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De archivo reservado a museo: El nacimiento de los museos municipales de Madrid (Museo de Historia de Madrid)

A mediados del siglo XIX, por una parte de la mano del movimiento romántico y por otra de la visión positivista del mundo, la sociedad volvió la vista a su pasado local con una perspectiva histórica que pretendía alejarse de lo legendario. Esa búsqueda del rigor histórico se apoyaba en el estudio de las fuentes escritas, pero pronto vinieron a sumarse nuevos elementos que narraban la vida del pasado. Objetos cotidianos, obras de arte, restos arqueológicos y artefactos de diversa condición comenzaron a valorarse como testimonios materiales de la historia común de una sociedad. Merecía la pena conservarlos, reunirlos, estudiarlos y, sobre todo, presentarlos al público.

Este proceso, que ahondaba sus raíces en el siglo XVIIII, eclosionará en la segunda mitad del XIX con la generalización en Europa de los museos locales como instituciones con vocación de salvaguarda y protección de su patrimonio histórico entendido como testimonio, e incluso como constructor, de la identidad colectiva de la ciudad.

Madrid no fue ajena a este movimiento, y el papel desempeñado por el Ayuntamiento fue esencial para llevarlo a cabo. De ello han dado cuenta diversas publicaciones basadas en documentación de archivo (Alaminos: 1997; Cayetano: 1986). Pero a través de las noticias recogidas por la prensa de la época se puede rastrear otra mirada, pulsar el sentir que sobre este asunto tenía la ciudad.

Desde épocas remotas el Ayuntamiento había custodiado aquellos documentos y objetos que por una u otra razón consideraba valiosos para la ciudad, en un lugar protegido y separado del resto de papeles y enseres de su propiedad. Con ellos fue formando el llamado Archivo Reservado. Su primer inventario, elaborado en 1827, refleja qué tipos de objetos lo componían: A cuadros, emblemas, estandartes, grabados y diversos objetos artísticos se sumaban medallas, cuños y otros fondos que testimoniaban hechos históricos acontecidos en la ciudad; un tercer grupo lo componían objetos que habían precisado de un control especial, como era la colección de pesas y medidas, que fue esencial para la ciudad del Antiguo Régimen al servir de contraste y dotar de fiabilidad a las mediciones que se realizaban en Madrid.

Desde entonces y hasta los años sesenta del siglo XIX el Archivo Reservado fue creciendo, a la vez que aumentaba el interés ciudadano por los vestigios de su pasado, y así fue germinando la idea de un museo municipal, en la que participó de forma muy activa la prensa escrita.

Algunos eran escépticos sobre la suficiente entidad de esos fondos para formar parte de un museo, como recoge de manera burlesca La España (13-8-1859) con una supuesta noticia en la que exagera hasta el absurdo la formación de un museo de historia de la ciudad que reunirá desde fragmentos de empedrados hasta funcionarios disecados. Otros se hacían eco con mucho interés del proyecto de investigación iniciado en París sobre la historia de la ciudad que dará lugar a la formación del museo municipal del palacio del Carnavalet (El Imparcial 22-4-1867, El Diario Oficial de Avisos, 10-8-1867 o La Correspondencia de España, 17-8-1867, entre otros).

Durante esos años, nuevos objetos se fueron incorporando al Archivo Reservado, que aún no tenía entidad institucional y formaba parte del Archivo General (Archivo de Villa), con el que compartía espacio físico. Junto a él sufrió varios traslados, dentro de la Casa de la Villa y a la Casa de la Panadería. En 1869, debido a un nuevo traslado dentro de la Casa de la Panadería, se actualizó su inventario y se propuso por primera vez crear un Museo y Biblioteca Municipales “en honra del Ayuntamiento Popular de Madrid” (Cayetano, 1986:16). Se elaboró un plan de trabajo con nuevos inventarios de objetos susceptibles de formar parte de él y se le concedió un espacio en la Casa de la Panadería.

Aunque corrían aires favorables para este museo entendido como centro de investigación y difusión de la historia madrileña, el proyecto no acababa de materializarse. En 1881 un nuevo impulso llegó de la mano de los actos de celebración del segundo centenario de la muerte de Calderón de la Barca. Según recoge El Liberal (19-1-1881), el acontecimiento suponía una buena oportunidad para la creación del museo local al estilo de los que se estaban fundando en otras capitales europeas y que podría tener el nombre de Calderón de la Barca en homenaje al escritor. De esta propuesta se hacían eco también La Iberia (20-01-1881) y la propia Comisión del evento, que solicitó a todas las instituciones que hubiesen producido medallas, grabados o libros, que entregasen un ejemplar de cada objeto para su incorporación al museo municipal que había de crearse (El Fígaro, El Globo, La Iberia, El Imparcial, 11-06-1881).

Durante las décadas siguientes continuará el lento caminar hacia la creación del museo. Aunque las seculares dificultades económicas del Ayuntamiento de Madrid y su inveterada demora para la consecución de proyectos dificultaban la inauguración del museo, sus fondos, todavía en manos del Archivo Reservado, iban creciendo con nuevas fórmulas de ingreso. En 1882 el Ayuntamiento propuso la incorporación de algunos objetos requisados a los matuteros que tantos quebraderos de cabeza daban a los responsables de los fielatos, según recogen el Diario oficial de Avisos o El Debate (5-10-1882). El Día, que también se hizo eco de la noticia, elaboró en tono jocoso una disparatada lista con fondos que, fruto de estas requisas, podrían enriquecer el museo. Más allá de la simple chanza, la lista revela un interesante debate, aún hoy sin resolver, sobre aquello que es considerado objeto de museo. ¿Qué artefactos, bienes, enseres o como se quieran denominar tienen una carga histórica, artística o testimonial suficiente para ser recuperados, protegidos y estudiados; en definitiva, para pertenecer al selecto grupo de bienes que forman parte de un museo?

Al margen de estas reflexiones museológicas, el Ayuntamiento siguió recuperando para la memoria de la ciudad diversos elementos. En 1884 se integraron en ese museo aún no nacido algunos objetos procedentes del Teatro de la Cruz, a la vez que se recogieron otros bienes procedentes de diversas dependencias municipales (Diario de Avisos, La Correspondencia, 26-02-1884). Mientras, en los plenos municipales se seguía mencionando la necesidad de dotar al museo, proponiendo nuevas sedes, como la Casa de la Villa. La prensa lo suscribe celebrando el proyecto y evocando los casos de otras ciudades que ya cuentan o tienen proyectados museos locales (El Liberal 3-12-1885, La Ilustración Ibérica 4-2- 1888 o La Época 25-3-1888).

Especial interés para la reconstrucción de esta historia tiene un artículo de Manuel Mesonero Romanos publicado en El Imparcial (9-4-1988). El hijo del célebre cronista de Madrid mencionaba el proyecto de su padre para la creación de un museo como complemento de la biblioteca que había donado al Ayuntamiento y que se había inaugurado poco antes. Lamentándose de que las consecutivas corporaciones municipales no hubiesen sido capaces de proteger el patrimonio histórico, proponía que se reparase esta dejación reuniendo los objetos que se conservaban en el Archivo y en el Almacén General de la Villa, así como aquellos “que yacen arrumbados en los distintos edificios de su propiedad [municipal]”. Entre otros menciona las armas usadas por los madrileños el 2 de mayo de 1808, estandartes de las milicias nacionales, tallas religiosas, medallas, relicarios, planos históricos, pesas y medidas, bienes procedentes del Teatro Español… Además de estos fondos de propiedad municipal, conservados con mayor o menor cuidado, propuso la incorporación de restos arqueológicos procedentes de obras y demoliciones, lo que otorgaba por primera vez al Ayuntamiento un papel activo en la salvaguarda de su patrimonio arqueológico y arquitectónico. Su propuesta se completaba con la formación de una galería de retratos de alcaldes y madrileños ilustres.

La intención final del proyecto era conceder una “[…] especie de desagravio a las tradiciones de un pueblo que aparte de su importancia como centro de la nacionalidad patria, tiene anales propios gloriosísimos, con lo cual, en último término, había de alcanzar no poco provecho la historia, el arte y la administración la capital de España”.

El proyecto tuvo una acogida favorable en la corporación municipal, y se dispuso que se inaugurara en el Salón de Columnas de la Casa de la Villa un museo para exhibir, de momento, los objetos de propiedad municipal (El Pabellón Nacional, 6-9-1888), disposición que no se debió de llevar a cabo inmediatamente, porque se repetirá con diversos matices en los años siguientes (El Globo 18-11-1903, entre otros). Hasta que en 1904 se creó en el Archivo una pequeña instalación museográfica en la que se exhibían entre otros objetos el fuero de Madrid, llaves de los viajes de agua, medallas y monedas. Esta noticia, recogida por El Día (18-2-1904) animaba a los particulares para que cediesen objetos de su propiedad.

Mientras poco a poco se iba gestando el museo, el Ayuntamiento comenzaba tímidamente a hacerse cargo de la protección del patrimonio de la ciudad, con la recuperación de los sepulcros del convento de La Latina recientemente demolido (La Época 20-4-1891). Aunque su papel no debió de ser lo suficientemente activo, como denunciaba Jacinto Alcántara en El Imparcial (18-8-1907) donde lamentaba la destrucción de la Puerta de San Vicente y que los restos de algunas fuentes monumentales se arrumbasen en un estercolero a las afueras de la ciudad. Proponía que se llevase a cabo un depósito ordenado de esos restos, que en un futuro podrían formar parte del museo municipal.

La celebración del centenario del Dos de Mayo supuso un nuevo impulso a la creación del museo. Se exhibieron por primera vez en el Museo Arqueológico Nacional las armas del pueblo de Madrid conservadas en el Archivo Reservado (La Época: 14-5-1908). Y un año más tarde el ayuntamiento daba un respaldo económico al museo con una dotación de 5.000 pesetas (La Época: 22-12-1909).

Aún hubo titubeos en la elección de su sede; el Eco de la Construcción (15-2-1910) sugirió El Retiro. Cinco años más tarde la prensa mencionaba que se estaba instalando en la Segunda Casa Consistorial (El Globo, La Época 7-7-1915). Ese mismo año el Ayuntamiento se decidía por la dehesa de la Arganzuela, donde iba a instalar la portada monumental del Palacio de Oñate recién derribado (La Época 14-10-1915, El Globo: 25-10-1915- La Mañana 30-10-1915), propuesta a la que se opusieron personajes como Mariano de Cavia o Répide (El Imparcial, 20-10-1915).

Entre tanto, la pequeña instalación museográfica de la Casa de la Villa y el Archivo Reservado mantenían su lánguido funcionamiento e incorporaban nuevos fondos (El Imparcial 18-6-1916). De ellos da cuenta la prensa local, en ocasiones con algún atisbo de humor amargo, como el artículo de Mariano de Cavia que pronosticaba que el museo “dentro de seiscientos o setecientos años eclipsará la pintoresca riqueza del que posee la ciudad de París” (El Imparcial: 4-5-1917). En otros se destacaba que, pese al escaso apoyo de la corporación, “la tenacidad y amor al arte de algunos cuantos empleados del Ayuntamiento madrileño va formando [la colección] a fuerza de trabajos y desvelos” (La Época 16-2-1924).

Esta labor y los comentarios de la prensa impulsaron el interés de la corporación madrileña, que incrementó la colección con compras de obras de arte (El Globo, 19-3-1923), con la preparación de la galería de retratos de alcaldes (La Acción 16-6-1919) o con la incorporación de objetos de carácter institucional. Y sobre todo con la formación de la colección arqueológica fruto de los trabajos de investigadores, principalmente de Pérez de Barradas, que tendrá una dotación económica especial para su estudio y catalogación con motivo de la celebración en Madrid del Congreso Geológico Internacional de 1925 (Madrid científico, 1925).

Así pues, en los primeros veinte años del siglo XX ya existía de hecho el museo, aún sin sede. En 1924 el Ayuntamiento publicó el primer número de la Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo; como reseñó Francisco Alcántara en El Sol, (19-02-1924), el museo era, de las tres instituciones, la de formación más reciente y menos conocida.

En aquellos momentos entraron en juego otros dos componentes que serían definitivos para la formación del Museo Municipal: la recuperación del Hospicio de San Fernando y la celebración de la Exposición del Antiguo Madrid.

En 1923 la Sociedad de Amigos del Arte entró en contacto con el Ayuntamiento con motivo de la preparación de una exposición sobre la historia de la ciudad (La Correspondencia de España, La Libertad, 30 y 31-10-1923); en sucesivas visitas al museo y al archivo se seleccionaron los fondos que habían de participar en la muestra. La exposición, de considerable entidad, contaba con fondos de los principales museos, instituciones y colecciones particulares, aunque aún contaba con una sede.

En Madrid se produjo un animado debate sobre el destino del antiguo Hospicio, levantado a principios del siglo XVIII con una portada de Pedro de Ribera, castizo icono del barroco tardío madrileño. El edificio, propiedad de la Diputación Provincial, se encontraba en estado ruinoso y se preveía su demolición para destinar su amplio solar a la construcción de viviendas. A los próceres amantes del “progreso”, partidarios de la demolición, se enfrentaron intelectuales, instituciones culturales y académicas y vecinos. Como se resumió en La Voz (4-6-1924), la prensa participó de forma muy activa en este vehemente debate, que pese a su interés excede de nuestro propósito en este trabajo.

Cartel Publicitario de la exposición El Antiguo Madrid. Cromolitografía. IN 2013/8/1 Depósito del Museo de los Orígenes. CE1974/124/5047

Cartel Publicitario de la exposición El Antiguo Madrid. Cromolitografía. IN 2013/8/1
Depósito del Museo de los Orígenes. CE1974/124/5047

Finalmente el Ayuntamiento, haciéndose partícipe de la sensibilidad popular, compró el solar, rehabilitó la parte del complejo que no había sido derribada y dedicó el resto a espacio público. Pero inicialmente no se había decidido cuál sería la nueva función del inmueble; se barajaron varias propuestas, entre ellas la instalación del Museo del Traje; fue, sin duda, un acierto, que se decidiese celebrar en el edificio, restaurado por el arquitecto municipal Luis Bellido (La Época, 8-7-1926, El Sol, 9-7-1926) la exposición de El antiguo Madrid (La Época, 12-11-1925), inaugurada el 21 de diciembre de 1926 (La Época, 21-12-1926, La Libertad, 22-12-1926). El Liberal (21-10-1926) se había referido a ella como “el vivero del futuro Museo Municipal”. El destino del Hospicio quedaba así marcado; durante los inmediatos años siguientes se trasladaron a él los fondos del antiguo Archivo Reservado y el 10 de junio de 1929 fue inaugurado el Museo Municipal (hoy Museo de Historia de Madrid), que durante muchos años compartiría espacio con la Biblioteca Municipal, inicialmente bajo la dirección de Manuel Machado.

