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«Pudieron guardar y recuperar miles de libros de los agujeros hechos por los ataques de los misiles»: Entrevista con Mohammed Jasim, exdirector de la Biblioteca de la Universidad de Mosul

Entrevista con Mohammed Jasim, exdirector de la Biblioteca de la Universidad de Mosul y coordinador de la ayuda internacional a la misma. Mohammed presentará su punto de vista sobre la situación actual de la Biblioteca de la Universidad de Mosul, y sobre la campaña nacional e internacional para restaurarla. Mohammed coordina estos esfuerzos, trabajando con instituciones locales e internacionales para aumentar el apoyo a la biblioteca y para crear nuevas colecciones. Colabora con las autoridades de Mosul para tratar la planificación y la posible reconstrucción de la biblioteca.

Noemi, de Archivoz, habló con Mohammed para informarse sobre la Biblioteca de la Universidad de Mosul y sobre el trabajo de reconstrucción de la misma.

(Archivoz) Nos gustaría saber un poco más sobre usted. ¿Podría presentarse?

(Mohammed) Me llamo Mohammed Jasim Aal-Hajiahmed, soy el exdirector de la Biblioteca de la Universidad de Mosul y el coordinador de la ayuda internacional a la Biblioteca desde la destrucción y el incendio causados por ISIS durante su ocupación de Mosul, en el norte de Irak.

(Archivoz) ¿Podría hablarnos de la Universidad de Mosul y de su Biblioteca, para ayudarnos a entender su papel fundamental para las universidades y las bibliotecas de Irak, tanto antes como después del ataque de ISIS?

(Mohammed) La Universidad de Mosul es la segunda universidad de Irak después de la Universidad de Bagdad. Tiene 55.000 estudiantes, y cuenta con 125 departamentos de ciencias y humanidades, 25 facultades y 8 centros de investigación. La Biblioteca de la Universidad de Mosul se construyó en 1967, y era una de las más grandes de Irak y una de las más importantes de Oriente Medio. Llegó a albergar más de un millón de libros: 600.000 materiales en lengua árabe y 400.000 recursos en inglés y en otros idiomas, cubriendo diversos campos del conocimiento, así como 30.000 publicaciones periódicas, que en algunos casos databan del 1700 d.C. La biblioteca contenía 1.600 manuscritos, 5.000 publicaciones gubernamentales desde la fundación del estado iraquí moderno en 1921, y versiones del Corán del siglo XVIII. La Biblioteca también tenía 10.000 libros de consulta. Los espacios de cultura extranjera dieron a los estudiantes e investigadores la oportunidad de explorar diversas tradiciones literarias y tierras lejanas.

(Archivoz) Después del ataque de ISIS del 6 de junio de 2014, ¿qué pasó con la Universidad y la biblioteca? ¿Qué libros y manuscritos fueron destruidos y cómo fueron dañados?

(Mohammed) Como casa de aprendizaje y conocimiento en el centro de la Universidad, la Biblioteca fue una de las primeras instituciones objetivo de ISIS después de la ocupación de Mosul en 2014. Más tarde la quemarían completamente, destruyendo casi todo su contenido y la estructura del edificio, dejando a unos 55.000 estudiantes y a unos 11.000 empleados, así como a investigadores independientes de Mosul, ciudades cercanas y otras zonas de Irak, sin los recursos necesarios para completar sus proyectos académicos.

(Archivoz) ¿Cómo reaccionó la población de Mosul? ¿Cómo intentaron, después del ataque, salvar partes de la biblioteca?

(Mohammed) Una vez que la Universidad fue liberada por las fuerzas iraquíes, un grupo de personas, jóvenes y viejos, fueron corriendo hacia la Biblioteca. Mientras la batalla continuaba en el otro lado de la ciudad, pudieron guardar y recuperar miles de libros de los agujeros hechos por los ataques de los misiles. A partir de esto, podemos imaginar la importancia de la Biblioteca, no solo para los estudiantes, sino también para el pueblo de Mosul.

(Archivoz) ¿Cómo reaccionó el resto del mundo? ¿Mosul tenía apoyo? ¿En qué forma se brindó? ¿Hubo aspectos tanto perjudiciales como beneficiosos?

