Emprendimiento

«En mi camino con los archivos también tuve la oportunidad crear empresas de gestión documental y ser coordinador de proyectos»: Entrevista a Edin Gutierrez, 1ra Parte

Tenemos el gusto de entrevistar a Edin Gutiérrez de Colombia. Profesional en Archivística de la Universidad de Antioquia, Administrador de Empresas de la Universidad Autónoma de las Américas, especialista en gerencia de proyectos y estudiante de Maestría en Administración. Es un emprendedor constante y lo asocia con la lectura en temas afines, para aplicarlos a sus proyectos labores, como personales. Es Docente.

Ha laborado en empresas públicas y privadas. Fue cofundador de una empresa de servicios archivísticos de la cual ya no forma parte, pero que actualmente sigue en el mercado (vendió su participación). Pasó por empresas pequeñas como una litografía (primer contacto con los archivos en medio de sus estudios) hasta empresas que tienen presencia a nivel nacional. Por último, fue coordinador de proyectos archivísticos para una entidad que tiene entre su portafolio la venta de estos servicios. Además, es autor del blog nosonpapeles.com y el podcast “Archivística a otro Nivel”.

Agradecemos a Edin por su valioso tiempo y disposición para esta entrevista, ganándose un espacio en el corazón de la Revisita Archivoz.

(Archivoz) ¿Cuéntanos en detalle como llegaste al mundo de los archivos?

Al mundo de los archivos y la archivística he llegado sin tenerlo presupuestado, por lo tanto, me sumo a muchos otros colegas que les ha pasado igual. Cuando estaba en el Colegio cursando el último grado para terminar el bachillerato, debíamos presentarnos a la Universidad, yo elegí la Universidad de Antioquia, la cual es pública y de un grandísimo prestigio en Colombia, pero no me iba a presentar a la sede principal en Medellín, sino la Seccional del Oriente Antioqueño, ubicada en el Municipio de El Carmen de Víboral. Para ese entonces (año 2005) la oferta académica era reducida, siempre me había llamada la atención estudiar Administración de empresas o Ingeniería de Sistemas, pero en la oferta de ese año en el seccional oriente solo estaba Ingeniería de Sistemas, así que esa es la que elegí como primera opción, y cómo tenía la posibilidad de elegir un programa de segunda opción, por descarte elegí la tecnología en Archivística, sin tener idea de lo que trataba. Cuando salieron los resultados del examen de admisión, estuve a dos puntos de quedar elegido en ingeniería en Sistemas, y por dicho puntaje, quedé seleccionado para el programa de segunda opción, la tecnología en Archivística. Al principio no estaba seguro si iniciar y presentarme, pero decidí probar, y esa prueba me tiene aquí, enamorado de lo que hago y de las maneras cómo lo hago.

En medio de mis estudios de la tecnología, yo trabajaba en una empresa litográfica, y estando en cuarto semestre, vi que esta empresa no tenía nada parecido a un archivo, así que me di cuenta de la gran oportunidad que tenía en manos para seguir aprendiendo poniendo en práctica la información que recibí desde la teoría, y demostré a mis jefes lo que podía hacer por ellos y por la empresa, y claro está, tuve que sacrificar tiempo de mi parte, con el objetivo que me dieran la oportunidad de formar un archivo para la empresa. Esta fue mi primera experiencia con los archivos.

Cuando terminé la tecnología, renuncié un 31 de diciembre a la litografía porque tenía como propósito conseguir un nuevo trabajo en el cual pudiera seguir aprendiendo, y se me dio la oportunidad de trabajar en una Alcaldía, allí pude seguir aprendiendo continuamente y más porque la persona que lideraba el área de Archivo Central, me iba guiando desde su experiencia. De esta entidad renuncié a los dos años porque ya estaba cansando de depender de los esfuerzos que hacía la líder del archivo para yo poder seguir, pues cada vez que se terminaba el contrato, los políticos enviaban posibles candidatos (ninguno sin formación) para trabajar en el Archivo, y a pesar de estar muy agradecido con la líder de archivo porque por ella (gracias a mi esfuerzo con el trabajo) pude estar por esos dos años, pero decidí buscar otra empresa en donde pudiera seguir aprendiendo y así llegué a una importante empresa privada con presencia a nivel nacional y que tenía una sede en Rionegro (Antioquia). De allí continué pasando por empresas cuando sentía que necesitaba seguir aprendiendo. En mi camino con los archivos también tuve la oportunidad crear empresas de gestión documental y ser coordinador de proyectos.

Mi acercamiento a los archivos fue desde auxiliar, analista, coordinador, gerente de empresa y docente.

(Archivoz) ¿Cómo llegaste a los caminos de la docencia y cuéntanos alguna anécdota que te haya marcado en este rol?

Me di cuenta que podría ser docente cuando dicté mi primera capacitación en gestión documental. Era empleado aún de una empresa privada, pero a la par, junto con otros compañeros de la Universidad, creamos una empresa para ofrecer servicios de gestión documental. Uno de los servicios que vendimos fue un proyecto en el cual se incluyeron capacitaciones, cuando yo dicté la primera capacitación, aunque estaba muy nervioso, me di cuenta que lo hacía bien, y los demás me comprendían, y a mí me encantó; desde allí me puse en la tarea de seguir aprendiendo y buscar una oportunidad como docente, hasta que lo pude hacer en varias entidades de educación, tan importantes como el SENA y la Universidad de Antioquia.

No sé si se puede considerar como una anécdota, pero si me marcó muchísimo en mi desarrollo profesional, y es el hecho de darme cuenta que, enseñando a otros, yo también estaba obteniendo nuevos conocimientos, y más cuando los estudiantes hacían preguntas que me ponían a dudar de lo que yo pensaba que tenía muy claro, y era en medio de analizar y estudiar lo relacionado con esos comentarios e inquietudes de los estudiantes, que me daba cuenta que fortalecía mi conocimiento.