Bibliografía

AGULLÓ, C. (1981): El antiguo hospicio. Gaceta del museo municipal, nº 2. 2-3.
ALAMINOS, E. (1997): Actas del Patronato de la comisión ejecutiva del Museo Municipal. Madrid. Ayuntamiento de Madrid.
CAYETANO, C. (1986): Génesis del Museo Municipal de Madrid. Villa de Madrid, nº 88. 11-28.
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL ARTE (2926): Exposición del Antiguo Madrid: catálogo general ilustrado. Madrid.

 

*Imagen de cabecera: Tarjeta postal. Hauser y Menet, Museo municipal de Madrid. ca 1926. IN 24859
El edificio del hospicio recién rehabilitado con el cartel de la exposición El Antiguo Madrid a ambos lados de la entrada.


Artículo facilitado por: Museo de Historia de Madrid

«Los territorios también necesitan del conocimiento y experiencia de los archivistas»: Entrevista con Yeimi Andrea Velandia, archivista del Departamento del Vaupés, Colombia

Yeimmy Andrea Velandia, es archivista de la Universidad de la Salle y especialista en Archivística de la UPTC de Tunja, se ha desempeñado en múltiples roles de coordinación y dirección de gestión documental y actualmente lidera el proceso de gestión documental en la Gobernación del Vaupés, bajo su responsabilidad esta la definición de estrategias para que el proceso de control documental funcione correctamente en el Departamento, además tiene el reto de visibilizar la memoria de esta región.

(Archivoz) Andrea, gracias por aceptar esta entrevista para Archivoz, es un gusto tener con nosotros.

Gracias al equipo de Archivoz y a Sergio por brindarme este espacio. Realmente, el gusto es todo mío, gracias por la invitación

(Archivoz) nos encanta iniciar conociendo un poco de la historia de nuestros invitados y por ello nos encantaría que nos cuentes sobre como llegaste al mundo de los archivos, en que área te has desempeñado y que es eso que más te gusta de la archivística.

(Yeimi Andrea Velania Melo) Comencé mi experiencia en el mundo de los archivos hace un poco más de 14 años,  inicie con el Archivo General de la Nación una gran casa de aprendizaje y llena de muchas experiencias y personas que siempre están dispuestas en compartir experiencia y conocimiento, luego de esto estuve trabajando en el sector privado con un gran proyecto en 16 municipios del país, luego regrese a trabajar nuevamente con entidades públicas hasta el día de hoy. He tenido la oportunidad de estar en áreas de clasificación, ordenación y descripción, digitalización, correspondencia,  archivo central, archivo histórico, gestión documental, proyectos archivísticos, instrumentos archivísticos, entre otros.

Indudablemente lo que más me gusta de mi profesión, es que todos los días se aprenden cosas nuevas, cada día trae un nuevo reto para nosotros como profesionales, y en el mundo de los archivos todo lo que aprendas te será útil el día de mañana, esto logra que nuestras actividades no sean rutinarias.

(Archivoz) Andrea, en tu rol de coordinación de varias unidades de archivo, ¿qué es lo que te ha parecido que es más desafiante y cómo has asumido estos desafíos?

(YAVM) Cuando desempeñas un cargo como este en Bogotá, estás acostumbrado a tener todo a la mano; personal, equipos, insumos de archivo, un espacio idóneo para custodiar archivos, luz, agua, internet, en fin, varios elementos que ayudan a que tu trabajo sea mucho más fácil, sin embargo cuando sales a trabajar a territorio encuentras condiciones muy diferentes a las que estás acostumbrado, como por ejemplo altas temperaturas, humedad relativa sin control, pocos recursos pero muchas necesidades, limitaciones frente a los servicios públicos; sin internet, sin agua potable, y muchas veces sin luz. Este es el gran desafío, probarte como profesional hasta donde puedes llegar y que puedes hacer cuando no cuentas con todo lo que necesitas, ni con los recursos suficientes, pero siempre existe una forma de arreglárselas y definitivamente en estas circunstancias es donde pones a prueba todo lo que sabes.

(Archivoz)¿Tú crees que esos desafíos son algo del día a día de los archivistas? ¿Qué tanto funciona la formación profesional para asumir esos retos y desafíos?

(YAVM) Para los que tenemos la oportunidad de trabajar en territorio: si claro, y pienso que todo es un conjunto debes tener unas muy buenas bases teóricas, conocer de normatividad, de instrumentos archivísticos, proyectos archivísticos, en fin, debes conocer de todo un poquito, y esto lo adquieres a lo largo de tu carrera profesional. Sin embargo puedes tener mucho conocimiento, pero el verdadero desafío es cuando tienes que enfrentarte a situaciones reales donde pones a prueba conocimiento y experiencia.

(Archivoz) la formación de los archivistas en Colombia viene cargada de muchas materias que resultan transversales para nuestro ejercicio profesional, por ejemplo, administración, gerencia de proyectos, sistemas entre otros. ¿Consideras tu que este conocimiento es suficiente para asumir nuestro rol profesional?

(YAVM) Aunque las bases de nuestra carrera profesional son muy importantes, la tecnología avanza a pasos agigantados y esto nos obliga como profesionales de archivo a estar preparándonos todo el tiempo y estar al día con todo lo relacionado no solo frente a la tecnología sino también toda la normatividad archivística, además de otros temas que siempre están relacionados con nuestra profesión, esto es lo desafiante de nuestra profesión estar preparados para todo.

(Archivoz) Andrea hablemos de algo clave en estos tiempos. En tus roles de coordinación y dirección de unidades de archivo, seguro que has tenido que entrevistar a técnicos, tecnólogos, profesionales para tu equipo de trabajo; cuéntanos un poco sobre lo que tienes en cuenta al momento de entrevistar a alguien, qué fortalezas, habilidades, destrezas y actitudes buscas.

(YAVM) La verdad no me gusta mucho hacer entrevistas considero que cada persona tiene falencias pero también fortalezas y todos en algún momento de nuestra profesión también necesitamos una oportunidad para empezar, aunque hoy en día a través de la Ley 1409 de 2010 nuestra profesión se respeta más y se toma con más seriedad, la gran mayoría de entidades ya tienen definidos sus perfiles para los cargos de archivo o gestión documental, sin embargo cuando se trata de escoger personal para mis equipos de trabajo, me fijo mucho en el conocimiento que tengan de archivo y escucho las experiencias laborales y en qué entidades han trabajado, en qué procesos se desempeñan, pero para mí es muy importante que siempre sea una persona que pueda trabajar en equipo y que además me brinde confianza al momento de asignar alguna labor, me gusta cuando las personas aceptan sus errores y las convierten en oportunidades de mejora.

(Archivoz) En ese ejercicio de entrevistas y selección de personal ¿cuáles consideras son los desaciertos que más se cometen por quienes buscan empleo?

(YAVM) Creer que lo único que vale es tener el título, algunas personas que han participado en entrevistas conmigo fijan mucho su atención en mencionar que cuentan con un técnico, o tecnólogo o profesional o que han realizado varios cursos, pero cuando les hago una pregunta puntual en el tema de archivo no pueden responder, eso denota que les falta seguridad y que sus bases no están tan ligadas a lo que dice el título, considero que el ser profesional va acompañado de un conjunto de cosas; teoría, practica, trabajo de campo, experiencia, pero sobre todo el conocimiento como profesional en sí y su manera de responder ante cualquier situación.

(Archivoz) Andrea, cuéntanos sobre lo que haces actualmente.

(YAVM) Actualmente lidero todo el proceso de archivo en el Departamento del Vaupés no solo como funcionaria de la Gobernación sino como miembro del Consejo Departamental de Archivo, nos encontramos en un proceso de rescate de los archivos de las diferentes secretarias y estamos trabajando arduamente para el cumplimiento del Plan de Mejoramiento Archivístico, así mismo propendemos a salvaguardar el patrimonio histórico documental del Departamento a través de la readecuación del espacio físico que será considerado como “Archivo General Departamental”, vamos por muy buen camino siempre con el apoyo total de la administración en cabeza del señor Gobernador.

(Archivoz) que te llevo a salir de Bogotá e irte a un Departamento tan alejado

(YAVM) Primero me gusta aceptar nuevos retos en mi vida personal y profesional y aunque ya contaba con experiencia de trabajar en territorio, esta para mí ha sido una gran enseñanza como profesional,  entendí que hay mucho que hacer fuera de la gran ciudad, y los territorios también necesitan del conocimiento y experiencia de los archivistas, es un reto personal porque me estoy enfrentado a diferentes panoramas y experiencias únicas que solo se viven en un clima selvático y tropical como lo es Vaupés. Sin embargo también estoy rodeada de personas que aunque no son profesionales en archivo tienen unas ganas enormes de rescatar el patrimonio documental y saben cuál es la importancia que tienen los archivos para el Departamento, en este momento somos todo un equipo de trabajo en aras de garantizar las condiciones adecuadas de conservación, control y seguridad de la información, y eso hace que todo este trabajo valga la pena.

(Archivoz) En tu ejercicio profesional y actual trabajo, ¿qué es lo más relevante o interesante a nivel documental que has encontrado?

(YAVM) En el Departamento existe mucha riqueza cultural, los documentos que reposan datan desde 1954, donde puedes encontrar documentos que reflejan desde la creación del Departamento y sus  cambios estructurales a través de la historia, salarios devengados por los funcionarios de la época, pero lo más impactante es poder ver reflejado a través de la historia las diferentes culturas indígenas que existen en el territorio, sus costumbres, creencias, las diferentes lenguas que existen,  definitivamente los documentos cuentan la historia de todo un Departamento.

Andrea, gracias por tu tiempo para esta entrevista y quedamos maravillados con el trabajo que realizas. Esperamos contar contigo para más entrevistas en otra oportunidad.


Entrevista realizada por Sergio Gómez Flórez

 

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«Alfabetización Archivística está enmarcada dentro de la lógica de nueva archivística»: Entrevista con Marco Antonio Gózar Llanos – Parte 1

Es un Placer entrevistar a Marco Antonio Gozar Llanos, de la ciudad de Lima – Perú. Archivero egresado de la Escuela Nacional de Archiveros, hoy Escuela Nacional de Archivística – Archivo General de la Nación (ENA). Es un profesional entregado a la causa social que enfrenta día a día diversas situaciones con los archivos en su país y cuyo resultado es un camino de aprendizaje permanente, obtenido a través de las visitas, evaluaciones, entrevistas, capacitaciones y consultorías en más de 150 archivos públicos del Perú desde el año 2005.

En el año 2012 formó la empresa COINN CONSULTORES INTEGRALES EN ARCHIVOS S.A.C. (COINN), empresa especializada en la prestación de servicios de consultoría en administración de archivos y ejecución de proyectos archivísticos. En la actualidad lidera el último Proyecto de Alfabetización Archivística que financia COINN: los Fiscalizadores Auditores Ciudadanos (los FAC), una propuesta que busca motivar a los ciudadanos peruanos y de Latinoamérica para que soliciten información pública con la finalidad de colaborar con sus administraciones públicas a través de la fiscalización y auditoría ciudadanas de sus funcionarios y servidores públicos.

Agradecemos a Marco Antonio por su valioso tiempo y disposición para esta entrevista, ganándose un espacio en el corazón de la Revista Archivoz.

[Archivoz] ¿cómo fueron tus inicios en los archivos?

(Marco Antonio Gózar Llanos) Debido a mi “pasado jurídico”, tuve un permenente contacto con los archivos judiciales pero como cliente (léase “usuario”) por cerca de 10 años (1995 al 2004). Ya como estudiante de la Escuela Nacional de Archiveros del Perú (en la actualidad Escuela Nacional de Archivística) formé parte de un Proyecto de organización de documentos de archivos de una institución pública, proyecto que fue todo un fracaso.

Estas dos experiencias fueron determinantes en la construcción de una visión y postura muy críticas respecto de cómo operan los archivos públicos en el Perú, de la eficiencia del Archivo General de la Nación del Perú (para ser más exactos, de la eficiencia de sus funcionarios y servidores públicos) y también de las reales capacidades que tenemos (o no tenemos) quienes estamos llamados a crear y/o administrar un archivo.

[Archivoz] ¿Qué te llamo la atención de estudiar archivística y trabajar en esta profesión?

(MAGL) Llegué a la Archivística el año 2005 por error.  Quería ser “restaurador de libros” y postulé e ingresé a la Escuela Nacional de Archiveros del Perú, en la actualidad Escuela Nacional de Archivística.

Cómo mencioné en la pregunta anterior, mi contacto con los archivos como cliente (léase “usuario”) y como parte de un equipo encargado de organizar un archivo público no generaron en mí comodidad ni satisfacción.  Es por ello que desde un inicio pude entender que el divorcio entre la teoría que me ofrecía la academia y la realidad de los archivos públicos era total.  Esta situación que describo no solo me llamó la atención sino que me hizo entender que era necesario un cambio

El año 2012 funcionarios del Archivo General de la Nación del Perú me negaron información pública solicitada conforme a ley (yo ya era egresado y consultor archivístico independiente), hecho que motivó que naciera en mí la convicción de dejar de ser un espectador y tomé la decisión de expresar mis opiniones de manera pública y directa a través del Facebook, a finales del 2013.

[Archivoz] ¿En qué proyectos trabajas actualmente y cuales han marcado tu vida laboral?

(MAGL) La Covid-19 nos obligó a todos a reformularnos como personas y a reformular nuestro modus operandi.  En mi caso, como Gerente General de COINN CONSULTORES INTEGRALES EN ARCHIVOS S.A.C., tuve el reto de liderar la “adecuación” de COINN a las exigencias que exigía esta pandemia.

Dado que desde fines del 2016 apostamos por ofrecer “Cursos Talleres Archivísticos Internacionales Online Personalizados”, no fue difícil “adecuarnos” a los servicios online.  En la actualidad este nicho, los cursos talleres PERSONALIZADOS, constituyen un servicio que ha tenido una gran y grata respuesta por parte de la comunidad archivística latinoamericana, habiendo generado conocimientos archivísticos (es lo que vendemos) a colegas y a profesionales de otras áreas (básicamente historiadores y bibliotecólogos) de 14 países de Latinoamérica.

