En los albores del cine, la innovación era la clave, y pocas estrellas encarnaron mejor el espíritu pionero que Mary Pickford. Conocida como «La Novia de América», Pickford no solo era una actriz talentosa, sino también una astuta productora que constantemente buscaba desafiar los límites de lo que se podía lograr en la pantalla. Una de sus películas más memorables, «Little Lord Fauntleroy» (1921), no solo cautivó al público con su emotiva historia, sino que también dejó perplejos a muchos con una escena particularmente ingeniosa: aquella en la que Pickford, interpretando a dos personajes, se besa a sí misma.
«Little Lord Fauntleroy» es una adaptación de la popular novela homónima de Frances Hodgson Burnett. En ella, Mary Pickford asumió el ambicioso desafío de interpretar un doble papel: Cedric Errol, el joven y adorable protagonista que se convierte en heredero de un título nobiliario, y su madre, la entrañable «Dearest». La película fue un éxito rotundo, consolidando aún más el estatus de Pickford como una de las actrices más importantes de su tiempo. Su interpretación de Cedric, con sus rizos dorados y su inocencia, se convirtió en una imagen icónica.
La escena que generó más asombro fue la del beso entre madre e hijo, interpretados ambos por Pickford. En un momento de ternura, «Dearest» se inclina para besar a Cedric, y es Pickford quien, de alguna manera, parece estar besándose a sí misma. Para el público de 1921, que no estaba acostumbrado a los sofisticados efectos visuales de hoy, fue un truco de magia cinematográfica.
El secreto detrás de esta ilusión era una técnica conocida como doble exposición, también llamada «split screen» o «mate shot» en sus formas más rudimentarias. Así es como probablemente se logró:
- Primera Toma (El Hijo): Mary Pickford, vestida como Cedric, actuaba la escena mirando y extendiendo los brazos hacia el lugar donde se suponía que estaría «Dearest». Una parte del encuadre (digamos, el lado izquierdo) era cubierta con una máscara negra en la lente de la cámara, de modo que solo la imagen de Cedric se grababa en una mitad del negativo.
- Rebobinado y Segunda Toma (La Madre): El rollo de película se rebobinaba cuidadosamente hasta el inicio de la toma. Pickford se cambiaba de vestuario y se transformaba en «Dearest». Esta vez, la otra mitad del encuadre (el lado derecho) era la que estaba descubierta, mientras que la parte donde ya estaba grabado Cedric se cubría. Pickford, como «Dearest», realizaba la acción de inclinarse y besar el aire en el punto exacto donde se encontraba su personaje de Cedric en la toma anterior.
Al proyectar el negativo, las dos imágenes se superponían perfectamente, creando la ilusión de que dos Mary Pickford diferentes estaban interactuando en la misma escena. El éxito de esta técnica dependía de una planificación meticulosa, una iluminación consistente y la precisión de la actuación de Pickford para asegurarse de que los dos personajes se alinearan perfectamente para el beso.
La escena del beso en «Little Lord Fauntleroy» es un testimonio del ingenio y la creatividad de los cineastas de la era muda. Sin el beneficio de la tecnología digital, recurrieron a soluciones prácticas y ópticas para crear efectos visuales convincentes que asombraban a la audiencia. Mary Pickford y su equipo no solo contaron una historia conmovedora, sino que también empujaron los límites de la narración visual, dejando una huella imborrable en la historia del cine. Esta escena sigue siendo un ejemplo fascinante de cómo la ilusión y la técnica se combinan para crear momentos verdaderamente mágicos en la pantalla grande.

Zuriñe Piña Landaburu
Editor de contenidos
Doctora en Ciencias de la Documentación, bibliotecaria e investigadora.
Doctora en Ciencias de la Documentación por la Universidad Complutense de Madrid, donde también obtuvo el Grado en Información y Documentación y el Máster en Gestión de la Documentación, Bibliotecas y Archivos. El título de su tesis doctoral es “Ontología de la Guerra civil española”. Actualmente trabaja como técnico auxiliar de biblioteca en la Biblioteca Nacional de España en el salón María Moliner

