Entrevistas

«Esta situación también nos permitió seguir dando capacitaciones y asesorías»: Entrevista con Jacobo Babines López, director del Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca

Hoy nos encontramos con Jacobo Babines López, quien es licenciado en Historia y cursó el Master universitario en Gestión Documental y Administración de Archivos en la Universidad Internacional de Andalucía, con más de veinte años de experiencia en el rescate, organización, conservación y organización del patrimonio documental de México, actualmente se desempeña como Director del Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca.

(Archivoz) ¿Qué es el Archivo General del Estado de Oaxaca (AGEO)?

El Archivo General del Estado de Oaxaca, es un órgano desconcentrado de la Secretaria General, con autonomía técnica, administrativa, operativa y de gestión, que tiene por objeto promover la organización de archivos, preservar, incrementar y difundir el patrimonio documental del Estado de Oaxaca, con el fin de salvaguardar la memoria estatal a corto, mediano y largo plazo, así como contribuir a la transparencia y rendición de cuentas conforme a las disposiciones previstas en la Constitución Federal y Estatal, la leyes federales, la legislación local y demás disposiciones normativas aplicables a la materia de archivos.

(Archivoz) En años recientes, hubo una modificación importante, transitando de Archivo Histórico a Archivo General del Estado, ¿cuál considera ha sido el reto más importante en torno a esta transición?

En el 2017, se decretó la creación del Archivo General del Estado de Oaxaca, así como el traslado de todo su patrimonio documental a su nueva sede en Canteras, el mayor reto ha sido integrar a los usuarios e investigadores a la nueva normatividad existente, en cuanto a la consulta, los nuevos instrumentos de consulta, servicios de digitalización, horarios de atención, pero poco a poco hemos logrado que un mayor número de usuarios y servicios se vayan dando año con año.

(Archivoz) Caso contrario, ¿cuál considera ha sido el mayor beneficio?

El mayor beneficio, es que se organizó todo el material que constituye el Archivo Histórico, identificándose fondos, secciones y series documentales, años y números de cajas que conforman a cada fondo.

Además de la construcción de un edificio diseñado para el resguardo y conservación del patrimonio documental y no solo eso, sino que permitiera la interacción con el público en general, a través del parque del deporte, la sala de exposiciones, auditorio, talleres y bibliotecas, todo un conjunto arquitectónico de modernidad y majestuosidad.

(Archivoz) El AGEO tiene tres ejes rectores: el de la organización, el de la conservación y el de la difusión, ¿podría indicarnos cuáles son sus actividades más representativas en cada rubro?

El primer eje tiene que ver con la organización de los archivos de trámite, concentración e históricos, ya que de acuerdo con la Ley General de Archivos y la Ley de Archivos para el Estado de Oaxaca, el Archivo General del Estado de Oaxaca, se vuelve eje rector de la organización de los archivos de los sujetos obligados, por lo cual se capacita, asesora y valoran los trabajos hechos por los sujetos obligados, en cuanto a sus instrumentos archivísticos (Cuadro General Archivístico, Catálogo de Disposición Documental, Inventarios generales y de baja documental). Actividades que realiza la Dirección de Clasificación de Archivos.

El segundo eje, corresponde a la Dirección de Archivo Histórico, con tres funciones principales: la primera, la recepción y resguardo de los Archivos Históricos que sean patrimonio documental del estado de Oaxaca, con la formulación y actualización de instrumentos de control y consulta de los fondos resguardados para que el público en general pueda consultarlos, la segunda, la estabilización, conservación y restauración del patrimonio documental en sus diversos formatos, que permita la preservación de los documentos históricos y por último, la reprografía digital del material que por la importancia de la información que contiene, requiera ser preservado en un formato digital, para que esto agilice su consulta y se pueda conservar para la posteridad.

En cuanto al tercer eje, responde a la difusión de todas las actividades que se realizan en los dos anteriores ejes, sirviendo de diferentes medios de comunicación, ya sean escritas, audio y video, a través de diferentes plataformas, periódicos, redes sociales (Facebook, Twitter) nuestra página oficial en internet, YouTube, etc. Además de realizar actividades culturales, para que nuestros usuarios puedan acceder a testimonios documentales, conservaciones en el archivo, conferencias, talleres, obras de teatro, etc.

(Archivoz) No podemos dejar de lado uno de los acontecimientos recientes más relevantes: la declaratoria de emergencia sanitaria generada por el virus SARS- COV2 (COVID – 19), misma que continúa vigente en nuestro país, ¿cómo afectó o modificó las dinámicas y actividades archivísticas del AGEO esta situación?

El Gobierno del Estado de Oaxaca, preocupado por el bienestar y salud de sus trabajadores, desde el inicio de emergencia sanitaria, decidió suspender las actividades presenciales en cada una de sus dependencias e instituciones, este fue el primer gran reto que tuvimos que enfrentar, idear formas hibridas para continuar con nuestras actividades institucionales, por lo que se ideo trabajar desde nuestras casas, y de las tareas que son imprescindibles de realizar en nuestro edificio, se organizan con antelación, además de llevar estrictamente nuestro protocolo de seguridad, para tener un entorno seguro dentro de las áreas de trabajo.

De igual importancia ha sido aprovechar la estancia en el hogar, para tomar cursos, talleres, webinars, realizados vía online, esto para que nuestro personal se actualice, capacite y se desarrolle profesionalmente y con estos elementos se pueda desarrollar mejor nuestras actividades y poder ofrecer un mejor servicio a nuestros usuarios.

Esta situación también nos permitió dentro de la Dirección de Clasificación de Archivos, seguir dando capacitaciones y asesorías a los sujetos obligados mediante las plataformas de Meet y Zoom, aumentando al 200 %, estas actividades, esto para que siguieran realizando sus instrumentos archivísticos (cuadro general de clasificación CGCA, catálogo de disposición documental CADIDO, inventarios generales y de baja documental).

Por la emergencia sanitaria, tuvimos que cerrar la sala de consulta, pero no dejamos de recibir las solicitudes de nuestros usuarios, a los cuales les remitimos un archivo con el listado de documentos que se localizaron de la información solicitada, y se les ofrece el servicio de digitalización de los mismos, para que puedan continuar con sus investigaciones, a la distancia.

Por último, hemos estado recibiendo otros archivos o colecciones, para su resguardo y conservación dentro de los repositorios del AGEO.

En el 2020, en el mes de noviembre recibimos la Colección de Manuel R. Palacios Luna, quien fue director de la estación de ferrocarriles de Oaxaca, su acervo data 1946 a 1960. En el mes de diciembre se hizo el traslado y recepción del Archivo Histórico Judicial de Oaxaca, que está conformado por 5872 cajas AG10 y que data de 1540 a 1969. En ese mismo mes se recibieron las Colecciones: Ferretería y Mercería el Gallo y Lic. Alfredo Castillo Gómez, conformados por 66 y 82 cajas AG12 respectivamente, y que datan de 1910 a 1970 y siglos XVIII y XX.

En este 2021, se recibió en el mes de febrero el Archivo del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana, sección 22, conformado por 1571 expedientes. Y en este mes de marzo se trasladó el Archivo Histórico del Registro Civil, resguardado en 2544 cajas AG12, que data de 1861 a 1936.

De esta forma se han aumentado los archivos que se resguardan en el AGEO, los cuales estarán en proceso de organización, estabilización, digitalización y difusión. Estas tareas se harán en conjunto con la Fundación Alfredo Harp Helú, la Biblioteca de Investigaciones Juan de Córdoba, la Coordinación de Archivos Civiles y Eclesiásticos de Oaxaca, el Museo Infantil de Oaxaca y el Archivo General del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Oaxaca.

(Archivoz) En relación con la pregunta anterior, y a casi un año de este acontecimiento, ¿se ha implementado o implementará algún plan de acción?

Desde septiembre del 2020, se implementó un protocolo de seguridad, el cual se lleva estrictamente con el personal, en el cual asientan todas las medidas  de sanidad, convivencia, para realizar nuestras actividades de forma presencial en las instalaciones del AGEO. Por ejemplo se ha decidido volver a las actividades presenciales dentro del archivo, en un formato de 14 x 14, guardando la sana distancia y llevando constantemente el equipo de protección para seguridad de nuestro personal.

Dado que hemos visto que es muy requerido el servicio de digitalización, también se ha decidido reforzar el Departamento de Reprografía, aumentando en número de personas que laboran en él, mejorar nuestros procedimientos, para mejorar nuestros servicios, y así poder contar con un amplio acervo digital, al cual puedan acceder nuestro usuarios.

(Archivoz) Respecto a la realidad que viven actualmente los archivos en el Estado de Oaxaca, ¿cuál considera es su principal desafío?

Que cada uno de los sujetos obligados del Estado, conforme su sistema institucional de archivos, contar con su coordinador de archivos, tener sus áreas de archivo de trámite, concentración e histórico, que se formulen y actualicen sus instrumentos archivísticos  (cuadro general de clasificación, catálogo de disposición documental, inventarios generales y de baja documental), llevar de una forma programada sus transferencias y bajas documentales. No todos los sujetos obligados llevan homogéneamente la implementación de sus sistemas institucionales, por lo que se requiere que todos instrumenten de forma coordinada su sistema institucional de archivos.

(Archivoz) ¿Qué podría recomendarles a aquellos estados que no han transitado o bien se encuentran en proceso de transición hacia sus Archivos Generales?

Lo medular es contar con su propia Ley de Archivo Estatal, que este alineada a la Ley General de Archivos, ya que es fundamental que todos sigamos el mismo modelo que se pretende con la implementación de Sistema Nacional de Archivos, y siendo los Archivos Generales los responsables de llevar a cabo la implementación de la ley local de archivos, esto de mano con la integración de su  Consejo Estatal de Archivos y de su Comité Técnico de Archivos.

Y considerando que cada Estado se viven diferentes realidades dentro de sus Archivos Generales, ellos mismos diagnosticaran cuáles son sus fortalezas y debilidades para la implementación de su Sistema Local de Archivos. Y de las experiencias que cada Archivo  General haya acumulado, se puedan compartir dentro de los trabajos que se realizan en el Consejo Nacional de Archivos.

(Archivoz) Finalmente, nuestros lectores no lo saben, pero el primer acercamiento para llevar a cabo esta entrevista, fue con la intención de difundir materiales de reciente publicación por parte del AGEO, ¿podría hablarnos un poco de estos?

Uno de los medios que hemos estando usando y experimentado, para la difusión de los materiales que se resguardan dentro del Archivo Histórico del AGEO, ha sido a través de la plataforma de ISSUU, donde hemos publicado dos trabajos digitales: Oaxaca festeja nuestra Independencia y Crimen y castigo, fotografía penitenciaria en el siglo XIX, el  primero de ellos contiene testimonios documentales relativos a los programas públicos: de los actos cívicos y festejos patrióticos en los municipios de Oaxaca de 1829 a 1947. El segundo contiene fotografías que datan de 1888 a 1891, de los reos de la cárcel pública estatal de Oaxaca, las cuales forman parte de los expedientes creados para la liberación de los presos, a través de la sentencia dictada por el Juzgado de lo Criminal o la Corte de Justicia, quienes remiten una copia al Alcaide de la Cárcel Pública, para ejecutar la sentencia.