En la actualidad ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA, un Proyecto de alcance latinoamericano que financia COINN, ha logrado después de varios años y gran esfuerzo una apreciada notoriedad entre la comunidad archivística latinoamericana.  Por tratarse de un Proyecto que financia mi empresa y por tener alcance latinoamericano, constituye en este momento el proyecto más importante de COINN y le estamos apostando absolutamente todas nuestras “balas”.

 [Archivoz] Háblanos sobre ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA.  ¿Cómo la defines? ¿Cuáles son las acciones concretas que propone ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA?

(MAGL) ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA es una de las estrategias de nuestra propuesta de una NUEVA ARCHIVÍSTICA, así como lo es REVOLUCIÓN ARCHIVÍSTICA.  ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA está enmarcada dentro de la lógica de nueva archivística, la cual propone una archivística de acción, una archivística eficiente, una archivística efectivamente enfocada en los clientes (léase “usuarios”).

ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA consiste en el reconocimiento de este protagonismo de los clientes (léase “usuarios”) que nos obliga a reformular las estrategias (¿alguna vez las tuvimos?) de presentar a la Archivística “en sociedad”.  El ejecutar y operar a la Archivística bajo nuevos parámetros y en función a lo que nos imponen nuestras coyunturas socio político económicas le corresponde y le corresponderá a la NUEVA ARCHIVÍSTICA que proponemos.

Mencionaré solo dos de los objetivos de ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA, por ser los dos objetivos específicos en los que estamos trabajando desde COINN:

  1. Posicionar y visibilizar a los archivos públicos como herramientas, instrumentos y/o armas eficientes y mortales en la lucha contra la corrupción.
  2. Posicionar y visibilizar a los archivistas, archiveros, archivólogos, archivónomos como líderes, gestores y estrategas dentro de las organizaciones donde trabajan, para las cuales trabajan y en sus comunidades, distritos, departamentos, regiones, intendencias, cantones, ayuntamientos, países.
[Archivoz] Y ahora viene la pregunta clave: ¿qué metas u objetivos de ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA han logrado?

(MAGL) Este año 2020, a pesar de la tragedia que ocasionó y está ocasionando la Covid 19, ha sido un año de retos y que ha consolidado a ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA como una Propuesta de alcance latinoamericano.  Que quede claro: hablo de un año de consolidación pero esto recién comienza.  Valoro mucho, eso sí, el que esta consolidación se haya dado después de tantos años de estar al frente, junto con otros colegas latinoamericanos, de una propuesta en la que éramos voces solitarias.  Ahora somos voces menos solitarios pero ya dejamos de ser anónimos.

Los logros más resaltantes son los siguientes:

  1. BECAS INTEGRALES:

COINN ha podido financiar becas integrales para “cursos talleres archivísticos internacionales personalizadeos online” (así los llamamos) sobre Alfabetización Archivística, Administración de archivos públicos y Archivos públicos y lucha contra la corrupción.  Estos son los ejes temáticos en los cuales nos hemos focalizado.

Hasta la fecha hemos podido ofrecer estos cursos talleres con becas integrales financiadas por COINN a colegas y a profesionales de otras áreas (historiadores y bibliotecólogos, básicamente) pertenecientes a 11 países de Latinoamérica.

  1. RIALAR, LA RED INTERNACIONAL DE ALFABETIZADORES ARCHIVÍSTICOS

Este logro es un ejemplo concreto de cómo ALFEBETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA es una propuesta que ya tiene alcance latinoamericano pero sobre todo una propuesta que hace, que ejecuta, que motiva.

Expondré, entonces, dos casos concretos del ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA de dos empresas latinoamericanas que son miembros de RIALAR:

  1. DESDE COLOMBIA

El CLUB ARCHIVÍSTICO es un Proyecto de ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA que financia la empresa GESTIÓN DOCUMENTAL EN SUS MANOS, de Medellín, Colombia.  Su fundadora y líder, la Archivista colombiana Leonor Bedoya Valencia (también miembro de RIALAR), lidera y organiza reuniones online donde se explica, se debate y se analiza temas archivísticos puntuales y en los cuales participan colegas de Latinoamérica.

A la fecha ya se han realizado siete reuniones y la presencia de cada vez más colegas latinoamericanos crece de manera muy auspiciosa.

  1. DESDE PANAMÁ

La creación de REAL, RED DE EMPRENDEDORAS ARCHIVÍSTICAS DE LATINOAMÉRICA, proyecto que financia la empresa panameña GEDSA quien bajo el liderazgo de su fundadora y creadora de contenidos, la archivóloga Kenya Gudiño Ledezma (también miembro de RIALAR), surge del contacto de empresas lideradas por mujeres a través de su participación en la RED INTERNACIONAL DE ALFABETIZADORES ARCHIVÍSTICOS (RIALAR).

El objetivo es conectar a mujeres emprendedoras en el ámbito archivístico de latinoamérica para brindarles un espacio que les permita desarrollarse como líderes y a la vez adquirir nuevas capacidades y habilidades.

Como se puede apreciar, ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA ya comenzó a tener una presencia latinoamericana a través de acciones concretas y si bien es cierto uno de los objetivos en los que más está trabajando COINN CONSULTORES INTEGRALES EN ARCHIVOS S.A.C. es la lucha contra la corrupción en Latinoamérica, se puede apreciar que no se descuidan otros flancos.

Para concluir esta pregunta, es menester mencionar que ALFABETIZACIÓN ARCHIVÍSTICA también constituye una propuesta fresca frente a las reformulaciones y cambios de paradigmas que nos imponen las nuevas tecnologías y la transformación digital, de allí la necesidad de construir una NUEVA ARCHIVÍSTICA, propuesta que amerita un trabajo paciente y articulado y donde los factores paciencia, perseverancia y acción son fundamentales

 


Entrevista realizada por Luis Guillermo Venegas B.

 

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Los Registros de entrada y de salida de enfermos del hospital de San Juan de Dios de Murcia, 1574-1991(Archivo General de la Región de Murcia)

No resulta fácil seleccionar un solo documento del Archivo General de la Región de Murcia. Es tanto y tan significativo lo conservado que la dificultad de elegir no estriba en la escasez sino en la abundancia (1). Quizá por eso se recurre a los documentos más antiguos para destacar lo más relevante. Con los documentos históricos de un archivo se ofrece una respuesta erudita a quienes preguntan por el documento más importante, o sea, por la joya. Un privilegio rodado, por ejemplo, reúne las características de una reliquia: importante desde el punto de vista histórico y atractivo desde el punto de vista estético. Además, consigue la admiración de los visitantes, que quedan fascinados (2).

Pero el Archivo General de Murcia conserva otros documentos de gran interés histórico. Los dos testamentos del imaginero murciano Francisco Salzillo (3); los daguerrotipos de sus colecciones de fotografía (4), o los expedientes académicos de bachillerato del premio Nobel de Literatura José Echegaray y del inventor del autogiro Juan de la Cierva Codorniú (5), son piezas con alto valor de representación que podrían ser expuestas, junto a otras muchas, en una hipotética muestra en la que se exhibieran las joyas del Archivo. Sin embargo, en este artículo vamos a eludir el documento único, la pieza señera, para reivindicar como joya histórica una serie documental cuya información ha recuperado vigencia y actualidad por la pandemia de coronavirus que padecemos: los Registros de entrada y de salida de enfermos del hospital de San Juan de Dios de Murcia (1574-1991).

Este hospital de pobres acogía enfermos de toda la región por su carácter abierto y general. Fue propiedad de los cabildos secular y catedral hasta que en el siglo XIX la Diputación se hizo cargo de la beneficencia. Su nombre era hospital de Nuestra Señora de Gracia y Buen Suceso, pero fue conocido como hospital de San Juan de Dios, por ser esta Orden hospitalaria quien lo administró durante más de 300 años (6). La información registrada en los 229 libros de esta serie documental refleja los efectos que sobre los enfermos tuvieron las crisis epidémicas entendidas como en la época anterior al siglo XX, es decir, como enfermedad generalizada. Así se señala en un informe de la Real Academia de Medicina de Madrid de 1804, que define la “enfermedad epidémica o popular: haber muchos enfermos a un mismo tiempo” (7). En este sentido, aunque a veces los contagiosos eran desviados a lazaretos y otros recintos habilitados para ellos, los datos que aportan los registros prueban la incidencia que sobre esta población vulnerable tuvieron no solo las epidemias más virulentas —peste, fiebre amarilla, cólera— sino también otros brotes de tipo endémico en esta zona, como el tifus y el paludismo o fiebres tercianas.

Pese a sus lagunas, los libros permiten analizar la repercusión de los principales episodios infecciosos en el interior del hospital. En las fechas en las que se conservan registros tuvieron especial virulencia las epidemias de peste de 1648-1649 —en esta se calcula que falleció el 30% de la población del Reino de Murcia—, las de 1676-1678 y 1720; así como las de fiebre amarilla de 1804 y la que produjo gran mortalidad en 1810-1811; las sucesivas de cólera de 1834, 1865 y la de 1884-1885, que fue mortífera; y también la mal llamada “gripe española” de 1918. Por su parte, el tifus y el paludismo posiblemente fueron menos letales pero más frecuentes, y por su gravedad destaca la de paludismo de 1813-1814 (8).

Registro de entrada de hombres y mujeres,1648-1652 (DIP,6074/3)

Registro de entrada de hombres y mujeres,1648-1652 (DIP,6074/3)

Los registros, distintos para hombres y para mujeres, conforman el núcleo esencial, pero no único, de esta serie documental. El hospital de San Juan de Dios también tuvo que atender a los militares enfermos desde 1706 (Guerra de Sucesión), porque la ciudad de Murcia no disponía de un establecimiento semejante al antiguo hospital Militar de Marina de Cartagena. Asimismo cuidó durante casi 40 años de los enfermos mentales, hasta que se levantó en 1892 el antiguo Manicomio Provincial. Incluso constan como extraordinarios los ingresos de guardias civiles y carabineros en la segunda mitad del siglo XIX. Los libros recogen los registros de unos y otros de forma conjunta o separada según la época.

La cantidad y calidad de la información varía, lógicamente, a lo largo de 400 años, pero podemos sintetizar los datos básicos que constituyen el cuerpo central de los registros en todo el período: nombre del enfermo y de sus padres, edad, naturaleza, estado civil, nombre del cónyuge —si lo tiene—, fecha de entrada, número de la cama asignada y fecha de fallecimiento, si se produce. Las filiaciones se enriquecen dependiendo del celo del fraile que anotaba los asientos, o el esmero de las monjas y empleados del hospital desde mitad del siglo XIX. En los primeros años se anota la ropa, calzado y dinero con el que los enfermos entran al hospital, apuntes que desaparecen pronto. El diagnóstico se indica desde los primeros años, al principio con intermitencias y de modo genérico —calenturas, dolor de costado—, pero conforme avanza el tiempo la enfermedad se expresa de manera más continua y precisa —tabardillo, tercianas—, y los enfermos son clasificados según necesitaran tratamiento de medicina o cirugía e instalados en la sala destinada a una u otra.

En cuanto a la contabilidad de ingresos y fallecimientos resultan de gran ayuda las inspecciones periódicas de los libros efectuadas por los vicarios o por los padres provinciales y generales de la Orden. En cada una de ellas se practicaba el recuento desde la visita anterior y se anotaba el total de entradas y de fallecidos. Es una suerte de resumen estadístico que facilita el estudio de las cifras de ingresos y la extracción de porcentajes de mortalidad. Estas inspecciones no tuvieron periodicidad fija y se llevaron a cabo cada dos o tres años mientras la Orden de San Juan de Dios estuvo al frente de la administración del hospital entre 1617 y 1835.

Portada del Registro de entrada de hombres, 1797-1803 (DIP,6082/1)

Portada del Registro de entrada de hombres, 1797-1803 (DIP,6082/1)

Las profesiones que figuran en los registros —jornaleros, albañiles, barberos, transeúntes, mendigos— revelan oficios humildes en consonancia con un hospital de pobres y beneficencia. Los militares aparecen con sus datos castrenses —compañía, regimiento, batallón—, pero no se señala su edad. La fecha de alta o salida del hospital no se anota hasta bien entrado el siglo XVIII. Primero en los asientos de militares, quizás debido al preceptivo control que debían llevar los oficiales sobre sus soldados. Y a finales de siglo la fecha de alta se introduce progresivamente en los registros del resto de enfermos curados. Los registros se completan mediado el siglo XIX con la indicación del tiempo de permanencia en el hospital de cada enfermo, medido en “estancias” (días). Con las fechas de ingreso y alta, o el número de estancias, podemos conocer el tiempo que precisaban las enfermedades para su curación.

En la última década del siglo XIX ya se detallan enfermedades como pulmonía, amigdalitis, catarro gástrico, bronquitis, úlcera, tuberculosis, cataratas, etc., y se citan por vez primera los médicos —Hernández Ros, Albaladejo, Closa— asociados a sus pacientes, lo que se hará habitual poco a poco en el nuevo siglo. En los años 30 se añade un campo al formulario diseñado para la toma de datos: el “Resultado obtenido”, que se utiliza para aclarar la situación de los enfermos tras su tratamiento, y que generalmente se concreta en los estados de curado, mejorado, alta voluntaria, e incluso fugado o expulsado por mal comportamiento.

Algunos libros contienen un índice alfabético ordenado por el nombre de pila del enfermo —posteriormente por la primera letra del primer apellido— que remite al folio en el que se encuentra el asiento. La mayor parte de los libros han sido digitalizados y son consultables en la web del Archivo (9). Fuera de la reproducción han quedado los últimos 50 años de la serie por la especial reserva que requieren los documentos clínicos. Su conservación general es buena, después de que algunos de los más deteriorados hayan sido sometidos a tratamientos de restauración, y sólo unos pocos presentan manchas de humedad y desperfectos en los márgenes de las hojas que no suelen afectar a la lectura del texto. La encuadernación es la usual en estos libros dedicados a tareas administrativas. El pergamino se mantiene hasta mitad del siglo XIX para dar paso después a cubiertas en holandesa. Más tarde prevalece la piel y a partir de 1917 vuelve la encuadernación holandesa.

