la manera como describimos el texto; y aprender las lógicas y formas de una publicación periódica, o de un blog, por ejemplo. Yo aprendo cada día de lo que leo y de mis propios escritos.

[Archivoz]   Anécdotas, Recuerdos y mil historias podríamos encontrar en tu bagaje profesional. ¿Cuéntanos en breve, alguna de ellas que te haya marcado y con cual te identificas?

(RV) Una experiencia significativa en mi vida profesional fue el proceso que tuvimos que realizar para lograr la Ley de ejercicio profesional del archivista Ley 1409 de 2010. No solo por el impacto que esto tendría en nuestra profesión, sino por toda la complejidad que implicó su trámite, porque uno es el documento que se construye desde los ideales y otro el que resulta después de las negociaciones con todos los grupos de interés. En primera instancia la discusión que sostuvimos con la academia y las asociaciones sobre la necesidad o no de contar con leyes distintas para la bibliotecología y la archivística; por supuesto esto implicó debatir desde lo epistemológico, desde la experiencia formativa, desde el mercado laboral.

Posteriormente el dialogo con los legisladores frente al riesgo social que implicaba que la gestión de documentos estuviera a cargo de personal no preparado, y de explicarles que existía una profesión llamada archivística y relatar el recorrido y desarrollo de la profesión en el país, que existía escuelas profesionales y una tradición archivística. Otro parte, fue el abordaje con los historiadores frente a mostrar que la archivística como disciplina científica había evolucionado y que ya no era una ciencia auxiliar de la historia, y el reconocimiento del trabajo que han realizado en todas las regiones en la organización y recuperación de archivos históricos; fue muy complicado que se entendiera que el objetivo de nuestro proyecto era reconocer una profesión y no afectar el derecho al trabajo de quienes por muchos años  se habían ocupado en el campo, sin tener la titulación.

Esto nos implicó también pedir las claridades del Ministerio de Educación Nacional sobre la aprobación de las entidades que podían o no otorgar el título de archivista, y en los niveles que tenían autorizados, (técnico, tecnológico y profesional); Además que el sector entendiera las diferencias entre la formación para el trabajo y la educación superior.  Todas las peripecias que implicó la conformación de nuestro Colegio profesional. Fue un trabajo que requirió mucho tiempo, dedicación, reflexión, para luego iniciar su socialización con los egresados, la difusión con los empleadores. Ahora que se cumplen 10 años de su expedición bien vale la pena hacer un balance de este logro. Entonces creo que me identificó completamente en continuar el trabajo para darle sentido, legitimidad, apropiación y valoración social a la profesión y a los archivos.

[Archivoz] ¿Qué libros nos recomiendas en estos momentos, para aplicarlos al quehacer archivístico, así como también mejorar nuestros hábitos de lectura y apropiarnos de otros temas de interés?

(RV) Creo que generar un comportamiento lector parte de la base de leer lo que nos gusta, y en el formato con que nos sintamos más cómodos. La literatura nos permite ver el reflejo y la visión de realidades de todas las épocas a través de la mirada de sus autores y es una herramienta invaluable para trabajar sobre la apropiación social de los archivos, pues a través de los relatos podemos darle el contexto necesario para que se entienda la función social y la necesidad que tiene la sociedad de esta profesión.

Por ejemplo, en estos tiempos estuve leyendo el ciclo de novelas del “Cementerio de los libros olvidados” a propósito de la reciente muerte de su autor, Carlos Ruíz Safón; en el tercer libro (“El Laberinto de los espíritus”) hay un fragmento muy poderoso “pero creyeron que todo el archivo había quedado destruido en el incendio. El pasado no desaparece, por mucho que se esfuercen los necios en olvidarlo y los embaucadores en falsificarlo, para venderlo ora vez como si fuera nuevo”. Piensen Uds. un taller de lectura para los ciudadanos, sobre la importancia y la función de los archivos, basados en libros donde los archivos sean protagonistas o tengan una influencia en el desenlace; esto puede ser una manera diferente de comunicarnos y de ser más cercanos frente a nuestro discurso técnico a veces instrumentalista y el lenguaje más claro para todos.

Otro libro que he tenido la oportunidad de leer en estos días es, “Y Julia retó a los dioses” de Santiago Posteguillo historia de la emperatriz romana; fue interesante leer aquí la historia de Galeno de Pérgamo, su médico y la búsqueda incesante de unos papiros y códices para entender la anatomía humana, al tiempo  que relataba sobre la pandemia que tuvo que controlar mientras estaban en Egipto y como sus recomendación son igual de vigentes hoy frente a las medidas que  se han tomado para combatir las pandemia actual.

[Archivoz]   Ruth Helena, ¿En qué aspectos deben mejorar las agremiaciones del sector archivístico y bibliotecas en Colombia, y a nivel mundial, con el fin de que los profesionales sientan un respaldo y no un espaldarazo ante sus peticiones o necesidades?