Estas publicaciones han tenido una buena recepción, ya que han sido tienen 1007 impresiones y 703 lecturas, por lo cual este año vamos a realizar otras dos publicaciones, de los materiales que se resguardan en el archivo histórico.

Jacobo, agradecemos mucho la atención y el tiempo brindado, estamos seguros que nuestros lectores se acercarán a fin de conocer un poco más sobre este importante archivo, para ellos les pedimos consulten sus redes sociales.

El CEDIF fomenta el resguardo, difusión y acceso a los bienes documentales, (…) colaborando así en la conformación de la memoria colectiva de pertenencia nacional

Hoy nos encontramos con Román Moreno Soto, Coordinador del Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias de México (CEDIF), quien nos hablará del patrimonio cultural ferrocarrilero.

(Archivoz) Para contextualizar a nuestros lectores, ¿podrías comentarnos cuál es la situación ferroviaria actual en nuestro país (México)?

Los sistemas de transporte existen para proporcionar conexiones sociales y económicas que a la par brindan beneficios tanto al individuo como a la sociedad, en ese sentido es  innegable importancia que los ferrocarriles históricamente han tenido durante los diversos momentos que ha transitado la actividad económica, política, social y cultural de nuestro país desde el siglo XIX y que durante los últimos años se expresa en el crecimiento constante del volumen de mercancías transportadas por el ferrocarril, lo cual ha implicado un uso cada vez más intensivo de la infraestructura ferroviaria actual.  Por otra parte, el ferrocarril a través de la modalidad interurbana y suburbana mantiene una participación importante en el movimiento de pasajeros. Durante 2017 se transportaron por ferrocarril 56 millones de pasajeros, según informes de la OCDE. Este papel relevante del sector, ha llevado a la actual Administración a considerar a la formulación y ejecución de proyectos de infraestructura ferroviaria tales como el Tren Maya y el Tren Transísmico como un tema estratégico y prioritario para el país, ya que representa una oportunidad para establecer medios para el desarrollo económico y competitivo con gran impacto social y ambiental, traduciéndose en un desarrollo sostenible a largo plazo.

(Archivoz) ¿Qué es el CEDIF?

El Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias, CEDIF, como se le conoce comúnmente, es el área del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México que tiene como propósito preservar, organizar, describir y difundir los documentos históricos, planos, fotografías y publicaciones especializadas, que produjeron las empresas privadas ferroviarias y sobre todo la propia empresa pública Ferrocarriles Nacionales de México (FNM) durante el siglo XIX y casi todo el siglo XX, los cuales se resguardan en sus instalaciones ubicadas dentro del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos en la Ciudad de Puebla.

(Archivoz) Cuéntanos un poco sobre la historia del CEDIF ¿Cómo surgió?

En un proyecto poco común en el mundo, la empresa pública Ferrocarriles Nacionales de México (FNM), en 1995, poco antes de iniciar su proceso de liquidación, pone en marcha el Programa Nacional de Rescate del Patrimonio Histórico, Cultural y Artístico (PRONARE) cuya organización y operación quedó a cargo del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM), que de inmediato se dio a la tarea de conformar un equipo interdisciplinario de especialistas altamente calificados, quienes durante cinco años recorrieron los principales centros ferrocarrileros del país, con el propósito de localizar y trasladar a las instalaciones del MNFM,  los objetos y acervos documentales recopilados, debido al inmenso volumen de estos últimos, en 1997, se crea el Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias (CEDIF) con el objeto de contar con un espacio adecuado para resguardar el patrimonio documental de los Ferrocarriles Mexicanos, así como para fomentar y facilitar su consulta e investigación.

(Archivoz) ¿Cuál consideras es la relevancia de este Centro de Documentación e Investigación?

 Actualmente, constituye el repositorio más importante de la historia del ferrocarril en México, teniendo bajo su resguardo poco más de cuatro kilómetros de documentos históricos; 200 000 planos arquitectónicos de las estaciones ferroviarias; 86 000 imágenes blanco y negro y color; 27 000 negativos; 2 700 diapositivas, 122 videos en formato VHS; 18 películas y 40 000 volúmenes de impresos de publicaciones especializadas, es decir que sus acervos dan cuenta de más de 170 años de la historia, cultura y tecnología vinculadas con el transporte ferroviario, por lo que es una fuente primaria y vigente, que no sólo puede ser utilizada por los investigadores o académicos, reconocidos o no, que pertenecen a muy distintas disciplinas, sino también por los trabajadores del gremio que se capacitan para ascender a maquinistas de patio y camino, o aquellos que modifican o construyen las vías, o los empleados de las empresas concesionarias que realizan tareas de rehabilitación o argumentan, con los documentos que aquí se resguardan, cuál es el impacto ambiental que tienen los ferrocarriles en algunas zonas específicas del país.

Aún más, la documentación ha permitido más de 150 intervenciones a estaciones, puentes, túneles, bodegas y demás obras de infraestructura, como es el caso de las estaciones de San Luis Potosí, Querétaro, Aguascalientes, Chihuahua, Veracruz, Oaxaca, entre otras; el Puente de Matamoros, en Tamaulipas; el puente Tamós, de la línea Tampico-Magosal; las obras de dragado en Tampico y las de modificación o rectificación de líneas, como es el caso del Ferrocarril Suburbano de la Ciudad de México, sólo por mencionar algunas. Lo anterior llevó a que en 2016 recibiera el registro que otorga el Comité Mexicano Memoria del Mundo de México-UNESCO por “El valor excepcional y el interés que esta colección representa para el patrimonio documental de la humanidad”, colaborando así en su labor de preservación del patrimonio industrial a través de la conformación de la memoria colectiva y el fortalecimiento de la identidad moderna de los mexicanos.

(Archivoz) ¿Existen otros Centros especializados en materia ferroviaria?

En nuestro país no, en Estados Unidos y Europa si existen centros de este tipo, por ejemplo el de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

(Archivoz) ¿Cuál es la importancia de la documentación bajo su resguardo?

Como ya mencione, los acervos documentales del CEDIF provienen de la empresa pública FNM, misma que promovió y apoyó de manera directa y comprometida el rescate y recuperación de sus archivos, que se encontraban en las oficinas y estaciones a lo largo y ancho de todo el país. Y dado que se trata de documentos de archivo, planos y fotos creados durante el ejercicio cotidiano de las actividades y procesos, los documentos son únicos e insustituibles. Incluso los libros y revistas que fueron editados por la empresa, así como aquellos de gran antigüedad, son ya considerados piezas históricas especiales.  Debe destacarse asimismo, que se trata de documentos originales, pues gracias a las medidas de control que se aplicaron durante el proceso de rescate y recuperación, estos acervos mantuvieron su integridad, en lo que se refiere a fondos documentales y sus series.

(Archivoz) ¿Cuál consideras es su documento más valioso? ¿Por qué?

Es difícil elegir uno debido a la diversidad documental, así que mencionaré el documento más valioso de cada una de las áreas del Cedif.  En el caso del acervo fotográfico, podemos considerar como joya, el álbum de los hermanos Schlattman de finales del siglo XIX, el cual se encuentra empastado en piel de color café y con letras doradas al frente donde se lee View on line of México, Cuernavaca & Pacific Railway, H. F. Schlattman Photo.  Es el registro que realizó el fotógrafo para la línea del Ferrocarril México, Cuernavaca y Pacífico, aproximadamente entre los años 1895-1898. Se trata de un registro que nos muestra en 102 imágenes, parte de la infraestructura ferroviaria instalada a lo largo de la línea, pero también muestra el paisaje y el entorno agrícola por el que atravesaba.

Mientras que en nuestra biblioteca, que resguarda libros cuya temática gira en torno a los ferrocarrileros y algunos de ellos son considerados verdaderos tesoros, entre los que desataca El Proyecto del primer camino de hierro de la República, desde el puerto de Veracruz a la capital de México, impreso por Ignacio Cumplido en 1837. Esta obra es valiosísima por las siguientes razones: porque marca el inicio de la literatura ferrocarrilera mexicana; porque su autor fue un español que desempeñó las carteras de Guerra y Marina, y la de Hacienda en los primeros gobiernos del México independiente, y bajo su supervisión se realizó el estudio de localización de la ruta, tarifas de pasajes y carga, etcétera, y, porque además, su impresión se debe a uno de los editores más destacados del siglo XIX mexicano.

En el Archivo Histórico, podemos destacar como el documentos más valioso el referente a las concesiones que se otorgaron para dar origen al Ferrocarril Nacional Mexicano, un documento que se encuentra en el fondo de la Junta Directiva, sección Líneas originarias. Es importante pues son tres documentos en el que quedaron plasmados la cimiente de lo que posteriormente sería el Ferrocarril Nacional Mexicano, una de las compañías que dieron forma a la consolidación de Ferrocarriles Nacionales de México, en 1908. Estos tres documentos reflejan los años convulsos de México, de mediados del siglo XIX, cuando fue invadido por los Estados Unidos y por Francia. El primer documento es una concesión que el gobierno de Ignacio Comonfort otorgó para la construcción de una línea férrea de Matamoros, Tamaulipas a Monterrey, Nuevo León en el año de 1856. El segundo es la concesión que otorgó a Scipion Sauvage el Emperador Maximiliano para la construcción de un ferrocarril de México a Toluca, en 1865. El tercer documento es la concesión que otorgó el Presidente Benito Juárez a Mariano Riva Palacio para que tendiera vías de Ferrocarril de México a Toluca y Cuautitlán, en el año de 1870.

Por último, en cuanto a los planos destacan aquellos que conforman el fondo Orizaba, los cuales fueron encontrados en esta ciudad veracruzana, y se trata del acervo más importante de la primera gran ruta construida en nuestro país, la del Ferrocarril Mexicano y sus ramales. Son un poco más de ocho mil los planos que lo conforman, entre ellos encontramos topográficos; arquitectónicos de estaciones, talleres, bodegas, almacenes; de puentes, túneles y alcantarillas y, diagramas técnicos de máquinas de vapor, de herrajes y accesorios de vía, entre otros más, que abarcan un periodo cronológico de 1841 a 1989. Fueron rescatados en dos etapas, la primera de febrero a agosto de 1996 en una bodega del taller de carpintería y la otra, de junio a septiembre de 1998 en la oficina del ingeniero residente. En este fondo se encuentran alrededor de cuarenta planos del Ferrocarril Imperial Mexicano, por las fechas que aparecen escritas en algunos de ellos se puede decir que fueron hechos entre 1865 y 1866. Estos materiales dan cuenta del esplendor que prometía el Segundo Imperio, a partir de los proyectos reflejados en los planos de singular técnica y belleza estética. Sin olvidar los valores histórico y patrimonial, son innegables otros aspectos relevantes, como el artístico, por el dibujo y coloreado, el cual aún se mantiene vivo. El valor técnico, porque consigna varias obras de carácter monumental y atrevido para la época en lo que fue la primera gran ruta de ferrocarriles de nuestro país.

(Archivoz) En materia archivística, ¿cuáles son sus prácticas?