Visita del padre General. Registro de entradas de mujeres 1788-1794, (DIP,6080/1)

Visita del padre General. Registro de entradas de mujeres 1788-1794, (DIP,6080/1)

En definitiva, se trata de una fuente esencial para la historia de la medicina, que puede ser complementada con los libros registro de defunciones desde 1820. Pero su importancia trasciende el hecho sanitario para instalarse en el humanitario cuando este hospital de beneficencia acogía a mujeres solteras, pobres o necesitadas para dar a luz hijos que recién nacidos eran entregados en adopción a otras familias. Años después, los registros conservados han permitido a muchos de aquellos niños conocer a su madre biológica (10). Argumentos como este justifican que contribuir a desvelar nuestro pasado sea uno de los cometidos más gratificantes de la función archivística.

 

Notas:

1. El Archivo conserva casi 500 fondos y colecciones documentales, y tiene ya ocupados unos 25.000 metros lineales que alojan unas 175.000 cajas de conservación con documentos de los siglos XIII al XXI.

2. En las visitas guiadas el Archivo muestra el privilegio rodado de Sancho IV (1284) en el que el monarca confirma la autorización de Alfonso X a las monjas clarisas para fundar convento en Murcia.

3. Los protocolos notariales de la provincia de Murcia compilan escrituras desde 1450 hasta 1919 recogidas en 14.806 libros. Los testamentos de Salzillo se hallan en los protocolos de Alejandro López Mesas, el de 1765 (NOT,3344,fol.563r-570v), y de Juan Mateo Atienza, el de 1783 (NOT,2353,fol.126r-131v).

4. Por ejemplo, “Retrato de una mujer, en plano medio”, c. 1840-1850 (FOT_POS,190/002).

5. Los casi cien mil expedientes académicos de alumnos del Instituto Alfonso X el Sabio (1848-1979), son básicos para la historia de la educación y ocupan 1520 cajas. La signatura de Juan de la Cierva es IAX,1628/17, y la de José Echegaray IAX,1266/1.

6. La institución hospitalaria persiste, ahora es de titularidad autonómica y recibe el nombre de Reina Sofía.

7. García Hourcade J. J. Beneficencias y Sanidad en el S. XVIII. El Hospital de San Juan de Dios de Murcia. Universidad de Murcia, 1996, pág. 170.

8. VVAA. De historia médica murciana II. Las epidemias. Academia Alfonso X el Sabio. Murcia, 1981, págs. 209-243.

9. https://archivogeneral.carm.es/archivoGeneral/arg.inicio

10. Este aspecto se puede completar con los Registros de nacimientos del hospital (1912-1986), los Partes de nacimientos (1938-1985) y los Registros de entrada y salida de mujeres por maternidad (1950-1969).

 

FICHA DEL DOCUMENTO

Título de la serie: Registros de entrada y de salida de enfermos del hospital de San Juan de Dios de Murcia (1574-1991)
Signatura de la serie: AGRM,133.3.1.01
Año de creación: 1574-1991
Enlace a su ficha de catálogo: https://archivogeneral.carm.es/archivoGeneral/arg.pDetalleDocumento.crearFicha?idDetalle=2025098

*Imagen de portada: Cubierta del Registro de entrada de hombres y mujeres, 1667-1677 (DIP,6074/4)

 


Artículo facilitado por: Archivo General de la Región de Murcia

«La destrucción documental es una necesidad para todos los sectores que manejen información». Entrevista a Patricia Pendas Gerente de la empresa Sintar

Patricia Pendás, natural de Gijón, diplomada en Gestión y Administración publica por la Universidad de Oviedo Dirige la empresa de tratamiento documental, Sintar, desde hace más de 10 años. Es especialista en destrucción y desde hace unos años está al frente de proyectos de digitalización documental y procedimiento archivístico. Es miembro activo de BNI en Gijón desde hace 5 años donde cada semana se reúnen cerca de 30 empresarios de la Región para hacer negocio a través del marketing por referencias.
Sintar es referente en Asturias por ser la primera empresa certificada en la normativa de Destrucción segura de material confidencial además de tener las certificaciones de calidad de servicio y seguridad de la información.

[Archivoz] Mujer, joven y empresaria en una empresa de tratamiento documental especializada en la destrucción de documentos. ¿Cómo y cuándo surge?

La idea surge en el año 2007 a través de la revista emprendedores que hacía referencia a este servicio y a la opción de ser franquiciado. En aquella época, yo trabajaba en seguros e inversiones y y mi marido y socio en la construcción. Nos dimos cuenta de que el tema construcción en algún momento se frenaría y buscamos esta idea de negocio.

En un primero momento fuimos franquiciados de una empresa en Madrid que se dedicaba a destrucción de documentos. Lo fuimos durante 5 años pero el franquiciador no cumplió con ninguna de sus obligaciones contractuales y simplemente, dejamos de abonar el canon de franquicia mensual. Tiempo después nos desvinculamos también del nombre creando nuestro propio logo y nombre comercial y nuestra web, www.sintar.es, desde entonces volamos solos con mucho esfuerzo. En los últimos años , fruto de las necesidades requeridos por nuestros clientes,  hemos incorporado un equipo de profesionales especialistas en proyectos de digitalización y Servicios de Archivo, desde entonces estamos desarrollando proyectos de  mucho éxito.

[ARCHIVOZ] ¿Cómo funciona una empresa de destrucción documental?

En Sintar destruimos al nivel de seguridad que establece la ley para que el documento quede ilegible.
Tenemos las certificaciones de la UNE-EN 15713 sobre destrucción segura de material confidencial que complementa a nuestras ISO 9001 de calidad e ISO 27001 de seguridad de la información y que nos permiten a su vez entregar al cliente un certificado como garantía de servicio completado. El certificado refleja el método utilizado para la destrucción y que el resultado es un documento irrecuperable.
Tenemos uno procedimiento para conseguir la trazabilidad de la documentación desde el momento en que se recoge en las instalaciones del cliente hasta la llegada a nuestras instalaciones para proceder a su destrucción mediante trituración.

 [ARCHIVOZ] ¿Qué tipos de clientes son los que más demandan la destrucción confidencial de documentación?

Cualquier entidad pública o privada que maneje datos de terceros protegidos por ley. Tenemos una propuesta adaptada a cada actividad ya que a cada sector le preocupa y maneja distintos tipos de datos.  En el sector educativo se preocupan sobre todo por los datos de los alumnos, en el sanitario, por los datos de los pacientes, en la administración, por los datos de los ciudadanos, en fin es una necesidad para todos los sectores que manejen información.

[ARCHIVOZ] Imagino que una empresa con una labor tan delicada como la destrucción confidencial, tendrá que cumplir unos requisitos legales, así como una normativa específica, verdad?

Si, por supuesto, para ello emitimos un certificado como garantía de servicio completado atendiendo a la Ley Organica 3/2018 de Protección de datos de Carácter Personal y Garantica de los Derechos Digitales (LOPDGDD) así como un certificado de reciclaje en cumplimiento de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos.
Por supuesto se garantiza la total confidencialidad del contenido de la documentación a destruir, además toda la documentación se destruye  acorde a la Norma DIN 66399, que establece el grado de irrecuperabilidad, en función del tamaño de las tiras en las que se de destruye el papel.

La Norma DIN 66399, establece el grado de irrecuperabilidad, en función del tamaño de las tiras en las que se de destruye el papel Clic para tuitear
[ARCHIVOZ] ¿Cómo os ha afectado la llegada de la administración electrónica? ¿Habéis notado una disminución en la cantidad de papel?

Por el momento, no hemos notado disminución del papel, la administración electrónica es un proceso largo y es posible que lo notemos a lo largo de los próximos años y en algún momento todas las empresas deberán sumarse a la era digital para poder avanzar.
No hace muchos días, leí un artículo en el que hablaba de la dificultad de gestionar la enorme cantidad de archivo físico de las administraciones.
El Archivo Histórico Nacional custodia unos 40 kilómetros de documentación y el Archivo General de la Administración, el tercero más grande del mundo, acumula unos 160 kilómetros lineales.

Creo que, y cruzo los dedos, aún existe mucha documentación objeto de ser destruida.

[ARCHIVOZ] Imagino, que al igual que en la mayoría de los sectores exista intrusismo laboral, es decir, empresas que ofrezcan el servicio de destrucción pero que no cumplan la normativa necesaria, ni las condiciones para ofrecer el servicio con garantías. ¿Es el caso?

Hay competencia desleal en todos los sectores y el nuestro no iba a ser diferente. Hay multitud de empresas que tienen entre sus servicios la destrucción de documentos pero realmente son meros transportistas de residuo de papel o en el mejor de los casos, recicladores. No tienen personal con contrato de confidencialidad, no hay una trazabilidad en la recogida, traslado seguro ni tratamiento de la documentación y no se destruye la documentación al nivel de seguridad establecido para que el documento quede ilegible. Todo proveedor de este servicio debería aportar al menos la certificación en la Norma UNE-EN 15713 pero la mayoría de las veces, sobre todo desde las administraciones públicas, lo único que exigen es prestar el servicio atendiendo a las especificaciones de esta Norma UNE sin más, sin comprobar si se lleva a cabo o no.

Luchamos contra eso a diario pero, creo que tanto las administraciones como las empresas deberían concienciarse en éste aspecto y es una dura labor en la que seguimos trabajando día a día, afortunadamente tenemos clientes que tienen este aspecto muy claro ye so nos hace seguir luchando por ofrecer un Servicio de calidad.

 

[ARCHIVOZ] ¿Cómo ves el sector en los próximos años?

Creo que aún queda mucho por hacer pero hay mucha más conciencia que hace unos años sobre la protección de datos, sobre todo desde que en el 2018 entro en vigor el Reglamento Europeo de Protección de Datos.

Empresas, particulares y organismos públicos son mucho más conscientes de la necesidad de proteger los datos de terceros y de destruirlos para evitar accesos y brechas de seguridad. Ahora queda que lo hagan con empresas que ofrezcan todas las garantías.

La entrada en vigor de la LGDPR del 2018 supuso que empresas, particulares y organismos públicos sean mucho más conscientes de la necesidad de proteger los datos de terceros y de destruirlos para evitar accesos y brechas de seguridad Clic para tuitear
[ARCHIVOZ] Esta entrevista comenzó a fraguarse en una época en la que si nos dicen que vamos a estar inmersos en una pandemia mundial tan atroz, que íbamos a estar casi 3 meses confinados, que la mascarilla formaría parte de nuestras vidas como si siempre hubiera sido así y que la añoranza de los abrazos es nuestra realidad… no hubiéramos  reído pensando que eso sólo pasa en las películas. Como la realidad siempre supera la ficción y, tota esa película es una realidad, ¿Cómo ha afectado a Sintar el COVID-19?

En Sintar, hemos vivido la pandemia con mucha incertidumbre y a día de hoy seguimos trabajando y avanzando al momento. Hemos tenido a gran parte del personal en ERTE, poco a poco hemos ido volviendo a la normalidad. Lo cierto es que el futuro es muy incierto, estos días se ha decretado un nuevo Estado de Alarma, por lo que solo nos queda esperar y ver cómo va avanzando todo.

Nos conformamos con poder seguir prestando nuestros servicios de la mejor forma posible y con todas las expectativas puestas en el próximo año.

Muchísimas gracias Patricia, ha sido un placer adentrarnos  un poquito mas el sector de las empresas profesionales de destrucción de documentos.
Os deseamos toda la suerte del mundo.

El servicio de archivo y documentación del Ayuntamiento de Gijón (Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón)

Gijón es una ciudad española que se encuentra en la costa norte del país y dentro del Principado de Asturias. Situada junto al mar y con un importante puerto industrial y pesquero (El Musel) cuenta con un territorio de 182 km2 y una población de 272.000 habitantes dedicados al comercio, la industria, el turismo, la actividad portuaria y las nuevas tecnologías. También cuenta con un campus universitario dependiente de la Universidad de Oviedo dedicado casi íntegramente a las ingenierías además de un parque científico y tecnológico y varios polígonos industriales. Gijón es, a pesar de su apariencia de modernidad, una ciudad antigua en la que ya se datan vestigios humanos en el Mesolítico aunque los primeros asentamientos permanentes tienen lugar en el siglo V a.C. y su consolidación como núcleo urbano se inicia tras la conquista de Roma alcanzando su esplendor como civitas romana en el Bajo Imperio. Tras un periodo oscuro del que las fuentes aportan muy poca información Gijón renace a la historia de nuevo en el siglo XIII cuando hacia 1270 las campañas de repoblación del norte de España emprendidas por el rey Alfonso X el Sabio le otorgan fuero y carta puebla. Víctima de las luchas dinásticas de la monarquía durante el siglo XIV que suponen su casi total destrucción comienza de nuevo a renacer en el siglo XVI gracias a las actividades comerciales y portuarias –también de esa época son los primeros documentos municipales conservados- en un proceso continuo de crecimiento impulsado por la Ilustración (Gaspar Melchor de Jovellanos) y la apertura del comercio con América, por la primera revolución industrial y por el desarrollismo de los años sesenta del siglo pasado. La minería del carbón, la siderurgia y la llegada del ferrocarril impulsan también este progreso. Desde la década de los setenta Gijón vive un importante proceso de reconversión industrial. Los/as gijoneses/as eligen cada cuatro años a 27 concejales para que gobiernen su destino y desde la llegada de la Democracia en 1978 hasta el año 2011 decidieron que esa grave responsabilidad debía recaer en el Partido Socialista Obrero Español. Tras un periodo de ocho años en que esa decisión optó por partidos de derechas en 2019 la responsabilidad de gobierno retorna a los socialistas pero ya sin las mayorías absolutas que dominaron el periodo anterior. Con un presupuesto anual de 233.020.000 euros el Ayuntamiento de Gijón lidera el rumbo de esta ciudad hacia su futuro y el Archivo Municipal forma parte de ese destino desde sus inicios en el siglo XIII.

El documento fundacional del primitivo fondo municipal fue sin duda el fuero o carta puebla otorgado por el rey hacia 1270 pero no llegó a nuestros días. El primer libro de actas que se conserva en el Archivo es de 1560 y se inicia con un acuerdo del 27 de marzo de ese año en el que se incluye un requerimiento del regidor Martín de Valdés al juez Gonzalo Fernández de la Cuesta para que «haga traer a este archibo…los libros y escrituras tocantes a villa y conzejo…e saber e ver quien deben marevedis algunos y a los [t]ales compela a que paguen». Es la primera referencia escrita al Archivo que ya existe por entonces en el consistorio gijonés. La función principal del archivo en aquellos tiempos –al igual que en la actualidad- es custodiar y conservar los documentos públicos necesarios para el gobierno del municipio, para conocer las obligaciones y los derechos de regidores y vecinos y establecer la base documental de un estado de derecho.

