Hoy entrevistamos a María Jesús Fortes Alén, archivera del archivo del Museo de Pontevedra que constituye uno de los principales centros de conservación documental y gráfica vinculados al patrimonio gallego. A través de fondos personales, colecciones fotográficas, documentación administrativa y materiales de investigación, el archivo ha acompañado la evolución del museo desde su fundación en 1929. En esta entrevista conversamos sobre la relación entre imagen y memoria, los retos de la digitalización, la gestión de fondos heterogéneos y el papel de los archivos museísticos en la preservación de la historia cultural y territorial de Galicia.
1. El archivo del museo se organiza en dos grandes áreas: archivo documental y archivo gráfico. ¿Cómo se complementan estos dos ámbitos a la hora de construir el relato histórico de la institución y del territorio?
En un porcentaje muy elevado los fondos del archivo documental y del gráfico son inseparables ya que son producto de la actividad profesional, artística y/o intelectual de las personas que los generaron, resultado de su curiosidad personal a través de la formación de colecciones facticias o testimonio de su trayectoria vital. Por ejemplo, el fondo Durán Loriga, formado fundamentalmente por su investigación sobre los pazos gallegos, perdería su valor documental sin el soporte gráfico que lo acompaña.
2. El crecimiento del archivo está estrechamente ligado a la propia historia del museo desde su apertura en 1929. ¿Qué momentos o hitos han sido clave en la formación de sus fondos?
Desde la misma fundación del Museo se consideró necesaria la formación de una Biblioteca y unos Archivos orientado a dos finalidades bien claras; el conocimiento del contexto histórico y socio-cultural de la provincia y el estudio e investigación de las piezas de su colección. El hecho de que el Museo fuese continuador de los principios de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra fundada por Casto Sampedro en 1894, marcó una línea de actuación que se mantuvo en la política de incremento de las colecciones hasta la actualidad, tanto en el ingreso de objetos como de fondos documentales y gráficos.
3. El archivo gráfico conserva un volumen muy significativo de imágenes y colecciones fotográficas. ¿Qué papel juega la fotografía en la investigación y difusión del patrimonio gallego?
Partiendo del incuestionable y ancestral valor de la imagen en el desarrollo humano, la difusión de la fotografía a partir de finales del S. XIX permitió la sustitución y/o complemento del dibujo como medio de propagación y popularización del conocimiento científico. En el caso del Museo de Pontevedra podemos decir que las colecciones de fotografía se dividen en cuatro vertientes bien claras:
– La fotografía como soporte de la catalogación interna de las piezas de la colección y la gestión administrativa de la misma. En este apartado también podríamos incluir el resultado de proyectos en colaboración con otras instituciones culturales y administrativas, de la que son buenos ejemplos los convenios para la catalogación artística de Galicia con la Fundación Barrié de la Maza o el inventario de los bienes muebles de la Iglesia con la Xunta y la Iglesia Católica.
– Como dijimos al principio, como complemento de los fondos documentales de investigadores o personajes relevantes en la historia local o regional como Casto Sampedro, José Casal, Antonio Odriozola, Castelao, Méndez Núñez, etc. y que contienen tanto fotografías de tipo personal o familiar, como producto de sus actividades profesionales.
– Las colecciones de fotógrafos que emplean la fotografía como medio de expresión artística, dotándolas de categoría de objeto de Arte. Son ejemplos de esta opción Miguel Vidal o Xulio Gil.
– Las colecciones de fotógrafos de prensa y su valor histórico innegable, del que el mejor representante es Rafa Vázquez.
4. Muchos de los fondos provienen de donaciones, compras y de la actividad científica del propio museo. ¿Cómo se decide qué materiales deben incorporarse al archivo?
Las fotografías que surgen de la actividad interna diaria se incorporan automáticamente a los fondos y no se les aplica ningún tipo de expurgo. En el caso de las donaciones y compras, se someten a un estudio previo para valorar el interés y la idoneidad de la adquisición para el enriquecimiento del resto de los contenidos del Museo.
5. El museo forma parte de una red más amplia de gestión documental en la provincia, conectada también con iniciativas digitales como el portal ATOPO. ¿Cómo influye esta colaboración en el acceso y la visibilidad de los fondos?