“Quien se atreve a enseñar, nunca debe dejar de aprender” John Cotton Dana (1856-1929), es una frase que siempre pone mis pies en tierra, y hace que en mí esté presente como regla de vida, no permitir que me estanque en la comodidad de lo que ya sé, sino buscar fortalecer mis conocimientos para ponerlo a disposición de quienes consideren puede serles de utilidad.

(Archivoz) El emprendimiento hoy en día lo vemos como un camino a reinventarnos en varias facetas de la vida, ¿Edin es fácil hacer emprendimiento hoy en día en la gestión documental y que nos aconsejas para aplicarlo a nivel profesional?

Primero es saber que emprender, no estrictamente se refiere a crear una empresa. Emprender es llevar a cabo un proyecto nuevo, este puede ser estudiar, conseguir un nuevo empleo, y claro desarrollar un negocio, entre otras formas.

Daré respuesta a esta pregunta, relacionando emprendimiento como la ejecución de una empresa o un negocio. Y sobre este primero quiero compartir una frase que ya le he dado a conocer con otros:

“El ingrediente más importante es levantarte y hacer algo. Así de simple. Muchas personas tienen ideas, pero solo algunas deciden hacer algo hoy. No mañana. No la siguiente semana. Sino hoy. El verdadero emprendedor actúa en lugar de soñar” – Nolan Bushnell, emprendedor.

Esta frase es para decir que emprender como tal no es fácil o difícil, no solo en gestión documental, sino en cualquier área. He tenido la oportunidad de desarrollar negocios en gestión documental tanto como persona natural y como persona jurídica (empresa), y en los años que lo he hecho, me he llevado experiencias muy positivas y otras negativas, pero no fracasos, sino experiencias de las cuales aprendí, y aquí es en donde está lo más valioso creo yo, sumar conocimientos, aprendizajes, porque ellos me ayudan a potenciar mi perfil, y enseñar desde ellos.

Hoy en día, si un archivista se me acercara a comentarme que quiere empezar en el emprendimiento de la gestión documental y que desea empezar a ofrecer servicios archivísticos y me solicitara un consejo, hoy, mi respuesta sería: Empezar paso a paso:

Primero, tener la formación como Archivista. Así como para ejercer como abogado se debe ser abogado, de la misma manera pasa con la Archivística. Entonces, el primer paso es formarse en Archivística.

Luego, ejercer para sumar experiencia y así tener las suficientes bases para aportar en las organizaciones y ayudar a solucionar sus necesidades relacionadas con la gestión documental.

Y para mí, después de lo anterior, mi consejo más importante es que no comience al revés, es decir, no comience por crear el producto o servicio o incluso la empresa, sino que comience por crear una audiencia que esté dispuesta a escucharlo y q tener los servicios que ofrece siempre en sus favoritos. Y esto solo se logra si se concentra en construir una marca personal fuerte, que se reconozca en el medio archivístico por el aporte de valor que ofrece con base en los propios conocimientos y habilidades, y esto sí o sí le facilitará promocionar los propios servicios profesionales, pero algo mucho más importante, en un mercado en donde hay tantos profesionales y no profesionales que ofrecen los mismos tipos de servicios, crear una marca personal permitirá al archivista diferenciarse y estar en las primeras opciones en las mentes de quieren requieren lo que él o la archivista ofrece.

Jeff Bezos, el CEO de Amazon, determinó que “la marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás presente”. Así que, para promocionar nuestros servicios archivísticos como nuestro negocio, no empezaría creando una empresa si nadie me conoce, primero consolidaría mi marca personal como archivista, para diferenciarme en el mercado, y a través de ella voy posicionando los servicios, y poco a poco llevaría a cabo un plan para migrar mi reconocimiento a través la creación de una empresa que luego me represente.

En mi experiencia, cuando se crea primero la empresa, y el archivista sale al competir al mercado, y luego después de un buen tiempo no logra concretar nada, llega la frustración y como siempre, es la archivística la culpable “porque a nadie le importa”.

Aclaro, el camino no es fácil, pero hay maneras diferentes de hacerlo menos tormentoso y que pueden traer resultados positivos.

Si me lo permiten, recomiendo el libro “tribus” de Seth Godin.

(Archivoz) La lectura es fundamental para enriquecer nuestro vocabulario, así como el saber de otras áreas del conocimiento. ¿Qué libros estás leyendo actualmente y cuales nos recomiendas para aplicarlos en la gestión documental?

Actualmente estoy leyendo el libro de “hábitos atómicos” de James Clear, porque pienso que los hábitos determinan nuestros resultados. Se dice que los hábitos son el piloto automático de nuestro cerebro, según los hábitos que hemos desarrollado e instaurado como comportamientos inconscientes, responderemos de una u otra manera a diferentes situaciones, y esas respuestas deberían ser las que más convienen para nuestro crecimiento personal y profesional (además del familiar y otros ámbitos de nuestras vidas).

Pero un libro que leí ya hace varios años, y que repito por lo menos una vez al año, es el libro que se llama “Demanda” de Adrian J. Slywotzky, y la primera vez que lo leí me marcó, porque abrió mi mente sobre como incentivar la demanda por los servicios de gestión documental, no solo a nivel de negocios, sino a nivel interno en las organizaciones como un servicio del área de archivo. Este libro me ayudó a comprender como surge, por qué y cómo se controla la demanda de un bien o servicio. Para mí, es un libro genial.

 


Entrevista realizada por Luis Guillermo Venegas B.

 

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