Primer documento que conserva el archivo, 1507. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

Primer documento que conserva el archivo, 1507. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

No obstante, el primer documento conservado en el Archivo data del año 1507 pero hasta el año 1560 ya citado no se conservan mas documentos. El Archivo Municipal como fondo abarca desde el año 1507 hasta la actualidad restando los últimos cinco años tiempo preceptivo de archivo de oficina. Está formado por 27.000 cajas de archivo y 4.700 libros y documentos de gran formato. Todo ello representa una cifra estimada de 512.000 documentos. El fondo histórico en concreto (1507-1960), en fase de organización, está constituido por 4.000 cajas de archivo y 1.700 documentos de gran formato con una cifra estimada de 42.000 unidades documentales. Pero la realidad del fondo municipal es aún mas compleja ya que desde 2011 existe también un archivo electrónico, es decir, que hablamos de un único fondo seccionado en tres partes: histórico, administrativo y electrónico, pero organizados y gestionados bajo los mismos criterios archivísticos (clasificación, descripción, etc.) y respetando su unicidad. Otro aspecto no menos importante de la gestión del fondo municipal es su integración en la gestión corporativa municipal de manera que las fases de producción y archivo de documentos están conectadas e integradas y no son islas independientes como tradicionalmente han sido hasta ahora.

Se puede decir que desde su fundación y hasta 1989 –quitando el largo periodo en que la competencia de su llevanza correspondía a escribanos y secretarios municipales- el Archivo no ha contado ni con un plan de organización ni con archiveros lo que ha conllevado graves retrasos y deficiencias en su organización, conservación y servicio, entre ellos, la organización del fondo histórico municipal (1507-1960) actualmente en fase de organización y digitalización.

Torre del Reloj, sede del Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

Torre del Reloj, sede del Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

En 1989 y como resultado de las iniciativas de las primeras corporaciones democráticas se inicia la recuperación del Archivo en todos sus aspectos (personal, edificio, medios tecnológicos, normativa, etc. ). En este contexto el Archivo Municipal hace, a partir de ese año, un juramento con su municipio y se configura como un servicio a la Administración y a la ciudadanía y a sus asuntos cotidianos, relegando a un segundo plano su función histórica y cultural pero sin abandonarla ni por un momento llevando a cabo una labor constante y silenciosa de reconstrucción y fomento de un rico y variado acervo documental que será legado a su municipio y a sus vecinos. Se establece una nueva concepción de archivo vinculada a la recuperación y conservación del patrimonio documental como elemento esencial en la construcción de una identidad local y establecemos un lema: Trabajamos con el pasado y con el presente por el pasado, el presente y el futuro. Nada de Gijón nos es ajeno y, sobre todo, nada en materia de documentación gijonesa. De esta filosofía surge el nuevo diseño del Archivo que desemboca en su actual estructura convertido ya en Servicio de Archivo y Documentación donde las piezas angulares son las cinco grandes secciones en que se estructura: Archivo Municipal (Histórico, Administrativo y Electrónico), Archivo Histórico, Biblioteca, Archivo de Imágenes y Hemeroteca. Todo ello contenido en un nuevo edificio: La Torre del Reloj (antigua sede del consistorio y mas tarde cárcel de partido) que representa otra singularidad de Gijón ya que es uno de los pocos archivos municipales españoles para el que se construye un edificio propio y exento de la sede municipal.

Mapa de Gijón de 1874. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

Mapa de Gijón de 1874. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

La sección Archivo Histórico incluye todos los fondos de carácter histórico de interés para el municipio conservados o recuperados por el Archivo desde la puesta en marcha de un plan de recuperación de archivos locales, muchos de ellos de carácter privado. Actualmente está constituido por 32 fondos de muy variada índole (archivos personales, familiares, empresariales, profesionales, etc.) entre los que destacan Instituto de Puericultura y Gota de Leche de Gijón (1900-1986), Informe en el Expediente de Ley Agraria de G.M. de Jovellanos (1795), empresa José Arias Menéndez S.A. (Almacenes La Sirena) (1910-1983), grupo empresarial Monasterio (1888-1994), Arquitecto Mariano Marín Rodríguez-Rivas (s.XVIII-s.XX) y fondo Francisco Prendes Quirós (s.XIX-s.XX).

Escudo del Ayuntamiento de Gijón,1936. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

Escudo del Ayuntamiento de Gijón, 1936. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

En el año 1989 los fondos bibliográficos del Archivo se contaban con los dedos de las manos y en el ámbito local no existía una biblioteca dedicada íntegramente a la temática local; por esa razón se decide poner en marcha una biblioteca que con el paso de los años hemos dado en llamar Biblioteca Gijonesa. Actualmente cuenta con 20.000 registros bibliográficos catalogados y consultables a través del sistema de bibliotecas públicas pero hay otros 20.000 títulos pendientes de catalogación –entre ellos 17.000 folletos- esto la convierte de facto en la mayor biblioteca del mundo en temática gijonesa. Es de destacar que la mayor parte de los ejemplares no se compran sino que provienen de envíos de las oficinas municipales, recuperaciones directas del Archivo, limpiezas de locales y donaciones de particulares y entidades. Desde el año 2019 una Instrucción de Alcaldía regula la obligación de los servicios municipales de enviar dos ejemplares de todo tipo de publicaciones y ediciones realizadas a la Biblioteca del Archivo. Además de impresos (libros y folletos.1560-2020) la Biblioteca incluye otras colecciones importantes: Manuscritos, Carteles, Revistas y publicaciones periódicas y Ephemera.

Escudo Oficial de Gijón. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón

Escudo Oficial de Gijón. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón.

Una de las secciones del Servicio mas queridas para nosotros y por la que llevamos luchando hace años es el Archivo de Imágenes, constituido por archivos y colecciones fotográficas, de imagen y audiovisuales; se trata de una fototeca de temática gijonesa con todo tipo de imágenes. Actualmente cuenta con 14 archivos y colecciones con fechas extremas que van de 1850 a 2020 y que suman 109.000 fotografías, imágenes o audiovisuales sobre Gijón. Destacan en este fondo de imágenes la propia Colección Municipal (1850-2020. 24.172 fotografías e imágenes), la Colección Patac (José María Patac de las Traviesas, 19.535 fotografías e imágenes, fondo declarado de Bien de Interés Cultural por el Principado de Asturias), el archivo Constantino Suárez (1920-1977. 8.996 negativos), la Colección Postales (1900-2020. 4.800 unidades), Audiovisuales (1937-2020. 1.626 unidades), archivo Isidoro Cortina Frade (1970-1990. 25.000 negativos) y archivo Corsino García-Rendueles (Sala de fiestas “El Jardín”. [1950-1990]. [8.180] negativos). La Colección Patac y una parte de la Colección Municipal ya están digitalizadas y a punto de ser publicadas en la web municipal.

Por último, aunque la Biblioteca cuenta con su propia colección de revistas y publicaciones periódicas de temática gijonesa en el año 2002 el Ayuntamiento encarga al Servicio de Archivo y Documentación hacerse cargo de la antigua Hemeroteca Provincial de Asturias ubicada en Gijón y propiedad de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación que la había cedido al Ayuntamiento. Tras la fusión de los fondos hemerográficos de la Hemeroteca Provincial y de los que conservaba el propio Servicio de Archivo se crea la Hemeroteca Municipal que será el núcleo fundacional de la nueva Biblioteca/Hemeroteca instalada en la antigua Escuela de Comercio de Gijón a partir de 2018. La Hemeroteca consta de 887 títulos y 33.200 volúmenes que ocupan casi 2 km de estantería. Desde sus inicios se llevó a cabo un programa de digitalización de prensa gijonesa que es la base de la actual Hemeroteca Digital con 23 títulos digitalizados y 331.665 páginas. En este programa se incluye el patrocinio y subvención de la digitalización del diario local vivo mas importante de la ciudad: El Comercio (1878-2020), consultable en su propia página web.

 

*Imagen de portada: Bodegón de documentos mostrando las variedades documentales desde el siglo XVI hasta la actualidad que custodia el archivo. Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón. 


Artículo facilitado por: Servicio de Archivo y Documentación del Ayuntamiento de Gijón

«Nosonpapeles.com es mi tesoro, me ha permitido ayudar a muchos archivistas que han encontrado en el blog un lugar donde pueden sentirse acompañados»: Entrevista a Edin Gutierrez, 2ª Parte

Continuamos hoy con la segunda parte de la entrevista a Edin Gutiérez, autor del blog www.nosonpapeles.com  y con quien tuvimos una genial primera parte de su entrevista   y continuamos hoy hablando con Edin.

[Archivoz] Nosonpapeles.com, curiosa frase para quien la lee. ¿Edin, coméntanos en breve de que se trata?

Nosonpapeles.com es una iniciativa que cree en el año 2017 con el objetivo de compartir mi conocimiento y experiencia sobre archivística y gestión documental y a través del cual pudiera ayudar a la mayor cantidad posible de archivistas, que vieran en mi contenido un apoyo para llevar a cabo sus labores diarias con los archivos, los documentos, la información y la gestión documental.

El nombre nosonpapeles, fue muy fácil de elegir, porque es un concepto que siempre utilizaba, en cada espacio que participaba, insistía que los documentos no son papeles, dando a entender que los documentos son más que un soporte, y se presentan en formas y soportes distintos al papel.

Bueno, y ya hoy en día, nosonpapeles.com es una comunidad de archivistas que día a día sigue creciendo y espero que así sea, en beneficio de los mismos archivistas que ven en el contenido que comparto, una guía y apoyo en el ejercicio diario de esta hermosa profesión.

[Archivoz] ¿Qué proyectos estas realizando actualmente y cuales han marcado tu vida profesional?

Los proyectos que actualmente estoy realizando son principalmente tres: La docencia, nosonpapoeles.com y una maestría en Administración que estoy estudiando. Y ese es mi orden de prioridades.

Ser docente me llena en lo personal y profesional, saber que compartiendo lo poco que sé, estoy aportando en el desarrollo de otras personas, eso me hace feliz. Nosonpapeles.com es mi tesoro, me ha permitido ayudar a muchos archivistas que han encontrado en el blog un lugar donde pueden sentirse acompañados. Y la maestría en administración que estoy estudiando, es un proyecto que este año retomé, y con el cual cualificaré mi perfil y conocimiento, para ponerlo a disposición de los estudiantes y de los seguidores de nosonpapeles.com

Pero la docencia y nosonpapeles.com han marcado mi vida profesional.

[Archivoz] En tu proyecto de Podcast, encontramos varias entrevistas con colegas del gremio archivístico y sus experiencias profesionales. ¿Cuál entrevista nos recomendarías y cuál te ha impactado a nivel personal y profesional?

Es difícil elegir una sola entrevista, porque cada invitado es un excelente y destacado profesional en la comunidad de archivistas, por el podcast “Archivística a otro Nivel” que también hace parte del blog, han pasado archivistas hombres y mujeres que considero han encajado perfectamente en los temas que he pretendido desarrollar y que son de utilidad para el día a día de los archivistas en las organizaciones que se desenvuelven.

Entonces, más que recomendar una sola, recomiendo que se revisen los 27 episodios que he publicado para la fecha de esta entrevista. Considero que hay una parrilla de temas que pueden ser de interés según lo que en el momento busca el archivista. Hay temas desde desarrollo profesional, liderazgo, consultorías archivísticas, gestión documental electrónica, archivos especiales, transformación digital, organización de fondos acumulados, proyectos archivísticos, entre otros. Pienso que hay de donde elegir, y ya vendrán nuevos temas.

[Archivoz] Edin, ¿Qué actividades haces en tu tiempo libre y alguna que te llame la atención?

En mi tiempo libre mi principal dedición es mi familia, pasar tiempo con mis hijos Juan David y Miguel Ángel es lo que me llena de energía y me permiten comprender que en este mundo debemos dejar huella, y esto se hace en especial, ayudando a otros.

Algo más que hago en mi tiempo libre, es leer, me esfuerzo por leer por lo menos un libro por semana, sobre temas que me llaman la atención como los archivos, la gestión de empresas, la marca personal, marketing, docencia y ventas. Y algo muy importante, es que hago todo lo posible por poner en práctica algo del libro que he leído, para sumarlo a mi conocimiento.

Y la otra actividad más común que hago en mi tiempo libre, es ver futbol, soy seguidor del Poderoso de la montaña, el Deportivo Independiente Medellín (así sea más lo que se sufre), y pues solía antes de la pandemia, ir siempre al Atanasio Girardot a verlo jugar.

De las tres la que más llama mi atención, es sin duda, estar con mi familia.

[Archivoz] Los seres humanos pasamos por aciertos y desaciertos en etapas de la vida, pero en la gestión documental pensaría que mucho más. ¿Cuáles son los aciertos y desaciertos de la gestión documental que se aplica en Colombia y sobre estos que podríamos mejorar a corto plazo? Cuéntanos en breve.

A raíz del contacto que he tenido con archivistas de otros países debido a mi blog, considero que el mayor acierto que ha tenido Colombia con respecto a la gestión documental, es el modelo que se ha consolidado pero que además sigue desarrollando, pues en Colombia, la gestión documental se compone de un conjunto de normas, reglas, lineamientos, estándares y buenas prácticas que hacen que no sea vista como un proceso que solo interviene en un Archivo histórico o cuando los documentos son dispuestos en un depósito porque ya en las áreas no se requieren, sino que, a diferencia de otros países, el deber ser en Colombia, es que la gestión documental aporte desde el desarrollo de la gestión institucional. Otro acierto, y lo considero como tal, ha sido el papel que juega nuestro Archivo General de la Nación, el cual desde varios años atrás, no solo tienen un papel de custodio de los archivos históricos del país, sino que además se moderniza frente a las políticas que a nivel nacional las entidades deben contemplar según los contextos y los detonantes que generan cambios, como en los últimos años ha sido las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Otro acierto muy importante, han sido las instituciones de educación que imparten el programa de archivística, puesto que no solo es una sola institución, sino que son varias, lo que entonces ha permitido que se tengan archivistas altamente cualificados desde lo académico y que luego salen a continuar su formación en el ejercicio de la profesión, para luego nuevamente ponerlo a disposición de las instituciones de educación.

Con respecto a los desaciertos, considero que está en los mismos archivistas, cuando no definimos claramente nuestra responsabilidad en una organización según nuestro nivel de formación, y pretendemos dar solución a situaciones para la cual no se tiene aún la suficiente formación y experiencia, y si bien es cierto que debemos asumir retos, también es cierto que tenemos que ser responsables con la profesión, ya que de nosotros (como colectivo) depende sumar actitudes y aptitudes que aporten al reconocimiento de la archivista como una profesión valiosa que requiere estar bajo la dirección de personas que se han formado para ejercerla, y no como algo que cualquiera (sin formación y sin interés por formarse) puede hacer.

[Archivoz] La ley 1409 de 2010, reglamenta el ejercicio profesional de la archivística en Colombia. El pasado 30 de agosto de 2020, esta ley cumplió 10 años de vigencia y uno se preguntaría, ¿Qué aspectos positivos han marcado esta ley para el ejercicio profesional en Colombia, y que aspectos negativos se esperan por mejorar para el gremio archivístico? Danos tu opinión frente a la pregunta.

En lo personal considero que son más los aspectos positivos que la ley nos entrega a los archivistas, en especial y por experiencia personal, porque ha otorgado mayor reconocimiento a nuestra profesión y ha permitido en varios casos (lamentablemente no en todos) que se respeten derechos a archivistas, y que los Archivos puedan contar con personal formado para su administración, evitando en muchos casos, que solo estén en manos de quienes no tienen la preparación para estar al cargo de ellos.

Más que un aspecto negativo, es una deuda que aún tiene la implementación de la ley, y se refiere a la conformación del Tribunal Nacional Ético de Archivística, desde el cual se realice el cumplimiento a lo establecido en el Código de ética del ejercicio de la archivística.

 


Entrevista realizada por Luis Guillermo Venegas B.

 

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«En mi camino con los archivos también tuve la oportunidad crear empresas de gestión documental y ser coordinador de proyectos»: Entrevista a Edin Gutierrez, 1ra Parte

Tenemos el gusto de entrevistar a Edin Gutiérrez de Colombia. Profesional en Archivística de la Universidad de Antioquia, Administrador de Empresas de la Universidad Autónoma de las Américas, especialista en gerencia de proyectos y estudiante de Maestría en Administración. Es un emprendedor constante y lo asocia con la lectura en temas afines, para aplicarlos a sus proyectos labores, como personales. Es Docente.

Ha laborado en empresas públicas y privadas. Fue cofundador de una empresa de servicios archivísticos de la cual ya no forma parte, pero que actualmente sigue en el mercado (vendió su participación). Pasó por empresas pequeñas como una litografía (primer contacto con los archivos en medio de sus estudios) hasta empresas que tienen presencia a nivel nacional. Por último, fue coordinador de proyectos archivísticos para una entidad que tiene entre su portafolio la venta de estos servicios. Además, es autor del blog nosonpapeles.com y el podcast “Archivística a otro Nivel”.

Agradecemos a Edin por su valioso tiempo y disposición para esta entrevista, ganándose un espacio en el corazón de la Revisita Archivoz.

(Archivoz) ¿Cuéntanos en detalle como llegaste al mundo de los archivos?

Al mundo de los archivos y la archivística he llegado sin tenerlo presupuestado, por lo tanto, me sumo a muchos otros colegas que les ha pasado igual. Cuando estaba en el Colegio cursando el último grado para terminar el bachillerato, debíamos presentarnos a la Universidad, yo elegí la Universidad de Antioquia, la cual es pública y de un grandísimo prestigio en Colombia, pero no me iba a presentar a la sede principal en Medellín, sino la Seccional del Oriente Antioqueño, ubicada en el Municipio de El Carmen de Víboral. Para ese entonces (año 2005) la oferta académica era reducida, siempre me había llamada la atención estudiar Administración de empresas o Ingeniería de Sistemas, pero en la oferta de ese año en el seccional oriente solo estaba Ingeniería de Sistemas, así que esa es la que elegí como primera opción, y cómo tenía la posibilidad de elegir un programa de segunda opción, por descarte elegí la tecnología en Archivística, sin tener idea de lo que trataba. Cuando salieron los resultados del examen de admisión, estuve a dos puntos de quedar elegido en ingeniería en Sistemas, y por dicho puntaje, quedé seleccionado para el programa de segunda opción, la tecnología en Archivística. Al principio no estaba seguro si iniciar y presentarme, pero decidí probar, y esa prueba me tiene aquí, enamorado de lo que hago y de las maneras cómo lo hago.

En medio de mis estudios de la tecnología, yo trabajaba en una empresa litográfica, y estando en cuarto semestre, vi que esta empresa no tenía nada parecido a un archivo, así que me di cuenta de la gran oportunidad que tenía en manos para seguir aprendiendo poniendo en práctica la información que recibí desde la teoría, y demostré a mis jefes lo que podía hacer por ellos y por la empresa, y claro está, tuve que sacrificar tiempo de mi parte, con el objetivo que me dieran la oportunidad de formar un archivo para la empresa. Esta fue mi primera experiencia con los archivos.

Cuando terminé la tecnología, renuncié un 31 de diciembre a la litografía porque tenía como propósito conseguir un nuevo trabajo en el cual pudiera seguir aprendiendo, y se me dio la oportunidad de trabajar en una Alcaldía, allí pude seguir aprendiendo continuamente y más porque la persona que lideraba el área de Archivo Central, me iba guiando desde su experiencia. De esta entidad renuncié a los dos años porque ya estaba cansando de depender de los esfuerzos que hacía la líder del archivo para yo poder seguir, pues cada vez que se terminaba el contrato, los políticos enviaban posibles candidatos (ninguno sin formación) para trabajar en el Archivo, y a pesar de estar muy agradecido con la líder de archivo porque por ella (gracias a mi esfuerzo con el trabajo) pude estar por esos dos años, pero decidí buscar otra empresa en donde pudiera seguir aprendiendo y así llegué a una importante empresa privada con presencia a nivel nacional y que tenía una sede en Rionegro (Antioquia). De allí continué pasando por empresas cuando sentía que necesitaba seguir aprendiendo. En mi camino con los archivos también tuve la oportunidad crear empresas de gestión documental y ser coordinador de proyectos.

Mi acercamiento a los archivos fue desde auxiliar, analista, coordinador, gerente de empresa y docente.

(Archivoz) ¿Cómo llegaste a los caminos de la docencia y cuéntanos alguna anécdota que te haya marcado en este rol?

Me di cuenta que podría ser docente cuando dicté mi primera capacitación en gestión documental. Era empleado aún de una empresa privada, pero a la par, junto con otros compañeros de la Universidad, creamos una empresa para ofrecer servicios de gestión documental. Uno de los servicios que vendimos fue un proyecto en el cual se incluyeron capacitaciones, cuando yo dicté la primera capacitación, aunque estaba muy nervioso, me di cuenta que lo hacía bien, y los demás me comprendían, y a mí me encantó; desde allí me puse en la tarea de seguir aprendiendo y buscar una oportunidad como docente, hasta que lo pude hacer en varias entidades de educación, tan importantes como el SENA y la Universidad de Antioquia.

No sé si se puede considerar como una anécdota, pero si me marcó muchísimo en mi desarrollo profesional, y es el hecho de darme cuenta que, enseñando a otros, yo también estaba obteniendo nuevos conocimientos, y más cuando los estudiantes hacían preguntas que me ponían a dudar de lo que yo pensaba que tenía muy claro, y era en medio de analizar y estudiar lo relacionado con esos comentarios e inquietudes de los estudiantes, que me daba cuenta que fortalecía mi conocimiento.

“Quien se atreve a enseñar, nunca debe dejar de aprender” John Cotton Dana (1856-1929), es una frase que siempre pone mis pies en tierra, y hace que en mí esté presente como regla de vida, no permitir que me estanque en la comodidad de lo que ya sé, sino buscar fortalecer mis conocimientos para ponerlo a disposición de quienes consideren puede serles de utilidad.

(Archivoz) El emprendimiento hoy en día lo vemos como un camino a reinventarnos en varias facetas de la vida, ¿Edin es fácil hacer emprendimiento hoy en día en la gestión documental y que nos aconsejas para aplicarlo a nivel profesional?

Primero es saber que emprender, no estrictamente se refiere a crear una empresa. Emprender es llevar a cabo un proyecto nuevo, este puede ser estudiar, conseguir un nuevo empleo, y claro desarrollar un negocio, entre otras formas.

Daré respuesta a esta pregunta, relacionando emprendimiento como la ejecución de una empresa o un negocio. Y sobre este primero quiero compartir una frase que ya le he dado a conocer con otros:

“El ingrediente más importante es levantarte y hacer algo. Así de simple. Muchas personas tienen ideas, pero solo algunas deciden hacer algo hoy. No mañana. No la siguiente semana. Sino hoy. El verdadero emprendedor actúa en lugar de soñar” – Nolan Bushnell, emprendedor.

Esta frase es para decir que emprender como tal no es fácil o difícil, no solo en gestión documental, sino en cualquier área. He tenido la oportunidad de desarrollar negocios en gestión documental tanto como persona natural y como persona jurídica (empresa), y en los años que lo he hecho, me he llevado experiencias muy positivas y otras negativas, pero no fracasos, sino experiencias de las cuales aprendí, y aquí es en donde está lo más valioso creo yo, sumar conocimientos, aprendizajes, porque ellos me ayudan a potenciar mi perfil, y enseñar desde ellos.

Hoy en día, si un archivista se me acercara a comentarme que quiere empezar en el emprendimiento de la gestión documental y que desea empezar a ofrecer servicios archivísticos y me solicitara un consejo, hoy, mi respuesta sería: Empezar paso a paso:

Primero, tener la formación como Archivista. Así como para ejercer como abogado se debe ser abogado, de la misma manera pasa con la Archivística. Entonces, el primer paso es formarse en Archivística.

Luego, ejercer para sumar experiencia y así tener las suficientes bases para aportar en las organizaciones y ayudar a solucionar sus necesidades relacionadas con la gestión documental.

Y para mí, después de lo anterior, mi consejo más importante es que no comience al revés, es decir, no comience por crear el producto o servicio o incluso la empresa, sino que comience por crear una audiencia que esté dispuesta a escucharlo y q tener los servicios que ofrece siempre en sus favoritos. Y esto solo se logra si se concentra en construir una marca personal fuerte, que se reconozca en el medio archivístico por el aporte de valor que ofrece con base en los propios conocimientos y habilidades, y esto sí o sí le facilitará promocionar los propios servicios profesionales, pero algo mucho más importante, en un mercado en donde hay tantos profesionales y no profesionales que ofrecen los mismos tipos de servicios, crear una marca personal permitirá al archivista diferenciarse y estar en las primeras opciones en las mentes de quieren requieren lo que él o la archivista ofrece.

Jeff Bezos, el CEO de Amazon, determinó que “la marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás presente”. Así que, para promocionar nuestros servicios archivísticos como nuestro negocio, no empezaría creando una empresa si nadie me conoce, primero consolidaría mi marca personal como archivista, para diferenciarme en el mercado, y a través de ella voy posicionando los servicios, y poco a poco llevaría a cabo un plan para migrar mi reconocimiento a través la creación de una empresa que luego me represente.

En mi experiencia, cuando se crea primero la empresa, y el archivista sale al competir al mercado, y luego después de un buen tiempo no logra concretar nada, llega la frustración y como siempre, es la archivística la culpable “porque a nadie le importa”.

Aclaro, el camino no es fácil, pero hay maneras diferentes de hacerlo menos tormentoso y que pueden traer resultados positivos.

Si me lo permiten, recomiendo el libro “tribus” de Seth Godin.

(Archivoz) La lectura es fundamental para enriquecer nuestro vocabulario, así como el saber de otras áreas del conocimiento. ¿Qué libros estás leyendo actualmente y cuales nos recomiendas para aplicarlos en la gestión documental?

Actualmente estoy leyendo el libro de “hábitos atómicos” de James Clear, porque pienso que los hábitos determinan nuestros resultados. Se dice que los hábitos son el piloto automático de nuestro cerebro, según los hábitos que hemos desarrollado e instaurado como comportamientos inconscientes, responderemos de una u otra manera a diferentes situaciones, y esas respuestas deberían ser las que más convienen para nuestro crecimiento personal y profesional (además del familiar y otros ámbitos de nuestras vidas).

Pero un libro que leí ya hace varios años, y que repito por lo menos una vez al año, es el libro que se llama “Demanda” de Adrian J. Slywotzky, y la primera vez que lo leí me marcó, porque abrió mi mente sobre como incentivar la demanda por los servicios de gestión documental, no solo a nivel de negocios, sino a nivel interno en las organizaciones como un servicio del área de archivo. Este libro me ayudó a comprender como surge, por qué y cómo se controla la demanda de un bien o servicio. Para mí, es un libro genial.

 


Entrevista realizada por Luis Guillermo Venegas B.

 

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«Los gremios son la comunidad donde podemos encontrar el espacio para manifestarnos profesionalmente». Entrevista a John Cuervo, Presidente de la SCA

John Francisco Cuervo Alonso, es un colega y amigo archivista, que hace tiempo queríamos entrevistar, pues su visión de la archivística y la gestión documental y sobre todo su experiencia, lo hacen un candidato a darnos una entrevista que guste a nuestro público. Por fortuna esperamos un poco y ahora, por fin tenemos el gusto de contar con su conocimiento y experiencia.

Actualmente, John es presidente de la Sociedad Colombiana de Archivistas la cual viene en un crecimiento vertiginoso que seguro le permitirá posicionarse muy bien en el campo gremial y consolidar grandes éxitos.

John, bienvenido a Archivoz. Como mencioné, es un gusto poder conversar contigo.

(John Francisco Cuervo) Apreciado Sergio y a todo el equipo de Archivoz, por supuesto y el gusto es mío, agradezco la deferencia en invitarme a este espacio.

(Archivoz) cuéntanos un poco de tu paso por la docencia

(John Francisco Cuervo) Mi primer ejercicio docente se dió en el segundo semestre del año 2002, en una situación de salida de una Profesora y me invitaron a que asumiera la materia, Bases de datos II, de la Decanatura de la Facultad de Sistemas de Información, Bibliotecología y Archivística de la Universidad de La Salle, institución de la cual soy egresado, como reemplazo en ese momento y que hice con entusiasmo, pero con toda la novatada del caso, dado mi escaso conocimiento pedagógico.