(Mohammed) Después de la liberación, enviamos una carta de apelación a las instituciones internacionales, las universidades y las bibliotecas, con la ayuda de Angela Boskovitch, pidiéndoles que ayudaran a la Biblioteca de la Universidad de Mosul, ya que creemos que Irak ha luchado en nombre de la comunidad internacional y ahora es el momento de que la comunidad internacional nos apoye para reconstruir la Universidad y, también, la Biblioteca.

Recibimos materiales urgentes del fondo Prince Claus Fund de Ámsterdam, y otros materiales bibliotecarios de la universidad Charles University de la República Checa. También recibimos libros desde instituciones y universidades locales e internacionales, e incluso de personas que querían ayudar a la Biblioteca de la Universidad de Mosul. Comenzamos a enviar estos libros a las facultades y a los departamentos pertinentes. Agradecemos todos estos esfuerzos, aunque, a veces, recibimos donaciones de libros que no necesitamos, o incluso materiales antiguos que son una carga y que dificultan nuestra tarea, ya que no tenemos suficiente espacio para almacenarlos. Tenemos un buen acuerdo con Book Aid International: ellos nos proporcionan materiales según lo que necesitamos exactamente, y nosotros hemos recibido hasta ahora cerca de 8.000 libros mediante ese acuerdo.

(Archivoz) ¿Cómo ha manejado la Universidad la situación? ¿Qué decisiones se han tomado desde la destrucción? ¿Cuáles han sido las primeras prioridades?

(Mohammed) Después de la liberación, la Universidad reabrió, aunque cerca del 70% de los edificios habían sido destruidos. Algunas facultades fueron destruidas completamente, como la Biblioteca. Al principio, los esfuerzos se centraron en arreglar las aulas para los estudiantes que se incorporaban a la Universidad y se matriculaban para estudiar, aunque la Universidad nunca había cerrado porque seguía funcionando fuera de la región del Kurdistán para los estudiantes que estaban fuera de la ciudad. El personal y los estudiantes trabajaban juntos para reparar y pintar las aulas, utilizando su propio dinero. Después de eso, el *PNUD *(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) comenzó a restaurar los edificios, y el gobierno ayudó a reconstruir los edificios de las facultades. La Biblioteca ha presentado hace poco una oferta de financiación, y el edificio será restaurado por el PNUD.

(Archivoz) ¿Cómo ha afectado este suceso a los estudiantes y al personal, puesto que no solo se han destruido libros o manuscritos, sino también toda la infraestructura y los objetos físicos que se necesitan en el día a día?

(Mohammed) Fue realmente difícil empezar de cero; el panorama era horrible, especialmente cuando la mayor parte de la ciudad había sido arrasada, la Universidad, destruida, y la Biblioteca, quemada y bombardeada. Fue una pesadilla para nosotros; nadie puede imaginárselo. Empezamos cuando ni siquiera teníamos sillas para sentarnos. En la Biblioteca tenemos 135 empleados, pero no tenían un puesto para empezar a trabajar, ya que todo había sido destruido. Los estudiantes empezaron a venir a la Universidad por turnos, ya que no había suficientes aulas para ellos. Es realmente difícil describir esa situación, pero lo bueno es que todo el mundo se comprometió a hacer un cambio, desde los estudiantes que insistieron en venir a la Universidad y en reanudar sus estudios, hasta todo el personal que fue desplazado y se trasladaba a la Universidad de Mosul todos los días desde el Kurdistán. Así que hay una voluntad de cambiar y de empezar de nuevo a pesar de los desafíos que todos hemos tenido que enfrentar.

(Archivoz) ¿Cómo es el trabajo hoy en día en la Universidad y en la Biblioteca?

(Mohammed) En este momento, la Universidad está trabajando correctamente. Tiene 55.000 estudiantes con instituciones en pleno funcionamiento. La Universidad ha reanudado sus actividades académicas, como conferencias, talleres, charlas y otros actos científicos. Ha entrado en una nueva era después de nombrar a un nuevo presidente, el Profesor Qusay Al-Ahmadi, que comenzó a involucrar a la Universidad en las actividades sociales de Mosul. Ahora podemos ver que la Universidad está ofreciendo consultoría a otros sectores de la ciudad para ayudarlos a florecer de nuevo.