Desde 1997, se laboraron las primeras fichas de registro, siguiendo como metodología la Norma ISAD-G. Actualmente, con apego a la Ley Federal de Archivos, el CEDIF fomenta el resguardo, difusión y acceso a los bienes documentales, mediante los servicios de consulta organizados en Archivo Histórico, Biblioteca Especializada, Fototeca y Planoteca, colaborando así en la conformación de la memoria colectiva de pertenencia nacional, labor que le ha sido reconocida con la obtención del Registro Nacional de Archivos del AGN y Memoria del Mundo de México-UNESCO y su aporte ha sido de gran relevancia para la mejor comprensión de la historia económica, política, social y cultural del México contemporáneo.

(Archivoz) En este mismo rubro, ¿cuál consideras es su mayor reto?

Sin lugar a dudas aún existen muchos retos y desafíos por afrontar. De todos ellos, el más importante está relacionado en buena medida con el vertiginoso desarrollo que han tenido en los albores del siglo XXI las tecnologías de la información y comunicación (TICS), en donde las nuevas generaciones han nacido en un mundo en el que estas se entienden como un elemento natural de la vida cotidiana, por lo que difícilmente se interesaran por archivos históricos que no participen en dicha vorágine tecnológica. En este sentido, el CEDIF tiene la responsabilidad de involucrarse en el contexto que la era digital exige, actualizar sus instrumentos archivísticos, con el objeto de tener conocimiento más exacto sobre las existencias documentales de los acervos, disminuir los rezagos en materia de catalogación y brindar un mejor servicio de consulta a los usuarios.

(Archivoz) ¿Cómo se visualiza el CEDIF en un futuro? ¿Hacia dónde se dirige?

Hacia consolidarse como el moderno depositario de los diversos acervos histórico-documentales producidos por las empresas ferrocarrileras históricas que existieron en México, garantizando la preservación de los materiales y la seguridad del personal de trabajo y los usuarios. Logrando ser el promotor nacional de la investigación en materia de patrimonio cultural ferroviario, a través de proyectos que coadyuven a impulsar condiciones favorables al medio ambiente, la movilidad urbana, la recreación y la salud, trayendo consecuencias benéficas en términos de desarrollo social y sustentabilidad a la sociedad.

Román, agradecemos mucho tu tiempo y tus palabras. Finalmente, a nuestros lectores los invitamos a consultar su sitio web y redes sociales.


Entrevista realizada por María Saribel Cortés Hernández

 

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«La destrucción documental es una necesidad para todos los sectores que manejen información». Entrevista a Patricia Pendas Gerente de la empresa Sintar

Patricia Pendás, natural de Gijón, diplomada en Gestión y Administración publica por la Universidad de Oviedo Dirige la empresa de tratamiento documental, Sintar, desde hace más de 10 años. Es especialista en destrucción y desde hace unos años está al frente de proyectos de digitalización documental y procedimiento archivístico. Es miembro activo de BNI en Gijón desde hace 5 años donde cada semana se reúnen cerca de 30 empresarios de la Región para hacer negocio a través del marketing por referencias.
Sintar es referente en Asturias por ser la primera empresa certificada en la normativa de Destrucción segura de material confidencial además de tener las certificaciones de calidad de servicio y seguridad de la información.

[Archivoz] Mujer, joven y empresaria en una empresa de tratamiento documental especializada en la destrucción de documentos. ¿Cómo y cuándo surge?

La idea surge en el año 2007 a través de la revista emprendedores que hacía referencia a este servicio y a la opción de ser franquiciado. En aquella época, yo trabajaba en seguros e inversiones y y mi marido y socio en la construcción. Nos dimos cuenta de que el tema construcción en algún momento se frenaría y buscamos esta idea de negocio.

En un primero momento fuimos franquiciados de una empresa en Madrid que se dedicaba a destrucción de documentos. Lo fuimos durante 5 años pero el franquiciador no cumplió con ninguna de sus obligaciones contractuales y simplemente, dejamos de abonar el canon de franquicia mensual. Tiempo después nos desvinculamos también del nombre creando nuestro propio logo y nombre comercial y nuestra web, www.sintar.es, desde entonces volamos solos con mucho esfuerzo. En los últimos años , fruto de las necesidades requeridos por nuestros clientes,  hemos incorporado un equipo de profesionales especialistas en proyectos de digitalización y Servicios de Archivo, desde entonces estamos desarrollando proyectos de  mucho éxito.

[ARCHIVOZ] ¿Cómo funciona una empresa de destrucción documental?

En Sintar destruimos al nivel de seguridad que establece la ley para que el documento quede ilegible.
Tenemos las certificaciones de la UNE-EN 15713 sobre destrucción segura de material confidencial que complementa a nuestras ISO 9001 de calidad e ISO 27001 de seguridad de la información y que nos permiten a su vez entregar al cliente un certificado como garantía de servicio completado. El certificado refleja el método utilizado para la destrucción y que el resultado es un documento irrecuperable.
Tenemos uno procedimiento para conseguir la trazabilidad de la documentación desde el momento en que se recoge en las instalaciones del cliente hasta la llegada a nuestras instalaciones para proceder a su destrucción mediante trituración.

 [ARCHIVOZ] ¿Qué tipos de clientes son los que más demandan la destrucción confidencial de documentación?

Cualquier entidad pública o privada que maneje datos de terceros protegidos por ley. Tenemos una propuesta adaptada a cada actividad ya que a cada sector le preocupa y maneja distintos tipos de datos.  En el sector educativo se preocupan sobre todo por los datos de los alumnos, en el sanitario, por los datos de los pacientes, en la administración, por los datos de los ciudadanos, en fin es una necesidad para todos los sectores que manejen información.

[ARCHIVOZ] Imagino que una empresa con una labor tan delicada como la destrucción confidencial, tendrá que cumplir unos requisitos legales, así como una normativa específica, verdad?

Si, por supuesto, para ello emitimos un certificado como garantía de servicio completado atendiendo a la Ley Organica 3/2018 de Protección de datos de Carácter Personal y Garantica de los Derechos Digitales (LOPDGDD) así como un certificado de reciclaje en cumplimiento de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos.
Por supuesto se garantiza la total confidencialidad del contenido de la documentación a destruir, además toda la documentación se destruye  acorde a la Norma DIN 66399, que establece el grado de irrecuperabilidad, en función del tamaño de las tiras en las que se de destruye el papel.

La Norma DIN 66399, establece el grado de irrecuperabilidad, en función del tamaño de las tiras en las que se de destruye el papel Clic para tuitear
[ARCHIVOZ] ¿Cómo os ha afectado la llegada de la administración electrónica? ¿Habéis notado una disminución en la cantidad de papel?

Por el momento, no hemos notado disminución del papel, la administración electrónica es un proceso largo y es posible que lo notemos a lo largo de los próximos años y en algún momento todas las empresas deberán sumarse a la era digital para poder avanzar.
No hace muchos días, leí un artículo en el que hablaba de la dificultad de gestionar la enorme cantidad de archivo físico de las administraciones.
El Archivo Histórico Nacional custodia unos 40 kilómetros de documentación y el Archivo General de la Administración, el tercero más grande del mundo, acumula unos 160 kilómetros lineales.

Creo que, y cruzo los dedos, aún existe mucha documentación objeto de ser destruida.

[ARCHIVOZ] Imagino, que al igual que en la mayoría de los sectores exista intrusismo laboral, es decir, empresas que ofrezcan el servicio de destrucción pero que no cumplan la normativa necesaria, ni las condiciones para ofrecer el servicio con garantías. ¿Es el caso?

Hay competencia desleal en todos los sectores y el nuestro no iba a ser diferente. Hay multitud de empresas que tienen entre sus servicios la destrucción de documentos pero realmente son meros transportistas de residuo de papel o en el mejor de los casos, recicladores. No tienen personal con contrato de confidencialidad, no hay una trazabilidad en la recogida, traslado seguro ni tratamiento de la documentación y no se destruye la documentación al nivel de seguridad establecido para que el documento quede ilegible. Todo proveedor de este servicio debería aportar al menos la certificación en la Norma UNE-EN 15713 pero la mayoría de las veces, sobre todo desde las administraciones públicas, lo único que exigen es prestar el servicio atendiendo a las especificaciones de esta Norma UNE sin más, sin comprobar si se lleva a cabo o no.

Luchamos contra eso a diario pero, creo que tanto las administraciones como las empresas deberían concienciarse en éste aspecto y es una dura labor en la que seguimos trabajando día a día, afortunadamente tenemos clientes que tienen este aspecto muy claro ye so nos hace seguir luchando por ofrecer un Servicio de calidad.

 

[ARCHIVOZ] ¿Cómo ves el sector en los próximos años?

Creo que aún queda mucho por hacer pero hay mucha más conciencia que hace unos años sobre la protección de datos, sobre todo desde que en el 2018 entro en vigor el Reglamento Europeo de Protección de Datos.

Empresas, particulares y organismos públicos son mucho más conscientes de la necesidad de proteger los datos de terceros y de destruirlos para evitar accesos y brechas de seguridad. Ahora queda que lo hagan con empresas que ofrezcan todas las garantías.

La entrada en vigor de la LGDPR del 2018 supuso que empresas, particulares y organismos públicos sean mucho más conscientes de la necesidad de proteger los datos de terceros y de destruirlos para evitar accesos y brechas de seguridad Clic para tuitear
[ARCHIVOZ] Esta entrevista comenzó a fraguarse en una época en la que si nos dicen que vamos a estar inmersos en una pandemia mundial tan atroz, que íbamos a estar casi 3 meses confinados, que la mascarilla formaría parte de nuestras vidas como si siempre hubiera sido así y que la añoranza de los abrazos es nuestra realidad… no hubiéramos  reído pensando que eso sólo pasa en las películas. Como la realidad siempre supera la ficción y, tota esa película es una realidad, ¿Cómo ha afectado a Sintar el COVID-19?

En Sintar, hemos vivido la pandemia con mucha incertidumbre y a día de hoy seguimos trabajando y avanzando al momento. Hemos tenido a gran parte del personal en ERTE, poco a poco hemos ido volviendo a la normalidad. Lo cierto es que el futuro es muy incierto, estos días se ha decretado un nuevo Estado de Alarma, por lo que solo nos queda esperar y ver cómo va avanzando todo.

Nos conformamos con poder seguir prestando nuestros servicios de la mejor forma posible y con todas las expectativas puestas en el próximo año.

Muchísimas gracias Patricia, ha sido un placer adentrarnos  un poquito mas el sector de las empresas profesionales de destrucción de documentos.
Os deseamos toda la suerte del mundo.

«Era necesario desarrollar nuestros propios diseños, programas y procesos para adaptarnos mejor a la realidad»: Entrevista a Juan Pablo Suárez y Matías Butelman, fundadores de Bibliohack

Entrevistamos a Juan Pablo Suárez y Matías Butelman, fundadores de Bibliohack, una iniciativa que trabaja en bibliotecas, archivos y museos con tecnología adecuada al contexto latinoamericano, siguiendo los principios del acceso abierto y la tecnología libre. El proyecto, activo desde el año 2013, trata de impulsar nuevas redes profesionales e institucionales que permitan producir y liberar recursos,  sumando masa crítica para definir políticas públicas que favorezcan la preservación del patrimonio cultural, el acceso abierto al conocimiento y la reforma de la propiedad intelectual.

