El Congreso Internacional de Archivos ICA Barcelona 2025 se consolidó como uno de los encuentros más influyentes en la historia reciente de la archivística mundial. Durante cuatro días, del 27 al 30 de octubre de 2025, Barcelona se convirtió en el epicentro global del debate archivístico, reuniendo a más de 2.000 especialistas procedentes de más de cien países y proyectando la imagen de una disciplina que vive una transformación profunda en un mundo marcado por la digitalización acelerada, los conflictos globales y la necesidad urgente de proteger la memoria colectiva.

Celebrado en el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), el congreso destacó no solo por la magnitud de su participación internacional, sino por la calidad del programa, que integró más de 80 sesiones paralelas, talleres, demostraciones tecnológicas, pósteres, mesas redondas y ponencias magistrales. En total, se presentaron 372 comunicaciones, seleccionadas entre más de 1.300 propuestas recibidas de 106 países, lo que evidencia un interés y compromiso sin precedentes dentro del sector.

Un lema que marcó una visión global

Bajo el lema “Conociendo pasados, creando futuros”, ICA Barcelona 2025 invitó a reflexionar sobre los archivos no solo como repositorios de documentos, sino como agentes activos en la defensa de los derechos humanos, la gobernanza democrática y la construcción de identidades colectivas. La premisa se repitió en numerosas intervenciones: sin archivos accesibles, íntegros y bien gestionados, ninguna sociedad puede aspirar a la transparencia, la justicia ni la igualdad.

El programa se articuló en torno a cinco grandes ejes temáticos que abordaron los desafíos más urgentes del presente:

  1. Gestionar recuerdos / Preservar identidades, dedicado a la memoria comunitaria y a la representación de grupos históricamente marginados, subrayando las prácticas de archivo social y la co-descripción como herramientas de democratización.
  2. Conflictos, desastres y desplazamientos, que exploró la responsabilidad ética de los archivistas en contextos de guerra, crisis humanitarias, migraciones forzadas y desastres naturales, donde la documentación se vuelve clave para la verdad y la reparación.
  3. Documentos y derechos, centrado en la relación esencial entre archivos, democracia y ciudadanía, incluyendo debates sobre acceso a la información, protección de datos y justicia transicional.
  4. Digital y accesible, una mirada al impacto de la inteligencia artificial, la preservación digital sostenible, la ciberseguridad y los requisitos para garantizar la accesibilidad universal.
  5. El futuro de los archivos, un espacio para reflexionar sobre las nuevas competencias profesionales, la sostenibilidad y los modelos organizativos que marcarán las próximas décadas.

Una inauguración que reivindicó el valor social de los archivos

La ceremonia inaugural reunió a representantes de las principales instituciones catalanas, españolas y del propio Consejo Internacional de Archivos. Los discursos enfatizaron un mensaje común: los archivos son garantes esenciales de los derechos individuales y colectivos, y su papel es más necesario que nunca en un mundo donde la desinformación y la manipulación amenazan los pilares democráticos.

La Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación, el Ministerio de Cultura y la Asociación de Profesionales de Archivística y Gestión Documental de Cataluña (AAC) destacaron la excepcional coordinación institucional que permitió traer por primera vez este congreso mundial a Cataluña. Se subrayó también el liderazgo del ICA como organismo internacional impulsor de estándares, cooperación y buenas prácticas.

Barcelona: tradición documental e innovación tecnológica

Además de su papel como sede del congreso, Barcelona se presentó como un laboratorio vivo de innovación archivística. Las visitas técnicas incluyeron instituciones emblemáticas como el Archivo de la Corona de Aragón, el Archivo Nacional de Cataluña, el Archivo Histórico de la Ciudad y el Archivo de la Sagrada Família y a las exposiciones como “Barcelona: el Archivo que somos” o “Cruzando la puerta de la memoria”, esta última basada en el cómic de Carla Berrocal sobre la labor de los Archivos Estatales. Estas actividades permitieron apreciar de cerca proyectos avanzados de digitalización, preservación y accesibilidad que sitúan a Cataluña entre los territorios más destacados del sector.

Tres ponencias magistrales para un debate global

El congreso estuvo marcado por tres intervenciones centrales que ofrecieron perspectivas diversas y complementarias sobre el futuro de los archivos:

Mercè Crosas, del Barcelona Supercomputing Center, abrió el evento analizando los retos que plantea la aplicación de la inteligencia artificial en los archivos, destacando la importancia de la ética algorítmica, la interoperabilidad y la ciencia abierta como bases para una IA verdaderamente respetuosa con el patrimonio documental. A continuación, el historiador barbadense Alan Cobley ofreció una mirada descolonial que amplió el debate más allá de las perspectivas occidentales, mostrando cómo la digitalización y la IA pueden transformar las memorias del Caribe y otros contextos poscoloniales. Finalmente, Trudy Huskamp Peterson, referente internacional en archivos y derechos humanos, cerró el encuentro con una conferencia que subrayó el papel de los archivos como infraestructuras de justicia, recordando que preservar documentos hoy es, en última instancia, proteger los derechos del mañana.

Conclusión

El congreso concluyó con el traspaso de la bandera del ICA a Malasia, país que organizará la edición de 2027, simbolizando la continuidad de una comunidad global en expansión.

El ICA Barcelona 2025 confirmó que los archivos son esenciales para sostener la memoria, la transparencia y los derechos humanos en un mundo en cambio constante. El encuentro fortaleció la colaboración internacional y evidenció que la innovación tecnológica y el compromiso ético deben avanzar juntos. Barcelona se consolidó como referente global y la comunidad archivística sale unida con un objetivo claro: proteger la memoria para construir futuros más justos y democráticos.