(RV) En cuanto a los profesionales, es hora de hacerse estas preguntas, ¿qué puedo hacer yo hoy por el colegio profesional? ¿Cuál es su actuación profesional frente a la asociación?, ¿en qué debemos mejorar los profesionales para poder hacer agremiaciones fuertes y que tengan la solidez para sentir que nos representa y lucha por nuestros intereses?; ¿por qué seguimos esperando que unos pocos interesados que trabajan por las reivindicaciones profesionales den las luchas solos y sin ningún respaldo? No será que existe una falta de motivación, nuestros profesionales no encuentran necesario o no conocen lo que significa el compromiso gremial, y solo cuando los intereses individuales se ven afectados, recuerdan su existencia.

En relación a las asociaciones, creo que algunas deben hacer una revisión profunda sobre su razón de ser y las funciones que están desempeñando, para poder ser el escenario de discusión de las problemáticas del sector, que se haga evidente el interés de la asociación de defender los intereses de los profesionales, y realizar las sanciones necesarias por las malas prácticas.  Aunque en este caso el problema no es la fortaleza de la asociación y su aplicación del código de ética, sino la falta de una reflexión propia sobre los principios y reglas que deben regular y guiar la actividad profesional de cualquiera de nosotros. Es imprescindible entender que solo el respaldo y la unión, es el único camino para robustecernos; para poder ejercer presión social.

Las asociaciones internacionales hacen un gran esfuerzo por liderar el sector, pero han tenido muchas dificultades para lograr una representatividad de América Latina, por ejemplo, el número de asistentes a sus congresos o el número de agremiados. Creo que un poco se debe también a una falta de cultura gremial en nuestros países.

 [Archivoz] La docencia y la investigación hoy en día es un trabajo articulado y que aporta conocimiento en cualquier área interdisciplinar ¿Que nos falta o como debemos prepararnos mejor, para avanzar en el campo docente y apoyar la parte investigativa en la archivística y áreas afines?

(RV) La apuesta para desarrollar la investigación en este campo es asumir cada proceso que realizamos, que en ocasiones pensamos que se trata de seguir estrictamente la aplicación de normas y estándares, como posibilidades para investigar. En la implementación de los procesos que componen la cadena de la gestión documental hay grandes oportunidades para investigar, para profundizar en los conocimientos sobre las organizaciones, sus procesos, funciones, las tendencias mismas del campo. Observar sistemáticamente lo que se está haciendo en otras latitudes y realizar ejercicios reflexivos de adaptación o implementación son opciones que nos acercan a la investigación.

La idea es que los profesionales hagan de la investigación una actitud para resolver los problemas que enfrentan en las entidades. Por ejemplo, las construcciones de instrumentos archivísticos deben entenderse como procesos de investigación; tenemos que reflexionar sobre las implicaciones que tuvo esta pandemia para la gestión documental y cómo vamos a resolver las problemáticas que se generaron, es indispensable indagar sobre la realidad de nuestro ejercicio profesional.   Hay que atreverse a proyectarnos, los estudios prospectivos son más necesarios que nunca antes los vertiginosos cambios que nos enfrentamos hoy.

Las escuelas de formación debemos trabajar en generar habilidades para la investigación desde el comienzo del proceso formativo y hacer parte de nuestra práctica permanente. La investigación es un proceso transversal que debe desarrollarse en todos los espacios académicos. Hay que empezar a investigar porque solo así se aprende.

 [Archivoz] ¿Alguna entidad que haya marcado tu vida laboral y profesional?

(RV) Todas las entidades me han enseñado algo, me han permitido reconstruirme como bibliotecóloga y archivística. Mi vida laboral y profesional se ha enmarcado fuera del ejercicio tradicional de la profesión, lo que ha ampliado mi visión sobre el alcance de la misma; aunque hay dos líneas de mi ejercicio profesional que me han marcado, una el mundo académico, formarme e iniciarme como docente e investigadora en la Universidad de La Salle y  acompañar el proceso del programa de archivística y gestión de la información digital en la Universidad Distrital han sido logros y experiencias que valoro profundamente; Y  otra mi paso por el sector público, y la riqueza que esto me trajo en pensar en el país y en hacer cosas que impacten la vida de los ciudadanos; en el Archivo General de la Nación, preguntándome que caja de herramientas deberíamos ofrecer a las regiones para organizar y salvaguardar el patrimonio documental; En la Red Distrital de Bibliotecas Públicas,  BibloRed comprender el significado real de democratizar el conocimiento y lo que te engrandece el trabajo con y para la comunidad y finalmente en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, pensar en la ciencia como un bien público, la ciencia abierta, el acceso abierto a la información y a los datos científicos.

 

2 thoughts on “«Nuestros profesionales no encuentran necesario o no conocen lo que significa el compromiso gremial». Entrevista Ruth Helena Vallejo, Doctora en Documentación de la Universidad de Salamanca

Comments are closed.

A %d blogueros les gusta esto: