Represión franquista

“Tenemos que transmitir a la sociedad el valor patrimonial de este trabajo como un bien público”: Lourenzo Fernández Prieto y Antonio Míguez Macho, miembros de HISTAGRA (Parte II)

El proyecto Nomes e Voces estudia la represión franquista durante la Guerra Civil y su posterior dictadura en Galicia. Impulsado desde el departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago de Compostela se insertó en el marco del “Ano da Memoria” (2006) promovido por la Consellería de Cultura e Deporte de la Xunta de Galicia.  Las cifras recogidas en su web no dejan lugar a dudas sobre el volumen ingente de trabajo: 512 entrevistas (tanto a supervivientes de la época como a familiares directos), 2.799 causas vaciadas, más 12.600 fragmentos de sonido, 3.470 entradas de registros de defunciones (recorriendo registros civiles de Galicia y ayuntamientos limítrofes con Zamora), 9.600 entradas bibliográficas o 22.340 ítems de imágenes recogidas, provenientes en su mayoría de las familias de las víctimas. Tras la primera parte de la entrevista publicada el 9 de julio, Retomamos la charla en las reflexiones sobre las entrevistas a supervivientes o familiares como herramienta clave en la investigación.

(ARCHIVOZ) ¿Existe esa condición balsámica para las víctimas en un proyecto que aboga por la conciliación con el pasado?

Rotundamente sí. La experiencia con las entrevistas fue siempre de agradecimiento. Todos y todas se mostraron amables con nosotros, y además nos facilitaron enormemente el trabajo. Para ellos, que desde la Universidad nos preocupásemos por su historia y sus recuerdos, fue otorgarles un valor que hasta ese momento se había quedado de puertas para adentro. No sé si tanto como conciliación con el pasado, pero desde luego si que tuvieron la sensación, y así nos lo decían, de que por fin se hacía caso de sus historias que muchas veces no habían contado a nadie, ni a sus hijos, y que nos las contaban a nosotros.

(ARCHIVOZ) Y, sobre todo, ¿las expectativas de lo que esperabais encontraros se han visto acrecentadas? ¿En qué medida?

Cuando estábamos preparando el cuestionario tipo de entrevista, que después se adaptaba a cada experiencia, nuestra intención primera era preguntar por nombres de represaliados ya fueran asesinados, encarcelados, escondidos o huidos. También, la violencia ejercida sobre la mujer, desde las rapadas, las violadas o las maltratadas, un tipo de violencia que no aparece en la documentación tipo –causas militares, registros de cárceles o documentación gubernamental-. En todos los casos el testimonio superó nuestras expectativas. La gente no solo nos hablaba de sus familiares o conocidos, también de vecinos o familias que por las circunstancias violentas del momento, los unió. Hijos de agricultores que son amigos de hijos de abogados o médicos y cuya relación se basó en que los padres de ambos compartieron celda y muerte, y que por lo tanto nos cuestan su experiencia y la del otro, pudiendo de esta forma cruzar datos y corroborarlos. Asimismo, fuimos siendo conscientes de que los asesinos eran pocos y conocidos por todos y aunque eran reticentes a dar nombres (nos decían para no molestar a los hijos que no tienen culpa de los que hicieron sus padres), sí que eran reconocidos y en un mismo lugar, se repetían los mismos nombres. También nos proporcionaron ubicaciones casi exactas de los espacios de violencia, muchos de ellos olvidados por la ciudadanía y que gracias a su testimonio son ahora recuperables. Por último, y esto sí que no lo esperábamos, la gran mayoría de las familias guardaron cartas, testimonios escritos, fotografías o materiales (herramientas, peines, figuras…) de sus allegados asesinados. Multitud de estos elementos están ahora a disposición del personal investigador, escaneados y accesibles porque lo primero que esta gente exigía a la hora de prestarlos para su reproducción es que su uso fuese abierto y siempre gratuito. Son más de 20.000 imágenes de todo tipo que, aunque ahora no se puedan prestar debido a que nomesevoces.net, como indicamos, está en hibernación, estarán a disposición de cualquier persona interesada más pronto que tarde.

(ARCHIVOZ) Además de la difusión que lleváis a través de publicaciones especializadas e informes, así como la información alojada en vuestra propia web y redes sociales, ¿cuáles son las actividades que desarrolláis para dar a conocer tanto el proyecto como los resultados de la investigación?

En primer lugar la presencia del personal investigador en diversos congresos nacionales e internacionales sobre historia oral, genocidio, franquismo, violencia, constituyen la mejor plataforma para dar a conocer nuestro trabajo a otros compañeros así como poder intercambiar datos y experiencias. La presencia en congresos internacionales (Oral History-Praga, 2010 Ciencias Históricas-Amsterdam 2010, AAEI-Taffs 2008) o la presentación de resultados en el Congreso de rendición de cuentas, también en 2010: Memoria de Guerra Cultura de Paz en Europa y América. También es de destacar la presentación en conferencias y seminarios en varias universidades norteamericanas (Princeton, CUNY, Columbia, Pittsburg, Hoffstra, Texas-Tech).

En segundo lugar, una de las premisas que teníamos en nomesevoces.net y que mantenemos en HISTAGRA, es acercar a la ciudadanía el resultado de nuestro trabajo apostando, de este modo, por la transferencia del conocimiento a la sociedad, uno de los puntos básicos de la investigación. Colaboramos con cuanta iniciativa cultural surge: documentales, películas, periódicos, webs, libros, folletos o visitas guiadas. También atendemos, dentro de nuestras escasas posibilidades, a las demandas que desde asociaciones culturales non hacen, tanto en la presentación de libros o mediante conferencias y debates. A este respecto, la presencia en acontecimientos tales como la inauguración de plazas, homenajes a represaliados, colaboración en libros colectivos es asidua.  En los últimos años, hemos realizado varias muestras expositivas con el material y que pueden ser consultadas en nuestra web. Una de las que más demanda ha tenido, y que próximamente se podrá ver en A Baña durante los meses de agosto y septiembre, es la que produjimos sobre la represión en Santiago de Compostela en 2016 aprovechando la celebración del congreso 1936. Un novo relato? 80 anos, entre historia e memoria y que se pudo ver en la Fundación Eugenio Granell. Ha estado itinerando por los IES (Instituto de Ensinanza Secundaria) de Compostela, Laxe, Lalín, Rianxo e iba seguir por Ribeira, Boiro, A Pobra y Zas, pero por las circunstancias actuales tuvo que ser suspendida.

(ARCHIVOZ) ¿Cuál ha sido la respuesta de los materiales didácticos que habéis preparado a este respecto?

Cuando nos propusimos completar el congreso 1936. Un novo relato? 80 anos, entre historia e memoria con la exposición, nuestra intención fue ofrecer a la ciudad de Santiago un espacio de reflexión sobre el golpe de estado de 1936 y la dictadura. Sin embargo, esta primera intención fue ampliamente superada debido a la demanda que desde las instituciones educativas se nos hizo. Fue el IES Xelmirez II de Compostela que hace algo más de un año nos pidió ayuda ante la proliferación entre el alumnado de actitudes condescendientes sino de justificación ante la violencia franquista, nazi y fascista. Creímos que la exposición,  junto a una conferencia podría amortiguar este tipo de actitudes, que por otra parte, pensábamos que se circunscribían a este centro. La sorpresa fue cuando meses después desde Laxe, se nos planteó lo mismo, desde Rianxo, y desde otros IES compostelanos como el Rosalía de Castro. Ahí nos dimos cuenta de la importancia de este tipo de actividades, algo que expusimos al nuevo gobierno municipal y a la concejalía de Educación que nos mostró su apoyo para poder exhibir todos estos materiales, junto con una charla al alumnado por parte de los comisarios e investigadores.

La necesidad de pedagogía que aún es necesaria para que la gente comprenda la importancia del pasado y su significado en el presente. Clic para tuitear
(ARCHIVOZ) Hace algunos meses inaugurábais en Santiago de Compostela una exposición que recogía distintos espacios de la ciudad en los que hombres y mujeres habían sido paseados, torturados, encarcelados… Eran enclaves de los que la mayor parte de los habitantes compostelanos desconocían su existencia. ¿Cuánto queda por hacer para ser conscientes de nuestro pasado más inmediato?

La exposición Desmontar o franquismo, realizada en colaboración con el Observatorio Europeo de memorias da la Fundación Solidaritat de la UB pretendió ser un espacio de reflexión sobre la simbología  de la dictadura en nuestra ciudad. Realizamos un itinerario en cinco etapas: persistencia, veladuras, amnesias, expropiaciones y ausencias. Reproducimos espacios y simbología  que fueron olvidados por la ciudadanía  de Santiago, así como una cartografía interactiva de la violencia en Galicia. Los visitantes quedaban asombrados que, espacios comunes de su día a día habían sido lugares de terror: la guardería de la Alameda o el aeropuerto de Lavacolla; otros de los que se desconocía su significado anterior a 1936: las sedes de los partidos y sindicatos o los lugares de esparcimiento. Esto nos dio idea de la necesidad de pedagogía que aún es necesaria para que la gente comprenda la importancia del pasado y su significado en el presente. Las políticas públicas de memoria son cada vez más necesarias, y así se entendió desde el ayuntamiento compostelano con la posible firma de un convenio de investigación sobre el estudio e investigación de los lugares de memoria de la ciudad para de este modo cartografiarlos y darlos a conocer a todos, no solo a los habitantes del municipio, también a los visitantes que año tras año se cuentan por miles.

(ARCHIVOZ) ¿Este olvido premeditado es común en otras investigaciones históricas contemporáneas?

Con la memoria del golpe de Estado y de la Guerra Civil, existen ideas enfrentadas que conllevan a ciertos olvidos, recuerdos y lecciones. En nuestra experiencia la mayoría de las personas entrevistadas nos indicaban que no tenían ansias de revancha, que solo querían que a su familiar se le reconociese que había sido asesinado o encarcelado injustamente. Nunca nos reclamaron acciones económicas, solo que se recuperase su memoria. Para la mayoría, poder votar en 1977 y sobre todo la victoria del PSOE en 1982, culminaron muchos de sus deseos. Entendieron estos acontecimientos como la “venganza” a las acciones de la dictadura. Fueron muchos los testimonios que nos dijeron que habían votado al PSOE en honor y recuerdo a su padre, a su hermano o a un conocido.

(ARCHIVOZ) ¿Habéis observado nuevas iniciativas -cooperativas, asociaciones… sensibilizadas con el tema- a raíz de la existencia del proyecto?

Entre el año 2006 y el 2099 fueron muchas las asociaciones locales que se crearon para la recuperación de la memoria de sus vecinos asesinados, con la intención de señalar un lugar de asesinato o realizar una publicación donde se dejara constancia del pasado traumático de la localidad. Iniciativas locales que nos ayudaron mucho, ya que si pudimos llegar a familias y archivos privados fue gracias e ellas. Con la desaparición de las ayudas públicas a partir de 2009, aunque muchas siguieron trabajando, lo hicieron en precario, además con el problema de la edad avanzada de muchos socios y la falta de relevo generacional. Es verdad que, desde hace un par de años, parece que vuelven a resurgir algunas, con gente nueva en las directivas y que retoman algunos de los proyectos con los que se habían puesto en marcha, pero desde luego nada comparado con la explosión de 2006.

(ARCHIVOZ) ¿Cuáles son los límites y prospectivas del proyecto?

Todo el patrimonio del proyecto documental, oral y gráfico, así como la base de datos, está ahí, en uso. Lo que tenemos que conseguir transmitir a las autoridades y también a la sociedad en su conjunto es el valor patrimonial de este trabajo, entendido como un bien público. Por ello, incluso antes de conseguir financiación, es fundamental la concienciación. Si sabemos que tenemos entre manos algo muy valioso, es mucho más sencillo encontrar formas de hacerlo viable. De ahí en adelante, se ensancha el horizonte y las posibilidades en términos de investigación, relación con el público, recursos a disposición de la sociedad, son muy amplios.

La constitución de un Centro da Memoria que daría cabida, soporte y continuidad al proyecto en términos de investigación, documentación e interpretación, sería imprescindible para poder manejar procesar y sacar partido a toda la información recogida y poder ponerla a disposición de la ciudadanía y personas interesadas. Continuar la investigación después de 1940 también. Lo contrario es la ignorancia, el desconocimiento. El principal resultado de la investigación es que el relato del pasado incómodo dominante, el construido por los verdugos que consiguieron y detentaron el poder, era falso, orwelliano y kafkiano. En unas semanas se publica en PUZ un libro colectivo (somos doce autores escribiendo mancomunadamente) que también es producto de las conclusiones de nomesevoces.gal: 1936. Un nuevo relato. De ahí hacia delante queda un mundo por conocer y un océano por trabajar.

“Tenemos que transmitir a la sociedad el valor patrimonial de este trabajo como un bien público”: Entrevista a Lourenzo Fernández Prieto y Antonio Míguez Macho, miembros de HISTAGRA (Parte I)

El proyecto Nomes e Voces estudia la represión franquista durante la Guerra Civil y su posterior dictadura en Galicia. Impulsado desde el departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago de Compostela se insertó en el marco del “Ano da Memoria” (2006) promovido por la Consellería de Cultura e Deporte de la Xunta de Galicia.  Las cifras recogidas en su web no dejan lugar a dudas sobre el volumen ingente de trabajo: 512 entrevistas (tanto a supervivientes de la época como a familiares directos), 2.799 causas vaciadas, más 12.600 fragmentos de sonido, 3.470 entradas de registros de defunciones (recorriendo registros civiles de Galicia y ayuntamientos limítrofes con Zamora), 9.600 entradas bibliográficas o 22.340 ítems de imágenes recogidas, provenientes en su mayoría de las familias de las víctimas.

(ARCHIVOZ)¿Cuáles son las principales claves y soportes del proyecto para que 14 años aún permanezca tan vivo?

(HISTAGRA) En aquel 2006 el proyecto se desarrolló con los investigadores expertos de las tres universidades gallegas y profesionales independientes, dependió organizativamente de la USC y  estuvo en pleno funcionamiento hasta 2012. Con el cambio de gobierno en 2009, la subvención que recibía disminuyó drásticamente, hasta desaparecer un año después. Logramos mantenerlo a flote unos años más gracias al amparo del Grupo de investigación HISTAGRA que reunía al núcleo principal de investigadores del proyecto Nomes e Voces . Desde 2013, y al no poder seguir manteniendo al equipo, tan solo pudimos asumir el mantenimiento de la página web, donde está la base de datos que alberga 14.000 biografías de hombres y mujeres que padecieron la violencia golpista entre 1936 y 1939. La siguiente fase del proyecto, que era investigar la represión económica y la persecución de los años cuarenta, ya no pudo realizarse. Tampoco la constitución de un Centro da Memoria que daría cabida, soporte y continuidad al proyecto en términos de investigación, documentación e interpretación. Actualmente, son varias las tesis, artículos y estudios diversos que se están llevando a cabo gracias a su bagaje, pero ya dentro de la estrategia de HISTAGRA. Por lo tanto no podemos decir que el proyecto está vivo, aunque “muerto” tampoco. ¿Quizás en hibernación?

(ARCHIVOZ) ¿Cómo es el perfil del equipo y, cuál es el secreto para que una investigación de esta naturaleza pueda mantenerse en el tiempo?

(HISTAGRA) La estructura del equipo estaba configurada del siguiente modo: Un coordinador por provincia, en razón de las lógicas documentales y administrativas: Emilio Grandío (USC) por Coruña, Mª Jesús Souto (USC) por Lugo, Julio Prada (UdV)  por Ourense y Dionisio Pereira por Pontevedra y para la Galicia exterior, Xosé Manoel Núñez Seixas (USC), todo coordinado por el responsable del Grupo HISTAGRA, Lourenzo Fernández Prieto. Además, dada la importancia que desde el proyecto se le dio a la recuperación de testimonios orales, había un responsable de Fuentes Orales, Xurxo Pantaleón, y varios investigadores: Andrés Domínguez Almansa, Gustavo Hervella García, Antonio Miguez Macho, Eva Vieites Salmonte y Natalia Novoa Domínguez que llevaron el peso de la investigación desde la pesquisa documental y la construcción de las bases de datos a la construcción de primeros resultados. Más adelante se incorporaron Mónica Rocha Novoa y Antonio Somoza Cayado además de Chus Martínez Domínguez como responsable de la página web, cuando la Consellería traslado la responsabilidad de comunicación sobre este tema al proyecto, primero a través de anodamemoria.com para pasar a Nomesevoces.net, que es la que se mantiene en la actualidad.