La implementación de las nuevas tecnologías supuso un paso decisivo en la gestión interna y la difusión de los contenidos del archivo. Sin embargo, reconociendo como muy ventajosa la posibilidad del acceso on-line, la consulta y gestión compartida de los programas (Koha y Atom) con otros centros provinciales distintos al Museo tiene una desventaja: diluye clarísimamente la colección documental y gráfica de la institución y aleja la posibilidad de una base de datos integrada y conjunta para sus distintas áreas. A nivel de actividad interna, produce retrasos y pérdida de información al tener que consultar varias bases de datos no relacionadas entre sí. Cara al exterior, las solicitudes de reproducción de documentos y fotografías que hacen los investigadores y usuarios, a veces van dirigidas a entidades incorrectas.
6. Como archivo vinculado a una institución museística, combina funciones de conservación, investigación y apoyo a exposiciones. ¿Cómo se articula el trabajo del archivo con la programación expositiva del museo?
Cualquier exposición, sea interna o externa, genera una documentación de préstamos, seguros, planificación… que se incorpora automáticamente al Archivo Administrativo del Museo cuando acaba la muestra. En las exposiciones que son susceptibles de complementación documental se procura utilizar nuestros propios materiales o solicitarlos a particulares y/o entidades similares a la nuestra.
7. En un contexto de digitalización creciente: ¿qué estrategias estáis desarrollando para garantizar el acceso a los fondos sin comprometer su conservación?
En 2014 se hizo efectivo un proyecto de digitalización masivo totalmente ajeno a los criterios técnicos de los responsables con resultados más que cuestionables. Se apostó fundamentalmente por la cantidad de imágenes en vez de primar la selección adecuada de los materiales o la idoneidad de su difusión. En el programa también abordaban conjuntamente los contenidos con otras instituciones archivísticas provinciales de naturaleza muy diferente a los del Museo y que no se ven tan condicionados por la diversidad de origen o por derechos de propiedad intelectual, exposición, consulta, etc.
Por el momento no está en mente un nuevo programa de digitalización, pero a pequeña escala vamos subsanando las carencias que se presentan con los materiales de mayor interés y menor volumen. La falta de personal también es determinante en este aspecto y, de plantearse un nuevo proyecto, tenemos claros los tres principios básicos para su desarrollo y que determinan nuevos criterios a la hora de trabajar:
– Abordar series documentales muy bien definidas, clasificadas y catalogadas, que permitan expedientes de un volumen razonable y, en consecuencia, de fácil consulta.
– Tener en cuenta el tipo de derechos que puedan afectar a los documentos para blindar su difusión indiscriminada.
– Lo ideal sería disponer de un equipo propio para digitalizar y vincular las imágenes a los expedientes documentales de las bases de datos, pudiendo así trabajar simultáneamente en los trabajos de catalogación, reproducción y difusión, garantizando mayor calidad de los resultados.
8. Mirando al futuro: ¿qué retos y oportunidades identificáis para un archivo como el del Museo de Pontevedra en relación con la investigación, la ciudadanía y la memoria colectiva?
Hay dos retos que nos parecen prioritarios y necesarios con vistas a la gestión del futuro:
1.- Continuar con la digitalización de los fondos para facilitar al máximo el trabajo de los investigadores y para asegurar la mejor conservación de los originales.
2.- Abordar el reto tecnológico en que estamos inmersos y buscar fórmulas de conservar los nuevos “originales virtuales” para no suspender la secuencia histórica del contexto que nos rodea; fotografías, e-mails, trabajos on-line, etc.
Agradecemos a la archivera del Museo de Pontevedra su colaboración y disponibilidad para compartir la labor que desarrolla el archivo, así como su reflexión sobre los desafíos actuales de la conservación, la investigación y la difusión del patrimonio documental y gráfico gallego.

Mª Jesús Fortes Alén
Archivera del Museo de Pontevedra desde 1991
A lo largo de su trayectoria profesional ha compaginado la gestión archivística con la investigación y la divulgación cultural, impartiendo conferencias y participando en numerosos proyectos vinculados al Archivo Documental del Museo de Pontevedra. Ha publicado artículos en catálogos de exposiciones organizadas por la institución, entre ellas Pontevedra, 1898. Sociedade, arte e cultura, Frei Martín Sarmiento (1695-1772) y 75 obras para 75 anos, con motivo del aniversario del museo. Asimismo, ha colaborado en la edición de importantes fuentes documentales y epistolarios relacionados con figuras fundamentales de la cultura gallega, como Frei Martín Sarmiento, José Filgueira Valverde, Ramón Otero Pedrayo, Francisco Javier Sánchez Cantón, Concepción Arenal y Castelao. Su trabajo ha contribuido tanto al estudio como a la difusión del patrimonio documental y bibliográfico conservado en el museo.