Lo recuerdo muy particularmente porque varios de sus alumnos, hoy en día son colegas con los cuales hemos compartido en proyectos y en determinados ejercicios, entre ellos recuerdo a Luis Eduardo Peña, John Fredy González (expresidente de la SCA), John González Flores, Claudia Villate, entre otros destacados profesionales que hicieron parte de ese grupo. Sin embargo, dado que no había graduado de la Especialización en Redes de Información, programa que desarrollo la Pontificia Universidad Javeriana, no tuve la opción de continuar dictando la materia. Posteriormente, a inicio del año 2007, por supuesto ya graduado de la especialización, fui invitado por la Dra. Ruth Helena Vallejo, en ese momento Decana de la Facultad de Sistemas de Información, Bibliotecología y Archivística de la Universidad de la Salle, a integrar el equipo de profesores para el área de tecnología, ejercicio que acompañé hasta finales del año 2008. La buena nueva es que volví a la catedra, pero esta vez en el nuevo programa de Archivística y Gestión de la Información Digital de la Universidad Distrital, el cual esta coordinado por la Dra. Ruth Vallejo.

(Archivoz) John, hablamos sobre los gremios archivísticos en general. ¿Por qué son importantes y por qué los archivistas debemos interesarnos en ellos?

(JFC) Empecemos con lo primero, porque son importantes. Los gremios son la comunidad donde podemos encontrar el espacio para manifestarnos profesionalmente, es decir, luego que nos graduamos, de alguna forma nos desvinculamos del entorno académico, en la mayoría de los casos, y nos queda el espacio del gremio donde podemos no solo mantener nuestra comunidad profesional con la cual nos formamos, sino que además la ampliamos porque allí participan, o deberían participar todos aquellos que hacen parte de esta, o como mínimo, deberían hacerse representar allí.

Este espacio es el que permite darnos visibilidad, no solo desde lo profesional, sino como instancia idónea de consulta para el Estado y para Sociedad. Dicho esto, es paradójico que nuestro gremio este tan, numéricamente hablando, mal representado y que los colegas en vez de buscar incluirse manifiesten su inconformidad con los mismos, de un lado, no integrandose a ellos, pero lo mas grave es dañino para la profesión, descalificándolos sin hacerse parte activa de los mismos y la importancia que esto conlleva, porque en, sentido gremial, la unión hace la fuerza y a pesar que muchos de nuestros colegas tienen unos vínculos laborales aceptables, existe otro tanto que no logran que se respeten los espacios profesionales que les corresponden a quienes se han formado en la base en esta noble profesión, y que además de ello, seamos satanizados por quienes no solo desconocen este ejercicio profesional, sino que además, se han conocido casos, donde las entidades u organizaciones han terminado afectadas por su vinculación. Lo anterior, sin mencionar, las afectaciones y los problemas que se han originado algunas entidades que son proveedores de servicios archivísticos, a los que yo denomino los mercaderes de los archivos, que, al desconocer a los profesionales archivistas, priman el beneficio del lucro a toda costa, sobre los resultados, que en algunos casos han sido nefastos para los archivos de las entidades y por supuesto para nuestra sociedad.

(Archivoz) Seguro tienes una visión global de la situación de las entidades gremiales, ¿qué puedes compartirnos?

(JFC) No como quisiera, pero si puedo indicarte que elementos veo. En el ámbito archivístico es importante decir que, dentro del Consejo Internacional de Archivos, el ente rector de archivística, en el mundo, existe un Comité Directivo de Asociaciones Profesionales que tiene 43 años de existencia y que realizó su última reunión anual en Santiago de Chile, en mayo 2019, evento que por primera vez se realizó en Suramérica.

Ahora bien, que asociaciones participaron de esta parte del continente, salvo la Asociación de Archiveros de Chile, que preside nuestro colega y amigo Eugenio Bustos, creo que muy pocas y de Colombia ninguna. Esto es muy diciente de cual es la situación gremial en este ámbito regional, con el agravante que ALA, el capítulo Iberoamericano de ICA, no tiene aun conformado un comité o grupo de asociaciones nacionales de profesionales archivistas o archiveros o archivólogos, como lo quieran definir, que seria el primer paso para tener una representación mas directa en el Comité Directivo de Asociaciones Profesionales del Consejo.

Existe un libro que escribió un colega y amigo Didier Grande, Archivista de la Ciudad de Ginebra y quien fue asesor de David Leitch, Secretario General del ICA, durante su estancia en ese cargo, y allí entregó un análisis de mas de 20 asociaciones de todas partes de mundo y donde señala cuáles son sus propósitos y sus enfoques, lo triste es que nosotros no quedamos incluidos allí.

Los ejercicios gremiales tienen una visión no solo cortoplacista sino muy centralista, en una profesión que es una disciplina que tiene prácticas universalmente aceptadas. Quisiera cerrar con una noticia positiva y es el hecho que la Asociación Latinoamericana de Archivos, ha convocado a las Asociaciones Nacionales de Archiveros, como lo han denominado, para iniciar un ejercicio que debe culminar con la conformación de un grupo o comité de estas asociaciones dentro de ese organismo.

Como iniciativa propia ya se han realizado contactos entre la asociación peruana y la colombiana, situación que surge de la acogida y aprecio que tienen nuestros colegas de ese país por el nuestro y esperamos seguir sumando a otros países, en este sentido, nunca es tarde para realizar estas tareas.

(Archivoz) Y en Colombia?

(JFC) Desde mi perspectiva, tenemos mucho terreno por avanzar en el fortalecimiento de los gremios archivísticos del país y de las regiones. En el país, debemos decirlo con orgullo, en relación con la Sociedad Colombiana de Archivistas – SCA, no solo es el gremio profesional nacional más grande e importante de archivistas en el país, sino que es ampliamente reconocido y ello es el resultado de un trabajo iniciado hace ya casi 20 años, que, a propósito, vamos a celebrar con orgullo, pues en la práctica, el gremio que existió hace algunos años conocido como la ACAR, tuvo una vida de 15 años y ya no existe. Lo anterior, no implica que la SCA no tenga problemas y dificultades, pero su duración en el tiempo es un indicador de constancia.

En relación con algunas agremiaciones regionales que se han creado en los últimos años, mi lectura es que han sido creadas con interés particularizados y un rasgo de ello es que tampoco han mostrado interés en hacer acercamientos con la SCA o con el Colegio Colombiano de Archivistas – CCA, con el agravante que el ámbito territorial la presencia profesional es en extremo mínima o inexistente en muchos de los casos, lo cual, desde lo técnico impacta negativamente el actuar de tales agremiaciones dado que su línea base desconoce, por acción o por omisión, principios y fundamentos técnicos que no pueden ser desatendidos.

(Archivoz) Ahora que eres presidente de la organización gremial más grande e importante de archivistas colombianos, cuéntanos sobre la SCA: Qué hacen, para quienes, cómo funciona

(JFC) Bueno Sergio, es una muy buena pregunta y por ello debo realizar un contexto que considero importante realizar antes de dar respuesta a tu pregunta. La creación de la Sociedad Colombiana de Archivistas se da en un momento en que, al margen del cambio de siglo que es una anécdota importante, los gremios existentes para esa época, como lo fue ACAR que ese momento solo se encontraba activo el capitulo de Antioquia, y de otro lado ASEBIAR, que estaba postrado ante la administración de un grupo de profesionales que no le proporcionaba dinámica e innovación y que tampoco permitía su renovación, se convocó a un grupo de profesionales del sector archivístico, provenientes fundamentalmente de las facultades de las universidades de La Salle y Javeriana, dentro de los que me cuento, dado que también soy socio fundador de la SCA, buscando espacios que ampliaran el espectro de la participación y que no se limitaran a los ejercicios que realizaban las asociaciones de egresados de las facultades mencionadas, además de manifestaciones de actores del sector que veían muy oportuno que los archivistas se hicieran representar gremialmente, aunque, para ese momentos, hubiese sido una iniciativa muy centralizada en Bogotá, pero en todo caso, necesaria en todo el ámbito nacional.

Ahora bien, sobre qué hacemos lo debemos fijar puntualmente, tal como lo tiene definido el artículo 2 de nuestros estatutos, que indica que somos una agremiación profesional sin animo de lucro, cuyo objetivo fundamental es conformar una fuerza profesional que mejore las condiciones profesionales de los archivistas del país, así como promover la modernización de los archivos colombianos y la protección del patrimonio documental archivístico de nuestra nación.

El cómo y para quienes lo hacemos, los establecen los fines de la SCA de los cuales destacamos el de agrupar profesionales, no exclusivamente archivistas, vinculados con el ejercicio de la archivística, así como también las instituciones que desarrollen este tipo de actividades en el país, enalteciendo y promoviendo la misión de los archivos y el quehacer de esta noble profesión. Vigilando el cumplimiento de la Ley General de Archivos y todas las disposiciones derivadas de esta norma, lo cual incluye la protección del ejercicio a través de profesionales idóneos, lo que incluye el código de ética que este ejercicio demanda y, en virtud de lo manifestado, denunciar los hechos punibles que cometan tanto instituciones como funcionarios en el manejo de los archivos del país. Sin embargo, y esto en función de para quienes trabaja la SCA, el ejercicio de propiciar espacios para la discusión de la problemática archivística nacional e iberoamericana a través de escenarios académicos e institucionales, en beneficio de los archivos, de nuestra profesión, pero principalmente de los ciudadanos, que es nuestro objetivo fundamental, si queremos una sociedad con mayor equidad y mejores garantías de derechos.

Dicho todo lo anterior, entramos al aspecto más complejo y problemático de la SCA, el cómo lo hacemos, y en ello también debo realizar un contexto, por supuesto tiene una alta carga subjetiva, pero creo que es algo que honestamente se debe hacer, si queremos, realmente, propiciar un cambio profundo en este aspecto. Como dije antes, soy socio fundador y en mi paso por la SCA, fui vocal, luego en una administración posterior, fui tesorero y mi último ejercicio fue el de fiscal, y eso fue hace casi 15 años. Y porque menciono esto, porque durante ese tiempo, como ocurre ahora, las administraciones concentraron su actuar en actividades con una alta carga administrativa y el ejercicio de dirección, que es el que debe desarrollar una Junta Directiva, quedaba supeditado a superar los baches administrativos. Para poder resolver esta situación se debe contar con un apoyo administrativo que libere la Junta Directiva del quehacer administrativo más operativo y lo concentre en los aspectos más tácticos y le de espacio para desarrollar el direccionamiento. Esto implica que deba existir una dirección administrativa que este sujeta a la Junta Directiva, y lo desarrolle como un ejercicio funcional. En general, las diferentes administraciones han adelantado sus ejercicios con un alto desgaste administrativo, que incluso ha ocasionado que algunos de sus ejercicios se hayan realizado a sus costas, situación que no debe presentarse en una organización gremial y que debería ser subsanada básicamente por el aporte de sus asociados, en el peor de los escenarios, y por ejercicios que desarrolle la propia asociación para su sostenibilidad y desarrollo, ya que esta en capacidad de hacerlo.

(Archivoz) Cuáles son tus metas en esta organización?

(John Francisco Cuervo) Lo primero, es ordenar la casa, para nadie es un secreto que este es nuestro gran talón de Aquiles, dado que varias de las estrategias que se quieren desarrollar, dependen de una sostenibilidad institucional y los números no nos están ayudando en ello. Si queremos tener un soporte administrativo que nos libere de actividades operativas debemos mejorar nuestros números. Una de las varias, estrategias que tenemos previstas, es aumentar consistentemente nuestros asociados, no es coherente hablar de mas de 900 asociados, y ver que solo tenemos activos alrededor de 50. En este aspecto tenemos un foco muy importante y debemos lograr que, al menos un 20% de ellos, se reactiven y generar un efecto domino para que los demás lo hagan por una acción de convicción. Por supuesto existen otras estrategias que nos van a ayudar con los números y la sostenibilidad, pero como agremiación el volumen de asociados es fundamental para su fortalecimiento.

El segundo aspecto, es la internacionalización de la SCA, somo la organización gremial nacional de los archivistas colombianos y su ejercicio a través de estos 20 años la ha llevado a posicionarse en el ámbito territorial, y esto es evidente no solo por las solicitudes que se reciben desde el territorio para que la SCA acompañe y participe en ejercicios allí, sino por la participación que registran están actividades, en mi criterio es un potencial que no se ha sabido aprovechar, no obstante, el punto es que nuestra profesión goza de reconocimiento en el ámbito iberoamericano, pero como lo mencione antes nuestra participación externa, por lo menos desde lo gremial, es nula y por ello es necesario que la SCA se haga participe no solo en la Asociación Latinoamericana de Archivos sino en el Consejo Internacional de Archivos. Al respecto te puedo adelantar que ya hemos establecido comunicación con ALA y esperamos que en lo que resta de este periodo, hagamos parte de esta organización, con los beneficios que ello implica. El siguiente paso en esta meta, por supuesto es ICA.

El tercer aspecto corresponde con el de la imagen y la respetabilidad de la SCA por parte de la institucionalidad. Tenemos que lograr que la SCA, de un lado, tenga el mismo reconocimiento que tiene en el ámbito territorial y que, al contrario de lo que sucede ahora, sea la institucionalidad la que acuda a consultar a la SCA y no al contrario, como sucede ahora y que le quita espacio para la toma de decisiones en aspectos relevantes no solo para la profesión sino para los archivos del país, en donde el ente profesional más idóneo debe pronunciarse con autonomía y ser escuchado con respeto. Para ello, también estamos recuperando la presencia de la SCA en los Comités Técnicos de ICONTEC, los cuales están trabajando en articulación con el AGN.

Por supuesto existen más objetivos por desarrollar, pero estos tres aspectos son los que reconozco como los más estratégicos para nuestra agremiación.

John, gracias por esta primera parte tan interesante y cargada de enseñanzas en torno al ejercicio gremial profesional. Invitados todos a seguir pendientes de la segunda parte de la entrevista que saldrá en apenas un par de días.


Entrevista realizada por Sergio Gómez Flórez.