Hace tiempo que deseábamos ofrecer el testimonio de estos dos jóvenes profesionales argentinos sobre su singular proyecto de hardware libre para digitalización.  Quizás hoy, con la profundización de la crisis mundial en la que estamos inmersos, se hace más necesaria que nunca una reflexión global para la puesta en marcha de soluciones sostenibles, también en el campo de la documentación.

(Archivoz) ¿Cómo nació Bibliohack?

(Juan Pablo Suárez) Yo comencé a armar estativos para digitalización en 2011, siguiendo las indicaciones para el «modelo estándar» del foro diybookscanner.org, que eran muy simples de fabricar si tenías alguna práctica en carpintería. La idea surgió a partir de la inquietud de varias personas, como María Rosa Mostaccio de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, o Patricio Lorente de Wikimedia Argentina y de la Universidad Nacional de la Plata, que necesitaban iniciar proyectos de digitalización pero no disponían de recursos para adquirir equipos comerciales.

En ese entonces yo dedicaba mucho tiempo a una iniciativa llamada «Derecho a leer» (derechoaleer.org) que buscaba dar visibilidad a problemas relacionados con el acceso al conocimiento en internet, debidos a las restricciones de la propiedad intelectual. Entonces, al contribuir a hacer accesibles y económicas las tecnologías de digitalización también se facilitaba la posibilidad de que más gente e instituciones compartieran por las redes libros y documentos. Esa era la motivación principal de dedicar tiempo a conocer y desarrollar esta clase de recursos en aquella época. En el blog quedó documentado cómo fue este primer avance.

Un año después lo conocí a Matías, que trabajaba en el Colegio Nacional Buenos Aires, dependiente de la UBA, y tenía las mismas inquietudes respecto al uso de este tipo de tecnologías como una respuesta posible a la digitalización del acervo de la biblioteca. Con algo de financiación de la Asociación Cooperadora del Colegio y otros dos proyectos que surgieron (el archivo del Centro de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea y archivo de un tribunal de la ciudad de La Plata) pudimos dedicarnos al proyecto con mayor intensidad.

Comenzamos a pensar en cómo podían combinarse los saberes y prácticas provenientes de la cultura hacker con el funcionamiento de las instituciones culturales tradicionales, como bibliotecas, museos o archivos Clic para tuitear

En ese momento vimos que era necesario desarrollar nuestros propios diseños, programas y procesos para adaptarnos mejor a la realidad concreta con la que nos tocaba operar: el personal de las instituciones, los costos, los materiales de fabricación disponibles localmente, etc. Entonces empezamos a pensar en cómo podían combinarse todos estos saberes y prácticas que venían de la cultura hacker, el software libre y las comunidades colaborativas que emergen de las redes, con el funcionamiento de las instituciones culturales tradicionales, como bibliotecas, museos o archivos. Esto es básicamente la esencia del proyecto bibliohack.

(Matías Butelman) Mi primera experiencia con archivos y bibliotecas estuvo relacionada con el legado de mi abuelo, Enrique Butelman, fundador de la editorial Paidós. Durante muchos años de mi adolescencia revolví sus libros y papeles y me fui familiarizando con algunas intuiciones básicas mientras buscaba dar un orden a todo ese material. Pero la experiencia decisiva, creo, se dio en el Colegio Nacional de Buenos Aires, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, donde empecé trabajando con la gestión de contenidos y la publicación en línea de información de diferentes áreas.

El CNBA es una institución de casi dos siglos, ubicada en la llamada Manzana de las Luces, donde se encuentra la Iglesia de San Ignacio, la más antigua preservada de la ciudad. Este aspecto es, ciertamente, decisivo para el Colegio, que es de esas instituciones en las que todo parece ser patrimonio: el edificio, los bancos de las aulas, los detalles de los claustros, las colecciones didácticas de los gabinetes de ciencias, la historia oral de sus generaciones. Y, claro, la biblioteca. Fue allí donde, en 2013, por iniciativa de la directora de la biblioteca Adriana Carreira, se dio inicio a un proyecto piloto para construir una biblioteca digital en la que exponer las colecciones especiales que custodian.

Yo sabía de Juan Pablo por el proyecto de digitalización que había desarrollado en la Facultad de Filosofía y Letras, donde yo estudiaba, y lo contacté para construir un dispositivo acorde a las colecciones especiales de la biblioteca del CNBA. En un primer momento se trabajaría con ciertos libros antiguos, de la época de la colonia, que habían llegado a la biblioteca en la década del 1930. Por su forma y estado de conservación, estos materiales requerían una manipulación especial. El escáner que Juan Pablo había construido en FFyL no se acomodaba a este tipo de materiales por lo que él propuso construir uno que contemplara la posibilidad de incluir impresos de mayores dimensiones. Esta fue la primera innovación que demandó el proyecto en el colegio. Pero además Juan Pablo, atento

Ensamblaje del último prototipo de escáner cenital de Bibliohack

Ensamblaje de escáner cenital en la Universidad Nacional de Colombia, BibloRed, Bogotá (2019)

a las dificultades de seguir las indicaciones del proyecto original de diybookscanner.org, rediseñó toda la estructura utilizando únicamente listones de madera y un modo de ensamblaje que podía prescindir de routers CNC, cuyo uso en ese entonces aumentaba el costo de fabricación de modo considerable.

La idea de bibliohack empieza a cobrar forma a partir de la experiencia que tuvimos en el CNBA, de ir resolviendo junto al equipo de bibliotecarias diferentes desafíos técnicos e institucionales, como lograr extraer a un archivo CSV los registros atrapados en la base MicroISIS – ¡aplicación que merece un capítulo aparte!-, descifrar las normas de catalogación utilizadas por la Universidad, elegir una aplicación web apropiada para exponer los registros y objetos digitales en internet. Notamos que cada uno de esos pasos podían en su mayor parte solucionarse con recursos que ya estaban abiertos y disponibles en internet, al igual que el escáner. No sin ejercer, a veces, un esfuerzo para dominar y adaptar esas herramientas.

No hay que perder de vista que, a pesar de ser una institución prestigiosa y centenaria, es una escuela secundaria, es una escuela pública y depende de la Universidad de Buenos Aires, que es una universidad enorme y pública de una ciudad de Argentina, que es parte de Latinoamérica. Todos estos aspectos son los que fueron dando forma a una respuesta que tuvo siempre presente la necesidad de ofrecer soluciones adecuadas a ese contexto.

Esto terminó de quedar claro cuando, después de haber construído un primer prototipo en la biblioteca del CNBA, pudimos construir algunos en otras organizaciones, como mencionaba Juan Pablo más arriba. Y lo que pudimos apreciar fue que las diferentes dificultades, los mismos obstáculos -vinculados a disponibilidad de herramientas,

Ensamblaje del último prototipo de escáner cenital de Bibliohack

Ensamblaje de escáner «en v» para Archivo del Agua, Mendoza (2018)

o apoyo de la gestión de sistemas, o presencia de personal capacitado en fotografía o propiedad intelectual, o prioridad en la agenda de la organización, por solo mencionar algunos- parecían replicarse de modos casi idénticos.

Fue entonces cuando empezamos a imaginar qué pasaría si aplicáramos lo que habíamos aprendido en foros y proyectos de internet (un modo de trabajo colaborativo, basado en la construcción de bienes comunes con documentación y código abiertos) a los desafíos que la transformación digital presentaba a bibliotecas, archivos y museos. Si pudimos replicar un escáner aprovechando la experiencia de que otros habían tenido, ¿por qué no podríamos resolver así otros problemas relacionados, como la gestión de metadatos o la publicación en línea de los catálogos? Y, del mismo modo, ¿por qué no podrían otros aprovechar lo que nosotros y las instituciones con las que trabajamos habíamos podido solucionar?

(Archivoz) ¿Cuál fue vuestra principal motivación para poner en marcha un proyecto de tecnología libre para bibliotecas, archivos y museos?

(JPS) La idea de que el conocimiento es un patrimonio colectivo y que es importante garantizar su acceso universal es un paradigma que guía tanto a las instituciones de la memoria como a las comunidades que sostienen a los proyectos del conocimiento libre. Entender las nuevas formas de la colaboración usando internet sin duda ha sido un gran hallazgo de estas últimas décadas, pero las instituciones tradicionales traen un activo muy valioso y robusto con ellas que es una larga tradición de ideas, discursos y prácticas que han hecho posible la provisión de los recursos humanos y materiales necesarios para sostener esta misión de preservación y acceso a través de geografías, épocas y contextos históricos muy cambiantes. Si tenemos en cuenta que en las comunidades digitales nos estamos preguntando como hacer para no perder los enlaces publicados hace un par de años apenas, creo que aún tenemos mucho que aprender. Así que la motivación tiene mucho que ver con llevar discursos de un lado a otro, ver cómo se articulan y ayudar a generar sinergias entre ambos mundos, que en realidad son uno solo.

(Archivoz) Hace tiempo que el software libre ha demostrado su eficacia y rendimiento en la gestión de los fondos documentales de las comunidades e instituciones. No obstante, el discurso de la ‘transformación digital’ remite con frecuencia a un modelo de negocio basado en la externalización de los procesos técnicos a través de equipamientos propietarios. ¿Podemos afrontar los desafíos de la digitalización sin asumir esas arriesgadas y costosas dependencias? ¿Es posible avanzar hacia la soberanía tecnológica? ¿Qué rol debe desempeñar hoy la cooperación profesional e institucional en nuestros archivos?

(MB) No hay dudas de que hoy en día gran parte de los procesos informáticos críticos de bibliotecas, archivos y museos pueden solucionarse con software libre y de código abierto. Hay ejemplos de sobra. En bibliotecas, el uso de Koha para la gestión integral de sus procesos. En archivos Archivematica, AtoM o Collective Access, que también es la opción indicada para la gestión integral de colecciones de museos. Omeka para exponer colecciones digitales. Repositorios en Islandora o Dspace. Gran cantidad de organizaciones alrededor del mundo hoy emplean estas herramientas de modo más que satisfactorio. La apuesta de bibliohack es que también los aspectos de hardware e incluso el flujo de trabajo completo de la apertura puede llevarse a cabo del mismo modo.

Pero, claro, la puesta en uso de esta clase de herramientas no está desprovista de aprendizajes y ensayos que muchas veces terminan en frustración. Que las herramientas estén disponibles no quiere decir que su adopción y adaptación sean automáticas. Este es justamente el punto de contar con profesionales de lo digital dentro de las instituciones. Su presencia contribuye no solo a permitir grandes lanzamientos de soluciones digitales con anuncios y publicaciones, sino también a producir las sucesivas versiones, arreglos y mejoras construidas al calor de la experiencia integral de una institución patrimonial. Un equipo in-house, a diferencia de un proveedor externo, puede construir y fortalecer la infraestructura de modo tal que cada nuevo proyecto digital sea más fácil de realizar, al tiempo que permite explorar nuevos desafíos y posibilidades. Un equipo in-house también puede responder y adaptarse en medio del camino ante imprevistos supuestos equivocados. El costo de las fallas se reduce y es posible maniobrar con mayor comodidad ante los inevitables imprevistos que lo digital siempre trae aparejados.