La investigación se mantiene en el tiempo, pero sin ninguna financiación específica, a través de HISTAGRA. Se trata de un grupo de investigación del SUG reconocido como Referencia Competitiva, lo que asegura un apoyo logístico, económico y reputacional, y se beneficia de la relación intensa con otros grupos de las universidades españolas, portuguesas y también de varias europeas y latinoamericanas. La investigación que se desarrolla desde la universidad, apoyada en convocatorias públicas autonómicas, estatal y europeas, proporcionan una red de seguridad, tanto para mantener –aunque sea con mucho esfuerzo- los fondos del proyecto y también proporciona relaciones profesionales con otros proyectos que, investigando acontecimientos semejantes, se enriquecen mutuamente. En segundo lugar, independientemente de las prioridades políticas, la sociedad –igual que la historiografía- siguió y sigue interesándose por la violencia golpista y del franquismo en todas sus facetas. El asociacionismo memorialista –y como siempre personas concretas-, el trabajo de investigadores independientes y el interés de algunos concellos e instituciones locales como la Deputación da Coruña hizo posible que nomesevoces.net nunca desapareciera del todo.

(ARCHIVOZ) Existen diversas iniciativas, preferentemente dentro del Estado, con las que compartís objetivos e intereses. ¿Retroalimentáis vuestras investigaciones en paralelo? ¿Qué tipo de colaboraciones lleváis a cabo? ¿De todas esas propuestas cuál consideráis más próxima a la vuestra?

(HISTAGRA) El contacto con otros grupos de investigación fue una de las premisas con las que nació el proyecto, no en vano, desde el primer momento se formó un consejo asesor donde estaban profesores de la universidad de A Coruña, Vigo, Santiago, así como investigadores freelance. Además, las profesoras  y reconocidas especialistas en el tema Conxita Mir de la Universitat de Lleida y Ángela Cenarro de la de Zaragoza, tuvieron una implicación especial como asesoras externas.

En 2007, Nomesevoces.net organizó unas jornadas de grupos de investigación –creo que unas de las primeras- sobre memoria histórica a la que fueron invitados otros proyectos del Estado, tanto para establecer líneas comunes de investigación, como para detectar problemas en el desarrollo de los trabajos y hallar soluciones. En aquel momento, grupos de Andalucía, Madrid, Cataluña, Aragón y Asturias debatieron en la Facultad de Historia de Santiago sobre cómo se podía desarrollar la investigación sobre la violencia de 1936, cómo se tendría que implicar a la sociedad y cómo tendríamos que comunicarnos con ella desde la universidad.

Años después, con el cambio de gobierno en la Comunidad Foral de Navarra, la UPNA a través de los profesores Emilio Majuelo y Fernando Mendiola, puso en marcha un proyecto de investigación sobre el estudio de la represión franquista en su territorio, así como un proceso de recuperación de fondos orales, documentales y fotográficos. Durante varias semanas, investigadores navarros estuvieron en nomesevoces.net observando nuestro trabajo. Se firmó un convenio entre ambas universidades, por el que la base de datos de víctimas fue adaptada y replicada en Navarra. Otros contactos similares se iniciaron también  por iniciativa del doctor Víctor Lucena en Aragón. Y nuestra alianza el muy fuerte con el Observatorio de Memoria EDUROAM de la UB y otras iniciativas. También con numerosos investigadores independientes e iniciativas fotográficas y fílmicas. Una de las últimas colaboraciones con Carlos Hernández para su libro sobre los campos de concentración.

Al final, y debido al contacto que siempre mantuvimos con otras investigaciones, las semejanzas con otras iniciativas son muchas, lo que facilita el intercambio de información y su adaptabilidad a la hora de proceder a investigaciones comparativas. Si todos aplicamos la misma definición a “víctima”, “campo de concentración”, “asesinato”…, el cruce de datos es mucho más efectivo. Un ejemplo práctico lo constituye el mapa de fosas del Ministerio de Justicia, donde las cifras y los lugares de Galicia son los proporcionados por nomesevoces.net, y que son semejantes en criterio a los de otras provincias.