Lamentablemente, la Biblioteca sigue funcionando desde una ubicación auxiliar, a la espera de la restauración del edificio, porque no podemos ponernos a trabajar del todo hasta que haya un edificio para albergar los ordenadores y otros departamentos de la biblioteca.

(Archivoz) Mohammed, usted coordina la reconstrucción de la Biblioteca. ¿Cómo es trabajar con instituciones locales e internacionales para que aumente la ayuda a la Biblioteca y para crear nuevas colecciones? ¿Podría explicarnos cómo está haciendo este trabajo?

(Mohammed) Como mencioné antes, tras la liberación empecé a enviar cartas de apelación describiendo la situación a la comunidad internacional. Conseguí obtener materiales urgentes para la Biblioteca como ordenadores, sillas para el personal, escritorios, etc., a través del fondo Prince Claus Fund de Ámsterdam y de la universidad Charles University, y agradecemos a la ONG People in Need por su ayuda para que esto fuera posible. En 2018 también visité el Reino Unido y me reuní con personas de Book Aid International para esbozar el acuerdo para recibir libros según lo que necesitamos exactamente, y agradecemos a Book Bridge Institution por su coordinación. También me reuní con el director de la biblioteca Bodleian Library de Oxford, lo que significó que pudimos conectar la Universidad de Mosul con Oxford University Press para tener acceso a algunos de sus materiales electrónicos; debemos agradecer al Irak Britain Business Council por su coordinación por hacer que esto suceda. También di una charla en la conferencia de la UNESCO celebrada en París en septiembre de 2018 en el marco de la iniciativa de la UNESCO «Revivir el espíritu de Mosul» (“Revive the Spirit of Mosul”). Me dirigí a los donantes internacionales que asistían a la conferencia para hablarles sobre la cuestión de la Biblioteca. También debo agradecer a todas las universidades iraquíes locales que nos donaron libros desde el principio de la liberación, y a universidades como las de Plymouth y Manchester por la donación de libros, así como al Iraqi and American Reconciliation Project por sus esfuerzos en la recopilación de libros de diferentes lugares dentro de Estados Unidos. Muchas gracias a la Mosul Eye Institution por sus esfuerzos a la hora de apoyar a la Biblioteca y conectarnos con muchas instituciones internacionales, y gracias por su ayuda a todas las personas y a los grupos cuyos nombres no he podido mencionar.

Nuestra prioridad ahora es conseguir que la Universidad vuelva a tener al estatus internacional que tenía antes. Clic para tuitear
(Archivoz) ¿Qué es lo siguiente? ¿Cuáles son las prioridades? ¿Hay planes de digitalización? ¿Donaciones? ¿Recursos electrónicos?

(Mohammed) Nuestra prioridad ahora es conseguir que la Universidad vuelva a tener al estatus internacional que tenía antes. En cuanto a la Biblioteca, nos estamos centrando en conseguir recursos electrónicos, ya que es la mejor manera y la más fácil de ayudar a nuestros estudiantes y conseguir que tengan acceso a materiales actualizados. No es una tarea fácil, ya que cuesta mucho dinero, pero estamos haciendo todo lo posible para que sea así. También queremos asociarnos con bibliotecas internacionales como la British Library, que es una de las principales instituciones culturales del mundo. Una vez que tengamos el edificio, podremos empezar a poner en marcha planes para la digitalización, ya que creemos que si hubiéramos digitalizado nuestros materiales el desastre no sería tal. La digitalización y la formación de nuestro personal son algunas de nuestras prioridades. Estamos recibiendo donaciones de libros, pero una vez más nos gustaría coordinarnos con los donantes para seleccionar lo que necesitamos, en lugar de que nos envíen materiales que no deseamos.

(Archivoz) Si es posible, ¿podría decirnos cuál es su experiencia personal en todo esto?

(Mohammed) Ahora estoy realizando mi doctorado en la UAB en España, pero sigo comprometido con la coordinación de la ayuda internacional a la Biblioteca de la Universidad de Mosul, ya que es mi segunda casa. Pasé aproximadamente 18 años trabajando en la Biblioteca; cada rincón de ella representa algo para mí. Por lo tanto, todo el personal de la Biblioteca y yo estamos comprometidos con que la Biblioteca vuelva a funcionar de nuevo y con la reconstrucción de nuestras colecciones para que sean aún mejores que antes.