Hemos visto abundantes ejemplos de contratación de servicios externos, generalmente costosos, que terminan muy mal, con toda clase de deficiencias, y no por ello se abandona el modelo Clic para tuitear

(JPS) Estas son precisamente la clase de cosas que los modelos de externalización de los servicios digitales no permiten, porque no es el negocio de las agencias ni están preparadas para ello. Nosotros hemos visto abundantes ejemplos de contratación de servicios externos, generalmente costosos, ya sea para digitalizar o gestionar una colección digital, que terminan muy mal, con toda clase de deficiencias, y no por ello se abandona el modelo de contratar un proveedor externo para realizar estas tareas. Hace falta un cambio en la cultura de nuestras organizaciones para incorporar estas tareas a su funcionamiento habitual: hay que estar dispuestos a aprender, y a tolerar esa frustración si elegimos la opción in-house.

(MB) Del mismo modo en que los especialistas en conservación de bienes culturales han ganado legítimos espacios en las instituciones, hay toda una serie de perfiles profesionales enfocados en informática, diseño, fotografía y propiedad intelectual que deben empezar a considerarse propios de las instituciones de custodia de patrimonio. Que las instituciones den lugar a estos saberes y prácticas las habilita también a contribuir con nuevas investigaciones y desarrollos. Invertir el rol de las instituciones de patrimonio, de consumidoras a productoras de conocimientos y soluciones, es quizás el horizonte final de su transformación digital como nos gusta entenderla: poner a bibliotecas, archivos o museos en la posición no sólo de desarrollar ellas mismas soluciones informáticas para sus procesos críticos sino también en la posición de colaborar con desarrollos impulsados por otras organizaciones de su propio sector o incluso de sectores más amplios.

Imaginar a las organizaciones GLAM como actores de peso propio en universo del open source puede parecer extravagante, pero ¿no abrevan la misma idea del código abierto y las formas de trabajo colaborativo del mundo tecnológico en la práctica colaborativa inherente a este tipo de instituciones? Si las grandes empresas pueden colaborar para bajar sus costos y asegurar su desempeño digital en un mundo cada vez más informatizado, ¿por qué no podrían hacerlo las instituciones tradicionales de la información que en contextos anteriores, previos a la invención de la computadora, ya lo habían hecho creando catálogos colectivos, censos de fondos e intercambios internacionales de piezas para colecciones etnográficas y arqueológicas?

Juan Pablo Suárez de Bibliohack presentando prototipo de escáner cenital

Juan Pablo Suárez presentando el primer prototipo de escáner cenital en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (2017)

(Archivoz) Está claro que digitalizar no es solo escanear, alojar y organizar los documentos. Para abrir verdaderamente nuestras colecciones resulta imprescindible conectar, enriquecer y difundir los registros. ¿Cuáles son las principales barreras y restricciones que podemos encontrarnos a la hora de implantar en nuestros archivos un auténtico modelo de acceso abierto?

(MB) Creo que lo primero es aceptar que abierto es un concepto difuso. A simple vista es una metáfora que parece referir a un acto de pura voluntad, como quien gira una llave o empuja una puerta. Los logos de los movimientos asociado a lo abierto abundan en estas imágenes. Pero en la mayor parte de los casos, me atrevo a afirmar, no hay ni llave, ni cerradura, ni puerta, porque cuando hablamos de abierto hablamos en general de información digital alojada en servidores, recuperable por diversos medios y reutilizable sin mayores restricciones. Y esto ya implica poder cumplir con una serie de condiciones como las que enumeramos antes y que en general no están dadas para muchos países y organizaciones.

(JPS) Además, “digitalizar” no es un mero cambio de soporte, es volver a editar una obra en un nuevo formato, con nuevos condicionamientos y nuevas posibilidades, y llevar a cabo ese proceso no es algo automático, y es el núcleo de lo que luego habilita el acceso digital. Cuando decimos “editar” nos referimos justamente a una serie de interpretaciones y juicios de valor que están más allá de los procesos técnicos.

(MB) Si lo que queremos es poder facilitar información en formato digital accesible y fiable en internet de modo sostenible en el tiempo para todo tipo de usos sociales debemos poder abordar el problema en sus diferentes dimensiones, de las más específicas a las más generales. Un nivel es el de las herramientas y las infraestructuras, del que ya hemos hablado.

Otro nivel es el de las capacidades y los recursos humanos, del que algo mencionamos también. Muchos problemas se derivan de la ausencia de competencias vinculadas gestión de metadatos y conocimiento de múltiples estándares de descripción, o fotografía e iluminación, o gestión de derechos, tanto de propiedad intelectual para bibliotecas y museos, como otros vinculados a privacidad, confidencialidad y demás en caso de archivos.

Un tercer nivel es el que podríamos llamar de las disposiciones institucionales. En países como la Argentina, de institucionalidades más bien frágiles, más allá de que existen una Ley de Acceso a la Información Pública o una Ley de Repositorios para las investigaciones científicas, la implementación de estas políticas sigue dependiendo, finalmente, de decisiones ejecutivas a nivel de cada organización.

Muchas discusiones, más aún en archivos, bibliotecas o museos de carácter puramente histórico, terminan centrándose en cuáles son las mejores formas de convencer e incentivar a directivos a compartir el material de modo irrestricto en Internet. Por fuera de cada organización también podemos preguntarnos si a nivel de las administraciones municipales, provinciales o nacionales existen políticas orientadas a asegurar el acceso, y con esto queremos decir políticas que justamente atiendan todos los niveles inferiores antes mencionados: decisiones institucionales, capacidades en planta, herramientas e infraestructura. Y la misma pregunta también creo es válida para los esfuerzos de cooperación internacional en temas de patrimonio y archivos.

En el caso de Argentina ha habido proyectos gubernamentales de forma intermitente y es por ello que hoy no existe en el país nada parecido a uno o varios portales de acceso abierto al patrimonio de museos, archivos y bibliotecas como si existen en varios países de Europa o, para no alejarnos de nuestro caso, en Chile. Por último, incluso las políticas a nivel de la administración pueden encontrarse con barreras de otro orden: las legales.

(JPS) En estos días hubo un debate en Estados Unidos a raíz de la iniciativa del Internet Archive de poner en línea un catalogo amplio de obras para apoyar al sistema educativo (National Emergency Library), que está privado de las bibliotecas físicas por el COVID19. La iniciativa provocó una airada protesta de asociación de editores y autores, que no dudaron de hablar de “piratería” a pesar que el acceso a las obras se hace cumpliendo todos los requisitos usuales en la bibliotecas actuales para el préstamo digital. Esto nos alerta de lo lejos que estamos todavía de llegar a una situación de acceso razonable.

(MB) Y eso que hablamos de Estados Unidos, donde hay excepciones dentro del Fair Use. En Argentina y otros países del continente las excepciones son un tema pendiente y urgente. La ausencia de un marco legal propicio para este tipo de trabajos y de políticas de gestión de información en el sector público desincentivan la inversión institucional en infraestructuras, procesos y capacidades vinculadas al acceso abierto.

(Archivoz) Bibliohack es un proyecto que comienza a trascender fronteras. ¿Cuál de sus logros -hasta el día de hoy- valoran más? ¿Qué otros desafíos tienen a la vista?

(MB) Haber podido establecer lazos con diferentes personas y grupos en todo Latinoamérica y más allá es quizás lo más estimulante de esta iniciativa. La sensación de poder valorar los esfuerzos realizados con visiones similares e integrarlos en perspectivas aún mayores es algo ciertamente satisfactorio. Colegas como Daniela Schütte de Memoria Chilena, Juan Pablo Angarita de la Biblioteca Digital de Bogotá, con quienes nos fuimos encontrando en medio del camino, hoy son aliados a la distancia sin quienes sería muy difícil imaginar nuestro proyecto. Hacia el futuro -quizás de modo inminente, vistas las circunstancias en que será publicada la entrevista- el desafío es sin dudarlo involucrar de modo definitivo a las organizaciones que nos apoyan, y a otras nuevas, en un proceso colaborativo como los que describimos más arriba.

(JPS) Para poner una nota de color, una cosa que valoro mucho, es que la mayoría de los lugares donde nos toca trabajar son edificios muy emblemáticos, o con historias particulares, por ejemplo la Academia Nacional de la Historia funciona en el antiguo Congreso de la Nación que ahora está preservado ¡adentro de otro edificio!, el propio Colegio Nacional Buenos Aires del que habló Matías es otro ejemplo, o el exótico Palacio de Aguas Corrientes, el edificio Alas de la Fuerza Aérea, o las ex-fabricas tabacaleras convertidas en instituciones culturales o educativas (como la sede de Filosofía y Letras de la UBA, o el Museo de Arte Moderno), en fin, es un extraño incentivo conocer por dentro muchos de esos lugares, así que si su biblioteca, museo o archivo esta en un edificio llamativo o exótico ¡no dude en llamarnos!

“El criterio de las exposiciones ha querido ser siempre escuchar el latido de la calle”: Entrevista a María del Olmo, directora del Archivo Histórico Provincial de Alicante

Entrevistamos a María del Olmo Ibáñez, directora del Archivo Histórico Provincial de Alicante (AHPA) y doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Alicante. María es además autora de numerosas publicaciones en libros y revistas científicas en los campos de la Filosofía y la Archivística, lo que la ha llevado a ser galardonada con el VIII Premio de Ensayo Pablo de Olavide “El Espíritu de la Ilustración” (Universidad Pablo de Olavide, Sevilla). En la siguiente entrevista nos cuenta su visión sobre los archivos históricos, y más concretamente, nos explica los fondos del AHPA, las principales líneas de trabajo de la institución y los retos futuros.

Bienvenida María, y gracias por tu tiempo para esta entrevista.

(Archivoz). Antes de profundizar en tu labor como directora del AHPA, nos gustaría conocer un poco más sobre tu trayectoria profesional. ¿Cómo llegaste al mundo de los archivos y cuál ha sido tu experiencia en este campo?

(MDO) Hola. Soy licenciada en Historia, durante la carrera formé parte de un trabajo de investigación promovido por el Departamento de Historia Moderna de mi universidad, que tenía por objetivo el vaciado de los protocolos notariales correspondientes al periodo de 1700/1750, del Archivo Histórico Provincial de Alicante. Esa experiencia me hizo comprender de verdad y sentir por primera vez, que la historia no eran libros escritos por alguien, que entre las líneas había seres humanos que habitaban para siempre en los documentos. A partir de entonces me sedujeron los archivos. Al acabar la carrera empecé a orientar mi destino en ese horizonte con la obtención de diversas becas en ese campo.

(Archivoz). Nos gustaría que nos transmitieras tu opinión sobre cuál crees que es el papel que desempeña un archivo histórico en la sociedad.

(MDO) Un archivo histórico es la casa de la memoria colectiva de la sociedad, en primer lugar. Ese es su papel como custodio de los documentos que testimonian nuestra historia. En segundo lugar, sigue siendo garante de derechos porque guarda documentos que todavía tienen valor probatorio, jurídico, etc. Y en tercer lugar, debería ser un centro cultural activo que contribuya a la difusión de la cultura, pero también a crear cultura como agente social con mucha potencialidad en ese sentido: exposiciones, didáctica, actividades culturales diversas: presentaciones de libros, recitales de poesía, cesión de sus dependencias para actos culturales de la sociedad, etc.