(ARCHIVOZ) Entre los principales objetivos del proyecto destacan la elaboración de una relación de las víctimas de la represión y los lugares de memoria. Trabajáis con fuentes orales, escritas, recogida de materiales documental y gráfico. ¿Qué diferencia la fuente oral de otras fuentes? ¿Cuál y cómo es el tratamiento y almacenaje que otorgáis a todos estos recursos? ¿Qué límites marcan los derechos de autor tanto para a la documentación sonora como a las fotos y documentos? La investigación arroja interesantes resultados en la web: tanto la base de datos de las víctimas, como los mapas de Galicia con lugares de enterramiento, fosas, cementerios, fusilamientos, centros de detención o paseos. ¿Cómo fue el trabajo de exponer toda esta información en el dominio? ¿Qué diferencias subrayáis entre el archivo físico y el archivo digital como tal? ¿Cómo ha sido la acogida y recepción por parte de las víctimas y sus entornos?

(HISTAGRA) Una de las cosas más positivas, fuera de la investigación, fue la relación con las víctimas del franquismo, tanto con las directas que había sufrido cárcel, tortura o exilio, como con sus familiares. Nos abrieron sus casas, nos recibieron muchas veces en familia, como un acontecimiento, nos ofrecieron fotografías, cartas de despedida, y nos contaron sus recuerdos más íntimos. Las familias vivieron como una liberación y un reconocimiento el proceso de investigación que nosotros desarrollamos con ellos. Además, por motivos relacionados con la legalidad vigente, tanto las entrevistas como la documentación tenían que ir acompañadas con una “hoja de autorización” firmada por ellos en la cual se explicaba que tanto el testimonio como las imágenes donadas, podrían usarse en investigación y esto, que en un principio podría ser un problema, no lo fue en absoluto y todos y todas firmaron el documento. De hecho, que ahora se puedan consultar estos testimonios o se puedan publicar esas fotografías es gracias a la enorme generosidad de todas estas personas. Ellas consideraron que era la última oportunidad de poder relatar lo vivido y que, además, se podrían conservar sus recuerdos en la universidad otorgándoles de este modo un valor que iba más allá del personal. Porque si para ellos la carta de despedida de su padre tenía un valor sentimental evidente, nosotros desde el proyecto le dimos la importancia histórica que se merecía, lo que contribuyó a enorgullecer más el legado familiar.

(ARCHIVOZ) ¿Os habéis encontrado con cierto recelo a pesar del paso del tiempo?

(HISTAGRA) La mayoría de la gente se mostró amable, incluso entusiasmada, con que la universidad le dedicase atención. No obstante, siempre hay excepciones. De las más de 500 entrevistas que hicimos, en tres nos restringieron su uso hasta la muerte del entrevistado, y en una ocasión se nos pidió dinero por hablar. Pero, insistimos, son casos excepcionales y muy aislados que refuerzan la lógica de la norma. Entrevistamos a personas que en el momento eran simpatizantes o militantes de partidos de izquierda y esos no presentaron ningún problema. Pero también hablamos con gente de derechas de familias perseguidas por el golpismo que, sin embargo, no tuvieron inconveniente en hablar el asesinato o encarcelamiento de sus familiares en el golpe, durante la guerra o durante el franquismo. También, y es de justicia reflejarlo así, mientras formalmente los gobiernos de la Xunta y central, dirigidos por el PP, mostraron reticencias a apoyar la investigación, fueron varios los ayuntamientos del Partido Popular y no pocos cargos públicos los que nos brindaron su apoyo, tanto facilitándonos la consulta de documentación como ayudándonos a buscar testimonios que se prestasen a ser entrevistados. Los problemas más importantes los tuvimos con algunos pocos jueces de primera instancia que se negaron a facilitar la consulta de datos de defunción en los registros civiles por lo que Lourenzo Fernández, en calidad de coordinador del Proyecto se entrevistó con el Presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de entonces para obtener desbloquear el acceso a unos archivos que son públicos de pleno derecho. Los buenos oficios del Presidente del TSXG surtieron los efectos administrativos y legales oportunos. Otro problema lo tuvimos con la Iglesia, pues algunas diócesis nos negaron rotundamente la consulta de libros parroquiales de defunción, para este fin.