Un archivo histórico es la casa de la memoria colectiva de la sociedad. Clic para tuitear
(Archivoz). El AHPA, como archivo histórico provincial alberga una gran cantidad de documentación, pública y privada, ¿cuál destacarías?

(MDO) Desde el punto de vista histórico los protocolos notariales nos han acompañado casi desde el comienzo de nuestra existencia. La ley del notariado de 1931 nos adjudicó su custodia. La riqueza de los protocolos notariales es inmensa para la investigación en áreas tan distintas como la economía, la sociología o el folclore. Ellos recogen la vida social de la gente corriente en todos los ámbitos. La gente corriente es la que teje la historia. Se escrituran las compras y ventas, las dotes, los testamentos, la constitución de sociedades, etc. Sin embargo, son también muy importantes los fondos contemporáneos más recientes que tienen que ver con la memoria histórica. Entre ellos destacan el fondo de la Dirección Provincial de Instituciones Penitenciarias o el Gobierno Civil. Ambos narran y testimonian toda la represión del franquismo, y contribuyen al derecho a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas.

 

(Archivoz). Siempre se ha pensado que los archivos históricos tienen un público muy claro como son los investigadores, ¿sería eso cierto aplicado al AHPA?

(MDO) Cada vez es menos así. Los investigadores forman quizás ya el grupo más minoritario del público de los archivos históricos. En primer lugar está el público en general que participa de las actividades culturales que organizamos: exposiciones, recitales, etc., como ya he señalado. En segundo lugar, en nuestro caso, están los estudiantes ya que tenemos un programa de aula didáctica muy activo y nos visitan cerca de 20.000 alumnos de las diversas etapas al año. Y en tercer lugar están los ciudadanos que necesitan nuestros documentos para su vida ordinaria, por ejemplo, con el fondo del Catastro. Detrás los investigadores tradicionales.

La riqueza de los protocolos notariales es inmensa para la investigación en áreas tan distintas como la economía, la sociología o el folclore. Clic para tuitear
(Archivoz). Además de la atención al ciudadano, descripción e informatización archivística, digitalización y el resto de tareas que desarrolláis en el archivo, también realizáis periódicamente exposiciones, ¿qué temáticas abarcáis y con qué finalidad?

(MDO) El criterio de las exposiciones ha querido ser siempre escuchar el latido de la calle, buscar la sintonía con los intereses de la gente. En ese sentido hemos conmemorado hitos de la historia reciente que cobraron interés para el público como la Transición, la Guerra Civil o el aniversario de Miguel Hernández. Ante la sensibilidad por el tema del feminismo y la violencia de género hemos hecho dos exposiciones sobre la mujer. Otras se han orientado a documentar nuestras fiestas y tradiciones como las Hogueras o la Semana Santa. Y también hemos difundido la recepción de fondos de instituciones importantes para la ciudad como el fondo des Instituto de Segunda Enseñanza Jorge Juan, por el que pasaron casi todos los alicantinos desde finales del siglo XIX. Para ello realizamos una exposición sobre la historia de la enseñanza en la provincia.

 

(Archivoz). En tu artículo Los archivos históricos en el siglo XXI: ¿Hacia una redefinición? explicas que actualmente es una realidad la existencia en un mismo archivo de dos espacios: el físico y el virtual, y que el segundo es ya tan real como el primero. Sin lugar a dudas, la presencia en redes del AHPA es constante y toda actividad in situ se ve reflejada en las redes virtuales: Facebook, Twitter, Instagram e incluso un canal de YouTube. ¿Cómo surgió esta idea (casi necesidad), y cuál está siendo su repercusión?

(MDO) La verdad es que la repercusión de nuestra exposición sobre la Guerra Civil en Alicante en 2016 fue la que nos movió a adentrarnos en el mundo de las redes sociales, que inauguramos con nuestro Facebook. La respuesta de la gente fue inmediata y ha ido creciendo exponencialmente. En las redes le hemos querido dar el protagonismo precisamente a la gente publicando cada visita o cada acto que se ha realizado en el centro. Después fue el canal de YouTube, para concentrar en él el material de los que hemos llamado “Archivo Vivo”, entrevistas a personas testigos del tema de las exposiciones, y también para guardar los audiovisuales de las exposiciones, para preservarlas así venciendo su condición efímera. Después vinieron Twitter e Instagram. El mundo de hoy tiene esas dos realidades y los archivos, como parte de la sociedad, deben estar en ambas. La interactuación con nuestros usuarios es infinitamente mayor con ellas.

 

(Archivoz). Ya para finalizar, ¿qué nuevos horizontes os planteáis en el AHPA a corto-medio plazo?

(MDO) Después de la descripción de fondos y difusión de fuentes, seguiremos con nuestras líneas de trabajo fundamentales: exposiciones y didáctica, nos caracterizan. Puedo contar que la nueva exposición en la que estamos trabajando, en colaboración con la Universidad de Alicante, se titula “Valencianos en guerra (1808/1814). Va a ser novedosa porque la “historia pública” estará muy presente en ella.

«Hay que romper con el estigma de que una persona con discapacidad no puede realizar labores en la línea de gestión documental»: Entrevista con Pedro Abel Medina Ríos, docente e investigador

Hoy tenemos el placer de entrevistar a Pedro Abel Medina Ríos, Persona hipoacúsico bilateral, Sordo, Bilingüe, postlocutivo, y oralizado, usuario de Lengua de Señas Colombiana. Nacido en la ciudad de Villavicencio-Meta, Colombia. Instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), quien lleva 19 años como docente de Instituciones de Educación Superior, de los cuales 14 años como instructor de esa entidad, donde ha participado en todas las modalidades de formación y como Líder Sennova e Investigador – Instructor. Apasionado por el mundo de las personas Sordas, asesor en neologismos para L.S.C.

Actualmente vinculado en el Centro de Gestión Administrativa como Instructor –Investigador de carrera administrativa en el área de Gestión Documental y de la Información.

(Archivoz) Primero que todo, agradecemos tu apoyo en la entrevista. Actualmente estás al frente como asesor de 2 proyectos SENA, Dirección General. Cuéntanos de qué tratan estos proyectos.

(Pedro Medina) El primer proyecto es sobre el fortalecimiento de la Política Institucional de Atención a personas con discapacidad a nivel nacional, se plantea una ruta de atención integral articulada con los procesos misionales del SENA, que permite la “Inclusión para Tod@s”. El segundo proyecto de Bibliotecas inclusivas es el fortalecimiento del Sistema de Bibliotecas del Sena – SBS, con la implementación de estrategias pedagógicas y tecnológicas que permiten la “Inclusión para Tod@s”, permitiendo el acceso al sistema por parte de todas las personas incluso a las personas con cualquier discapacidad.

[Archivoz] Acércanos un poco más a tu trabajo, háblanos sobre tu función como instructor e investigador en el SENA y en otras entidades educativas en las que has laborado, en el tema de gestión documental.

(PM) Mi función como la de cualquier profesor, docente, tutor e instructor es la de orientar procesos de formación integral profesional y en materia de la gestión documental la experiencia se exige una actualización constante, manejo de herramientas tecnológicas y aplicación de prospectiva, vigilancia e inteligencia organizacional, para preparar a los aprendices en el conocimiento de alertas tempranas, disminuyendo el tiempo en la reacción y aumentar la capacidad de respuesta en los diferentes procesos de la Gestión Documental en las instituciones.

(Archivoz) Te consideras un investigador apasionado por el mundo de la discapacidad, en tu desarrollo profesional, ¿sientes el apoyo del gobierno o de otras entidades sobre tu talento en el manejo de lenguaje de señas, en la enseñanza archivística y/o Gestión Documental en las entidades de educación superior?

(PM) Si, claro, actualmente si, digamos que han mejorado los apoyos, aunque no siempre lo sentí así, tener una discapacidad no ha sido impedimento para lograr desempeñarme en mis labores, de hecho, desde que superé los niveles de la aceptación de mi discapacidad logré visualizar completamente, conociendo y documentándome, conseguí exigir asertivamente mis derechos y logré ganar espacios que antes nunca pensé conseguir, hasta ganar el concurso en la Comisión Nacional del Servicio Civil – CNSC y tener un futuro asegurado para mí y mi familia.

(Archivoz) Devolviéndonos en el tiempo, ¿cómo te llego a gustar el tema de los archivos, combinándolo con la docencia y la tecnología?

(PM) Bueno, siempre tuve la necesidad de ser organizado, ordenado con mis cosas e incluso con mis ideas, y cuando mis oídos se afectaron por un accidente a los 8 años, tuve la necesidad de ser muy observador, debía escanear todo, las personas, sus actitudes, sus movimientos, sus expresiones, sus labios y los entornos, para lograr descifrar los mensajes. Aprendí desde pequeño que para lograr algo debía planear y seguir las fases o etapas planeadas apoyándome con la tecnología existente y cuando conocí la problemática en los archivos y la necesidad de cumplir una metodología para ayudar a la gente y empresas, sentí que en esta área como lo es la “Archivística” podía ser muy productivo, por supuesto el gusto personal por enseñar me llevo a ser docente.

(Archivoz) La vida da muchas vueltas, según una frase de cajón. Siendo un profesional de la lengua de señas, ¿cómo interpretas esta frase a tu vida personal y profesional?

(PM) Bueno, no soy un profesional de la lengua de señas, mis profesiones son: Ciencias de la Información e Ingeniería de Sistemas, tengo estudios en inclusión y manejo de la diversidad funcional (auditiva, visual, intelectual, física y psicosocial), sólo soy usuario de la lengua de señas colombiana – LSC, estoy aprendiendo lengua de señas americana – ASL… pero analizando la pregunta, es verdad la vida se encarga de enseñarnos que no hay nada escrito y que podemos lograr lo que nos propongamos, que a veces las barreras las ponemos nosotros mismos y que tener una discapacidad no es impedimento para ser completamente feliz, de hecho la vida da muchas vueltas y me he encontrado con aquellos que me decían NO y ahora agachan la cabeza, otros se sorprenden de ver una persona Sorda en mi situación.

[Archivoz] Coméntanos sobre publicaciones o artículos que hayas escrito, sobre archivos, gestión documental, tecnología, basados en la inclusión social y/o condición de discapacidad.

(PM) Bueno, comenté que soy investigador apasionado por el mundo de la persona Sorda, por lo tanto lo que hago en buena parte lo dedico a mejorar entornos para la persona sorda, la otra dedicación es para otras discapacidades; he sido ponente nacional e internacional (Argentina, Brasil, Paraguay y Francia) destacando las habilidades de personas sordas en el área de la gestión documental y demostrando la capacidad de concentración en procesos monótonos donde la persona sorda supera al oyente; he escrito sobre tecnología inclusiva, he desarrollado software (ovas y avas) para apoyar procesos académicos y de formación en LSC y he diseñado estrategias pedagógicas para abordar la diversidad funcional auditiva en entornos de formación y laborales, en el SENA logré desarrollar 3 proyectos de innovación durante 3 años para fortalecer la formación profesional integral – FPI en aprendices Sordos aplicado al programa de formación Tecnólogo en Gestión Documental y al programa Técnico en Asistencia en Organización de Archivos, donde acompañé a 60 aprendices Sordos en el camino de los archivos y ahora disfruto verlos graduados, algunos laborando en empresas en el área de estudio, otros con empresas propias y ejerciendo y otros finalizando sus carreras profesionales en áreas administrativas.

[Archivoz] Define en una frase, la actualidad y el futuro de la gestión documental a nivel mundial.

(PM) La gestión documental actualmente pasa por una sugestión de conciencia empresarial creciente y con preocupación por una intervención asertiva, y a futuro se convertirá en un aspecto esencial en la toma de decisiones para cualquier empresa, independiente de su tamaño y su tipo.

(Archivoz) ¿cuáles son tus recomendaciones a la hora de emprender un proyecto para los profesionales de información, documentación; que les llame la atención apoyar la inclusión social y personas con discapacidad?

(PM) Romper con el estigma que una persona con discapacidad no puede realizar labores en la línea de gestión documental y de la información; dar la oportunidad de conocer el hermoso mundo de la diversidad funcional en el cual cualquier persona puede llegar allí; documentarse sobre los beneficios: económicos, tributarios, en procesos de licitaciones, créditos de organismos estatales, arancelarios, deducción en declaración de renta, disminución de la base gravable en industria y comercio, disminución en cuotas de contratación de aprendices Sena, entre otros beneficios sociales al apoyar la inclusión y contratar una persona con discapacidad. Agregaría que incluir laboralmente a personas con discapacidad genera un impacto muy positivo en las empresas, promueve el trabajo en equipo en los empleados, se crea un compromiso mayor y pertinente empresarial y se mejora la reputación institucional.

(Archivoz) ¿Que tan accesibles son los archivos, para las personas con algún tipo de discapacidad, ¿y que dificultades has experimentado?

(PM) Teniendo en cuenta que los archivos deben cumplir con la norma de infraestructura dada por ley, se puede decir que hay condiciones de conservación documental óptima en muchas de las locaciones destinados a los archivos en Colombia, como también hay muchas que no cumplen con requisitos mínimos siquiera para los mismos archivos administrados y también para las personas convencionales. La accesibilidad debe ser la implementación consciente de un Diseño Universal – DU, que favorezca a los usuarios tanto internos como externos en una institución. Dificultades he tenido muchas, pero las he sabido sobrellevar y con una buena actitud he logrado cambios sustanciales con respecto a mi discapacidad.

(Archivoz) Eres afortunado y bendecido en laborar como docente, investigador, instructor, entre otros roles, sin importar tu discapacidad actual. De acuerdo a lo anterior, ¿cómo analizas el mercado laboral y las oportunidades laborales que carece el gremio archivístico en Bogotá y en Colombia en personas que tengan algún tipo de discapacidad?

(PM) Considero que las oportunidades laborales deben ser para todos, con o sin discapacidad, en auditorias de gestión documental que he hecho, he visto casos de jefes de archivo que no son archivistas y sus subalternos sin conocimiento mínimo en archivística…ahora bien, actualmente hay muchas ofertas en el tema de la archivística y gestión documental, pero no el acceso a ellas para personas con discapacidad, yo diría que debemos trabajar conjuntamente en la sensibilización social y permitir que la “inclusión” como su palabra lo indica debe ser para tod@s, y es que cuando hablamos del gremio archivístico todas las discapacidades tienen lugar, desde una persona Sorda que puede ser en ciertos casos más hábil que los oyentes en manejo visual de información, teniendo una concentración casi 10 veces mayor, hasta una persona ciega con su habilidad para cruzar bases de datos, manejo de Big data en corto tiempo. Partiendo del hecho que cuando perdemos un sentido se agudizan los otros y en eso podemos ser expertos, siempre y cuando superemos la aceptación de nuestra discapacidad con ayuda de tod@s y así beneficiarnos mutuamente.

«En los periódicos de nuestra Hemeroteca surgen historias que llevan decenas de años esperando a que alguien conecte la información que contienen para transformarlas en algo útil y bello»: Entrevista a Fernando Rivera, Biblioteca-Hemeroteca del Ateneo Ferrolán

En Archivoz nos interesa mostrar la gran riqueza y diversidad existente en los fondos de documentación histórica. Hoy hemos querido acercarnos a la complejidad específica de la gestión de fondos y servicios documentales de las instituciones culturales locales. Queremos saber qué afectos mueven a sus profesionales, cuáles son sus problemas y cómo afrontan los retos del presente: los cambios en la sociedad, la digitalización y la gestión documental automatizada.

Fernando Rivera es el responsable de la Biblioteca – Hemeroteca «Ángeles Alvariño» del Ateneo Ferrolán, una entidad cultural fundada en 1879 y que desde entonces mantiene vigente su compromiso con la cultura en la ciudad de Ferrol (A Coruña). Su testimonio nos introduce de manera ejemplar en la realidad actual de este tipo de entidades.

(Archivoz) ¿Cómo llegaste a esta profesión? ¿Qué te motiva en el día a día?

(Fernando Rivera) Creo que, como la inmensa mayoría de las personas que nos dedicamos al mundo de las bibliotecas, archivos, museos o centros de documentación, llegué a esto por vocación.

Soy titulado de la segunda promoción de Biblioteconomía y Documentación de la Universidade da Coruña. Desde 1999 he trabajado en bibliotecas universitarias, empresas de documentación o centros tecnológicos desempeñando todo tipo de funciones, desde catalogar publicaciones a impartir teleformación sobre gestores documentales o desarrollar proyectos de innovación; creo que esto dice mucho acerca del carácter de nuestra profesión. Desde 2009 soy el bibliotecario del Ateneo Ferrolán, una institución de tradición centenaria en la ciudad de Ferrol, abierta a todo tipo de colectivos y manifestaciones artísticas, culturales y sociales.

En el día a día resulta gratificante –en lo profesional y en lo personal– comprobar cómo es posible despertar en personas de todas las edades el interés y la ilusión por el descubrimiento que nace del estudio de objetos aparentemente inanimados como son los libros; o cómo, desde los ejemplares periódicos de nuestra Hemeroteca, surgen historias que llevan decenas de años aguardando a que alguien conecte la información que contienen para transformarlas en algo útil y bello para la vida diaria de las personas, aquí y ahora en pleno siglo XXI.

(Archivoz) El centro que diriges se define como Biblioteca-hemeroteca y ofrece algunas características singulares ¿Qué distingue vuestras colecciones?

(FR) Nuestras colecciones son el reflejo del devenir histórico del Ateneo Ferrolán como entidad, y de la ciudad en general. Gonzalo Torrente Ballester decía sobre su ciudad natal que es “una ciudad lógica enclavada en una tierra mágica”. Ferrol fue creada a mediados del siglo XVIII prácticamente desde la nada para erigir los Reales Arsenales de la Armada siguiendo los ideales de racionalidad de la Ilustración. Esta ingente realización atrajo a miles de personas, llegando a ser la primera ciudad de Galicia en número de habitantes en el último tercio del XVIII.

Desde entonces hasta hoy la ciudad está sujeta y acusa especialmente las vicisitudes históricas de Galicia y España, por su fuerte dependencia de las políticas estatales con sus núcleos de decisión a cientos de kilómetros, acentuando los efectos de las cíclicas crisis sociales y económicas. En el seno de la sociedad local, altamente estamental, crecieron los ideales conservadores y liberales; y también el movimiento obrero, ya que Ferrol era una isla industrial en una Galicia que fue prácticamente ajena a la revolución de las máquinas.

Biblioteca - Hemeroteca (X. Porto)

Biblioteca – Hemeroteca (X. Porto)

En este contexto, y a partir de la segunda mitad del siglo XIX se desarrollaron de forma febril las primeras manifestaciones del periodismo impreso. La ciudad fue cuna de numerosas cabeceras, muchas de ellas de carácter efímero apenas superaron el primer número, otras aún perviven, aunque le fueran amputadas a la ciudad, como el diario El Correo Gallego. Esta cabecera, nacida en Ferrol fue trasladada a Santiago de Compostela en plena guerra civil. Todas estas cabeceras son como instantáneas mecanoscritas de la historia, fiel reflejo de un momento de la ciudad. En la Hemeroteca del Ateneo conservamos ejemplares de gran interés –muchos de ellos únicos– de la prensa local de los siglos XIX y XX.

Por otra parte, la colección de la biblioteca está orientada hacia los estudios de carácter local. Queremos ser muy selectivos con esta colección sobre, temas ferrolanos y gallegos, que en la actualidad crece gracias a donaciones públicas y privadas que son siempre muy bienvenidas. Como muestra de la importancia de este tipo de colecciones, este año por ejemplo tenemos dos celebraciones protagonizadas por personajes históricos ferrolanos que trascienden el interés local, como son la conmemoración del 200 aniversario del nacimiento de Concepción Arenal, o la celebración del Día das Letras Galegas en homenaje a la figura de Ricardo Carvalho Calero.

(Archivoz) ¿Crees que la ciudadanía conoce y valora esos fondos de manera suficiente?

Creo que los usuarios que están más familiarizados con la utilización de recursos documentales, como investigadores y profesores, historiadores o estudiantes; conocen y aprecian la importancia de nuestro fondo documental, y valoran enormemente el trabajo que hacemos por preservarlo y ponerlo a su disposición.

Pero reconozco que existe –más que desconocimiento– lo que yo denomino un cierto conocimiento difuso por parte de la ciudadanía en general en torno a los servicios que ofrecemos. Creo que esto es algo común en menor o mayor medida a todas las instituciones de nuestro entorno profesional. Por eso pienso firmemente que buena parte de nuestra tarea consiste precisamente en actuar a través de todos los vehículos de difusión posibles (boletines, web, redes sociales, organización y participación en jornadas, o en entrevistas como esta misma que agradezco a Archivoz) para captar el interés y vencer la resistencia o los miedos, a veces alimentados por prejuicios o imágenes estereotipadas, para que muchas más personas se animen a entrar en la biblioteca y hagan uso de sus servicios.

Son estos casos los especialmente motivadores y enriquecedores profesionalmente, pues la tarea del bibliotecario es más compleja y rica, al pasar a ser un prescriptor de información, y en ocasiones, un formador o guía en el autoaprendizaje de esas competencias informacionales por parte del ciudadano. Lo cierto es que, una vez superada esa barrera de desconocimiento, la valoración del servicio es muy positiva por parte de los usuarios, sobre todo porque pueden comprobar de primera mano la utilidad del servicio al ver satisfecha su demanda de información; o en su caso, al ser referenciados hacia otros recursos o servicios que pueden resolver su problema. Es en este punto último donde los profesionales de los distintos servicios de información nos configuramos como una red de apoyo mutuo: aunque sea de forma invisible e intangible, ¡estamos ahí!

Una de mis tareas fundamentales es asegurarme –utilizando en ocasiones algo de pedagogía profesional– de que los cargos directivos de la entidad sean los primeros interesados en reconocerla y valorarla. En este sentido tengo que decir que me he sentido respaldado por las sucesivas juntas directivas que han pasado por el Ateneo a lo largo de estos ya más de 10 años. Por la naturaleza cultural del Ateneo, las personas que ocupan puestos de responsabilidad suelen mostrar sensibilidad y empatía hacia el servicio de biblioteca-hemeroteca. Esto es una importante ventaja, sobre todo cuando hay que confrontar y hacer ver el porqué de determinadas decisiones tomadas en virtud del criterio profesional del bibliotecario.

Tener el respaldo de la Junta directiva es la palanca que nos proyecta también hacia el exterior. Como bibliotecario, también debo prestar apoyo técnico –en los ámbitos de mi responsabilidad profesional– a la directiva del Ateneo, así como en su relación institucional con otras entidades e instituciones públicas que gestionan los recursos y derechos a los que podemos acogernos.

Espacios de trabajo (X.Porto)

Espacios de trabajo (X.Porto)

(Archivoz) Hace tiempo que la Hemeroteca emprendió el proceso de digitalización ¿Qué particularidades habéis encontrado al digitalizar un fondo como este?

(FR) Me gustaría hacer dos consideraciones como punto de partida: la primera es que la digitalización no supone un ahorro de espacio o costes de conservación de la colección. El documento objeto de la digitalización debe ser conservado igualmente y para su consulta física debemos mantener los mismos recursos existentes. El disponer de una copia digital maestra, para cuya obtención en ocasiones deterioramos aunque sea mínimamente el documento durante su manipulación, no sustituye la consulta, ya que para la investigación, hay muchos aspectos de la caracterización del documento que solo son apreciables mediante el acceso físico al mismo.

La segunda consideración es que la digitalización no simplifica la gestión de la colección. Sin duda facilita la difusión del contenido intelectual de los documentos y con efecto multiplicador; pero esto añade complejidad al tener que dedicar más recursos y más específicos, a la gestión y el mantenimiento de la colección digital.

Esto que comento de entrada, y que puede resultar obvio en el desarrollo de nuestra práctica profesional, es sin embargo uno de los principales malentendidos que hay que deshacer a la hora de abordar y defender un proyecto de digitalización ante personas que no tienen perfil técnico. Para comprobarlo basta con consultar la hemeroteca reciente: cuando alguna entidad o institución pública se embarca en talleres de empleo o iniciativas para digitalizar patrimonio documental, suelen ser éstas, el ahorro de espacio y de costes, las que se aluden como las principales ventajas que se esperan alcanzar.

Hecho este inciso, en el Ateneo hemos desarrollado un proyecto para recuperar, digitalizar y poner en valor la mayor parte de nuestro fondo de prensa local histórica. Para ello contamos con el inestimable apoyo económico de la Fundación Barrié. Se trata de ejemplares de prensa, en muchos casos únicos y de gran valor histórico y social. Son principalmente cabeceras de prensa editadas en Ferrol a finales del siglo XIX o comienzos del XX. Nuestra colección digital se nutre de la copias digitales procedentes de este proyecto, disponibles para consulta; así como colecciones digitales externas recibidas por varias vías como la donación o adquisicion de colecciones de prensa histórica en CD-ROM, etc.

Uno de nuestros objetivos a corto plazo es proceder a la digitalización de la colección completa de los diarios Ferrol Diario y El Norte. Ésta es una necesidad muy demandada por parte de los usuarios, casi podría decir que es ansiada, por cuanto abarca un periodo de nuestra historia reciente, en las postrimerías del franquismo y la transición democrática, que es un campo muy abierto para la investigación. Por otra parte, con los medios de digitalización de los que disponemos en la biblioteca-hemeroteca, puntualmente se digitalizan determinados documentos de interés o a demanda, pasando a formar parte de la colección digital.

En cuanto a particularidades, en la digitalización de prensa el punto más crítico es el postprocesado OCR (reconocimiento óptico de caracteres), en muchos casos la calidad de la impresión no es buena, o el estado de conservación del original que llegó hasta hoy no está en las mejores condiciones, la conversión de la imagen digital en caracteres legibles exige muchas horas de dedicación para la corrección de errores.

(Archivoz) ¿Existe algún plan de difusión para estos fondos através de Internet?

El fin último de la digitalización es la consulta del contenido de la colección de prensa histórica a través de internet. Es un proceso que ya iniciamos en su momento con sucesivos gestores de contenidos que no se adecuaban a nuestras necesidades y que continuamente estamos repensando. En este punto creo que es importante compartir el aprendizaje que obtuvimos: hay que dedicar más tiempo a la fase de análisis, subordinando a ella la implantación de soluciones de software que en principio parecen muy atractivas y asequibles, pero que en la práctica consumen un tiempo y unos recursos técnicos muy por encima de las ventajas que puedan presentar a priori.

Actualmente estamos trabajando con colaboradores en el diseño de un sistema de gestión portable basado en elementos preprocesados, que eliminan la dependencia de tecnologías de servidor y recursos informáticos. Creo que vamos por buen camino y en los próximos meses podremos ofrecer buenas noticias. El siguiente punto en nuestra hoja de ruta digital pasa por el desarrollo de una API y la colaboración con otras redes como Galiciana y Europeana.

(Archivoz) El mundo de los archivos y la gestión documental siempre ha estado muy presente en las Xornadas de Documentación que organiza el Ateneo Ferrolán. ¿Qué os animó para iniciar estos eventos especializados en vuestra ciudad? ¿Cómo valoras hoy la experiencia?.

Las Xornadas DOC se vienen celebrando desde 2013. Aquella primera edición nació de la inquietud por dar visibilidad y comunicar a la sociedad la importancia del trabajo que se realiza desde archivos, bibliotecas, museos, centros de documentación. Creímos que ningún sitio mejor que un ateneo para dar cabida al debate y la opinión desde diferentes enfoques y puntos de vista. Buscamos un formato que diera pie a la interacción profesional desde campos de aplicación distintos, y también que suscitara el interés por conocer lo que ofrecen los servicios de información a la ciudadanía en general.

La experiencia de aquella jornada, dedicada a las bibliotecas y archivos especializados en información local, fue muy positiva y tuvo buena acogida entre la comunidad, la universidad, y a nivel institucional. El resultado de todas las ediciones ha sido sumamente enriquecedor y generador de contactos e intercambio de experiencias, una retroalimentación en la que todos ganamos. Quiero agradecer muy especialmente la colaboración desinteresada de los profesionales que participan en las Xornadas, así como la colaboración recabada de instituciones como la Universidade da Coruña o el Concello de Ferrol, entre otras.

Desde 2013 hemos abordado muchos otros temas: experiencias en la creación de archivos y centros de documentación basados en la aportación y colaboración colectiva; la contribución social de los servicios documentales de las bibliotecas especializadas en los ámbitos universitario, militar, penitenciario o eclesial, acercando a la ciudadanía estas realidades; la gestión documental en los medios de comunicación y los retos que suponen la revolución tecnológica y las redes sociales. Los contenidos de las ponencias están disponibles en audio a través del micrositio de las jornadas o en Internet Archive. El próximo mes de mayo celebraremos las quintas Xornadas DOC, dedicadas a las bibliotecas escolares como formadoras y educadoras, a las que desde aquí quiero invitar a los lectores de Archivoz.

(Archivoz) El Ateneo Ferrolán es una entidad cultural que ha resistido desde 1879 los avatares de la historia y lo ha hecho manteniendo su vocación de servicio a la comunidad. ¿Cómo enfrenta su futuro el centro que diriges?
Xoán Porto

Edificio del Ateneo Ferrolán (X. Porto)

(FR) El Ateneo tiene una azarosa vida, a lo largo de más de 140 años, con distintas épocas en las que agonizaba y resurgía sobre sus cenizas. Su penúltima etapa se cortó abrúptamente con el golpe de estado que lideró el general Franco. La violenta represión que siguió al levantamiento militar alcanzó en nuestra ciudad unas cotas de brutalidad estremecedoras.

Tras la “longa noite de pedra”, con el regreso de las ansias de libertad y democracia, la sociedad ferrolana de los años 1970 reavivó el fuego que habían alentado generaciones pasadas. Bajo ese espíritu, en 1983 se creó el servicio de hemeroteca. Desde 1996 la biblioteca quedó integrada en la red de bibliotecas de Galicia, y en 2008 la Xunta de Galicia le otorgó la consideración de biblioteca de titularidad privada de especial interés para Galicia, por la importancia de sus fondos hemerográficos.

El lema del Ateneo Ferrolán es “Un lugar para la cultura”, como profesional me siento muy honrado y es a la vez una gran responsabilidad representar, desde mi ámbito, a una entidad que fue y es modelo. Me gustaría aprovechar la ocasión para agradecer a todas las personas, socios y socias del Ateneo, que contribuyen y se esfuerzan en mantener abierto este faro de la cultura, porque en los tiempos que corren es algo casi heroico.

En cuanto al futuro de la biblioteca-hemeroteca, me gusta ver las cosas siempre con optimismo, pero sin perder de vista el horizonte. En este sentido, una de las cuestiones acuciantes es resolver el asunto del traslado de los fondos bibliográficos que permanecen fuera de la entidad, a raíz de la problemática surgida durante el desarrollo de las obras de rehabilitación de la sede del Ateneo, un edificio histórico del siglo XVIII, legado por el benefactor Pedro Carvajal al Ayuntamiento de Ferrol.

Además del problema sobrevenido con los fondos, la obra municipal pretendía acabar con muchos de los problemas históricos de la biblioteca, ubicada en la tercera planta y bautizada con el nombre de la insigne oceanógrafa ferrolana Ángeles Alvariño. Desgraciadamente y a día de hoy, aunque buena parte de las problemáticas como las copiosas goteras se fueron solventando con la nueva cubierta, y se mejoró el espacio útil para depósito de fondos, dotándose también de un acceso adaptado con ascensor, imprescindible para prestar el servicio de forma adecuada; el proyecto arquitectónico también provocó nuevos problemas, como el diseño de superficies desniveladas, disfuncionales para su utilización; y dejó sin solventar o agravó otros, como el diseño de la iluminación natural y artificial de los espacios o el control de las condiciones ambientales en las salas. Creo que, en algún momento, bibliotecarios y arquitectos deberíamos sentarnos a hablar (risas).

(Archivoz) ¿Cuáles consideras que son los retos del presente para los profesionales de la documentación en este tipo de entidades culturales?

Creo que los retos para el profesional en un centro como este no son muy distintos a los que afronta la profesión en general: presupuestos muy ajustados por la coyuntura económica general que obligan al profesional a multiplicarse; desde la utilización y captación de recursos materiales, hasta el desarrollo de todo tipo de tareas que exigen la aplicación de conocimientos de distintas disciplinas (mantenimiento de sistemas informáticos, comunicación pública, colaboración con la acción cultural de la entidad, atención al público, organización de exposiciones, jornadas, edición de publicaciones, difusión de actividades…) y todo ello en un horario exiguo.

En resumen, trabajar en un centro con una personalidad cultural tan acusada como el Ateneo Ferrolán trasciende lo laboral y la implicación personal es inevitable. Podría resumirlo en que la tarea es tan agotadora como enriquecedora.