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Continuamos con la segunda parte de nuestra entrevista con Ruth Helena Vallejo Sierra. Recordemos que en la primera parte Ruth, nos habló sobre los gremios, la formación profesional y las experiencias laborales más siginificativas, junto con los muchos y valiosos aportes que ella ha realizado a la Archivística y la bibliotecología Colombiana. En esta segunda parte, hablamos sobre su percepción de la transformación digital y su impacto en nuestra profesión

[Archivoz] Hoy en día se habla de transformación digital y otra tendencias tecnológicas. ¿Cuál es tu opinión al respecto en estos temas y su articulación a futuro con la archivística, educación, proyección social y la historia?

(RV)Tenemos varios desafíos, el reconocimiento que la archivística como área del conocimiento que tiene muchas implicaciones en los procesos de transformación digital. Superar la cultura organizacional a calificar el tema como competencia de los ingenieros de sistemas; la conformación de planes de estudio más alineados con las nuevas realidades; aunque es preciso reconocer que los retos no solo consisten en aplicar las estrategias para implementar soluciones de gestión de documentos electrónicos de archivos, sino que éste tarea implica la necesidad de construir espacios para el diálogo interdisciplinar con otros profesionales y sobre todo enfatizar en la provisión de servicios digitales dirigidos a la ciudadanía para incrementar los niveles de participación ciudadana y ello requiere de procesos de formación para el establecimiento de la cultura digital.

Igualmente es una oportunidad invaluable, para poner en evidencia el conocimiento que hemos venido perfeccionando a través de los años sobre estándares, procesos, lenguajes controlados, uso de metadatos, interoperabilidad, repositorios, descripción documental, aspectos sin los cuales es imposible hablar de transformación digital.

[Archivoz] En la vida, cuando pasamos por la etapa escolar nos preguntamos luego, que queremos estudiar, o que queremos hacer a nivel profesional. ¿Revélanos  cómo llegaste a los archivos y cuales eran tus expectativas en ese momento?

(RV)Bueno cuando terminé el Colegio, indagué en las guías académicas sobre las profesiones existentes en el país, me encontré con una que tenía que ver con información, libros y lectura y opté por ella porque correspondía con cosas que me gustaban, aunque la verdad cuando eres tan joven para elegir una profesión, tus expectativas no son tan claras. Así llegué al programa de Bibliotecología y Archivística; durante todo mi primer semestre empecé a entender realmente de qué se trataba; en los siguientes semestres en mis  prácticas me enfrenté a un fondo acumulado y la diversidad zoológica que allí se encuentra y entendí que debía reorientar mi visión profesional!!!;  luego mi trabajo de grado, coincidió con la creación del  Archivo General de la Nación en los comienzos de los años 90 y así  con el acompañamiento Jorge Palacios Preciado mi jurado, profesor, y director del AGN, presentamos la “Propuesta para la descentralización del Sistema Nacional de Archivos” como una opción  a la compleja definición de los tipos de archivos y la regionalización del sistema en el país.

Ya en mi etapa académica empecé a ser docente del área y luego como Decana en la Universidad de La Salle tuvimos la oportunidad con el equipo de profesores de pensar la primera maestría en archivística del país, conformar el primer grupo de investigación en el tema, editar y dirigir la revista Códices, que pretendía impulsar la producción de conocimiento científico en el campo. También en este tiempo, pude hacer parte del equipo que lidero el proceso de expedición de la ley de ejercicio profesional, y de ser miembro fundador del colegio profesional, También en el acompañamiento al equipo de profesores de la Distrital para impulsar la implementación de un programa de archivística en la universidad.

Otro aspecto a mencionar es la reflexión que he hecho sobre la necesidad de aplicar el mercadeo de servicios al campo y que se refleja en algunas de mis publicaciones. Hoy te puedo decir que, si tuviera que decidir de nuevo, volvería a elegir ser Bibliotecóloga y Archivista, esta profesión ha llenado todas mis expectativas.

[Archivoz] Para ir cerrando esta entrevista, queremos preguntarte, ¿cómo te visualizas en 10 años y a la vez nuestra profesión como archivistas en Colombia y el mundo?

(RV) En 10 años espero continuar en la docencia, la investigación y la producción académica para aportar al estudio del ejercicio profesional, al desarrollo de la archivística como profesión y a la formación de profesionales con la mayor idoneidad, conciencia social y ética. La archivística debe continuar aportando a la ciudad y al país, creando espacios de diálogo sobre las innovaciones profesionales necesarias para seguir vigentes como profesión, superar la visión instrumentalista; tenemos que convocar al diálogo para resolver las problemáticas del sector y seguir creciendo en el desarrollo de la formación postgradual.

Tendremos que continuar las discusiones sobre nuestros fundamentos teóricos, tener respuestas sobre las estrategias de preservación a largo plazo, tener suficientes claridades sobre el impacto de las tecnologías disruptivas en nuestro quehacer, y especialmente sobre la gestión de datos en las organizaciones.

[Archivoz] Cual de estas universidades marcan la pauta en la academia, cuando hablamos de la archivística y sus aspectos relevantes en formación profesional y académica en Colombia?: Universidad de la Salle, Universidad del Quindío, Universidad de Antioquia, Sena, Uninpahu, Universidad Javeriana, Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Universidad Distrital. Cuéntanos en breve…

(RV) Creo que todas las escuelas y programas han contribuido a conformar los saberes y las prácticas archivísticas que han permitido el avance que hoy se exhibe desde Colombia en materia de legislación y normatividad archivística, en contar con profesional preparado que ejerce desde todas las regiones, en el que la archivística pueda ser considerada una profesión en el país y en lograr que nuestros profesionales se inserten rápidamente en el mercado laboral. Y es importante que empecemos a dialogar sobre un perfil común de formación para los archivistas colombianos.

[Archivoz] ¿Para ti el docente nace o se hace? ¿Descríbenos como llegaste a estos caminos de la enseñanza superior en los niveles pregrado y postgrado?

(RV) Ser docente implica mucha dedicación, compromiso y gusto, además de formación, no es un tema que se resuelve en las horas de clase; porque  debes estar siempre en sintonía con tu práctica docente, actualizándote dispuesto a aprender siempre, buscando nuevas didácticas para facilitar los procesos de enseñanza-aprendizaje y renovarte permanentemente, implica también compartir tus aprendizajes y a aprender del otro, a reflexionar siempre sobre tus prácticas, además de entender la responsabilidad tan grande que tienes con los futuros profesionales, porque la relación pedagógica marca un itinerario no solo de conocimientos, sino sobre todo psico-afectivo y ético  que acompaña tanto los ejercicios de formación como los de la práctica profesional cotidiana.

Así que la docencia ha hecho parte de mi vida, mi madre fue maestra y nos dio ejemplo de dedicación, perseverancia y compromiso con la enseñanza; así que llegue a estos caminos porque es lo que más disfruto de mi ejercicio profesional y porque mi mayor orgullo es ser llamada “Profe”.

La Revista Archivoz, te agradece Ruth por esta entrevista tan nutrutiva para nosotros y para todos nuestros lectores. Esperamos contar contigo en más espacios colaborativos para seguir difundiendo el quehacer de esta hermosa profesión.

«Nos dimos a la tarea de volver populares los archivos»: Entrevista a Tatiana Duplat, Doctora en Historia de la Universidad de Granada

Tenemos el gusto de  entrevistar a Tatiana Duplat Ayala, historiadora de la Pontificia Universidad Javeriana, galardonada con el Premio Nacional Otto de Greiff a Mejores Trabajos de Grado en su primera versión. Se formó como Doctora en Historia egresada del Programa de Paz y Conflictos de la Universidad de Granada. Cuenta con amplia experiencia en el diseño e implementación de proyectos nacionales, en el marco de procesos de cambio social y construcción de paz en Colombia.

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“El interés por el cine doméstico responde a la transformación de la noción de intimidad”: Juan de Dios López López, codirector del proyecto «De imagen íntima a patrimonio audiovisual» (Parte II)

Juan de Dios López López lidera junto a dos colegas de la Universidad de Córdoba un proyecto que analiza el creciente interés por el cine doméstico y su reivindicación como parte del patrimonio cinematográfico. Retomamos la charla con él para profundizar en la inclusión de este en las filmotecas y otros archivos públicos.

 

(ARCHIVOZ) ¿Cómo ha sido la respuesta por parte de los particulares (de los dueños o sus descendientes) en cuanto a la cesión de los materiales? ¿Cuáles son las ventajas para ellos? Ceden un poco de su «intimidad» al compartir imágenes del entorno familiar pero por contra ¿qué reciben? ¿Cuáles crees que son las bazas para que instituciones como archivos o filmotecas se muestren interesadas en estas cintas?

(JDLL) Hay varios motivos que pueden llevar a donar estos materiales. En primer lugar, por supuesto, la posibilidad de obtener gratuitamente una copia digitalizada de las películas. Mucha gente ya no cuenta con el proyector y lleva mucho tiempo sin ver sus películas familiares grabadas en Super-8 (y esto está comenzando también a pasar con formatos más actuales como el VHS), por lo que tener una copia digitalizada les da la oportunidad de volver a ver sus películas grabadas hace 40 o 50 años, la oportunidad de ver imágenes en movimiento de seres queridos que ya no están, etc. En el caso del proyecto “Mi Vida” de la Filmoteca de Andalucía, la cesión del material puede ser temporal. Es decir, que una vez digitalizada la cinta, el donante puede depositar la cinta original en la filmoteca o llevársela de nuevo a casa.
Pero también hay otros motivos, y esto son hipótesis con las que estamos trabajando, como, por ejemplo, que se hayan heredado esas películas y ya no signifiquen mucho personalmente porque no se conoce quiénes son las personas que aparecen filmadas. Podría ser una bisabuela o un tío lejano de quienes apenas conoces nada, porque no te han contado las historias que hay detrás de la película. Entonces, hay poco apego al material, pero consideras que puede ser importante quizás desde un punto de vista histórico o de la investigación. O, incluso, puedes tener la esperanza de que llegue a alguien que te pueda contar esas historias olvidadas. En cualquier caso, dilucidar cuáles son esos motivos forma parte de nuestros objetivos de investigación.

(ARCHIVOZ) Quizá por cercanía cultural y territorial uno de los proyectos que más os toca es «Mi Vida» de la Filmoteca de Andalucía. ¿Podrías comentarnos en qué se basa, qué tipo de materiales reúne y cómo se organizan?

(JDLL) El proyecto de la Filmoteca de Andalucía surge en 2016 con la intención de recopilar cine doméstico producido en Andalucía en formatos que, por el paso del tiempo, corren riesgo de deterioro o pérdida, como el 16mm o el 8 mm. Pero sobre todo, el popular Super-8, que es el formato que más se ha donado. La Filmoteca ha puesto en marcha varias campañas solicitando donaciones, pero el proyecto sigue abierto de modo continuo y sigue recibiendo películas. Como bien dices, el proyecto ”Mi Vida” nos toca de cerca puesto que trabajamos justo al lado de la filmoteca andaluza. No obstante, lo interesante es que no se trata de un proyecto aislado, sino que se inscribe en un conjunto de proyectos similares, interesados en la recuperación de cine doméstico, que se están desarrollando en los últimos años tanto a nivel nacional como internacional. De hecho ya se ha constituido una red, la Red de Cine Doméstico, que une y coordina a varias de estas iniciativas surgidas en todo el territorio del estado español.

 

(ARCHIVOZ) Sois conocedores que en otras comunidades como Murcia, Galicia o Extremadura se están llevando a cabo proyectos similares. ¿A qué factores puede deberse esta sensibilidad hacia el cine doméstico como tendencia?

(JDLL) Creo que tiene ver con varios motivos. En primer lugar, hay que considerar el desarrollo de las tecnologías audiovisuales que, por un lado, han dejado obsoletos los formatos que se están recuperando, como el Super-8, pero también otros como el VHS que creo que no tardará en ser objeto también de campañas de recuperación. Pero, por otro lado, el mismo desarrollo tecnológico ha posibilitado la digitalización de ese material fílmico destinado a perderse. Esta aceleración tecnológica se inscribe también en un incremento del sentimiento de nostalgia por el pasado perdido que está íntimamente relacionado con esa “inflación patrimonial” de la que hablábamos antes. También habría que considerar, a mí juicio, las nuevas tendencias historiográficas que tratan de construir la historia con materiales que vayan más allá de los documentos oficiales y las perspectivas del poder instituido. Tampoco se puede desdeñar al considerar este interés por las películas caseras las propias texturas y cualidades del cine doméstico: su apariencia de verdad, su supuesta ingenuidad, su idealización de la familia, etc.; o, incluso, podríamos apuntar como motivo del interés contemporáneo por el cine doméstico la actual reconfiguración de los espacios público y privado o la propia transformación de la noción de intimidad. Me parece evidente, por todos estos motivos, que el cine doméstico, y las prácticas de archivo en las que está siendo incluido, nos brinda múltiples líneas de investigación fértiles y novedosas.

(ARCHIVOZ) Más allá del formato, del propio valor documental del cine doméstico, una vez que los fondos sean digitalizados ¿podrían surgir nuevos usos como material de recurso y documentación para artistas, universidades, productoras o directores del cine de reapropiación?

(JDLL) Por supuesto, de hecho los ejemplos son ya múltiples. Efrén Cuevas, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Navarra, ha estudiado a fondo el tema y coordinó en 2010 el libro ‘La casa abierta. El cine doméstico y sus reciclajes contemporáneos’, un trabajo de referencia en nuestro proyecto en el que se analizan varias experiencias de reutilización y reapropiación de películas caseras. Muchos cineastas contemporáneos utilizan metraje doméstico en sus producciones cinematográficas, ya sea como material exclusivo o intercalándolas en el montaje con imágenes rodadas profesionalmente. También la televisión lleva décadas utilizando imágenes domésticas en diversos tipos de programa. Recordemos, por ejemplo, ‘Videos de primera’ realizado casi exclusivamente con vídeos familiares en los que aparecían situaciones cómicas, caídas, golpes, etc. Y, por supuesto, en la actualidad se pueden encontrar múltiples imágenes domésticas o “no profesionales” en los informativos, en programas de entretenimiento, de humor, nostálgicos, etc. La actual recuperación de películas caseras en formato Super-8 y su puesta a disposición de artistas, investigadores o cineastas creo que augura un uso mucho mayor de estas imágenes en producciones y estudios de todo tipo.

 

 

Juan de Dios López López es Profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba y doctor en Antropología Social por la Universidad de Granada. Obtuvo el Premio de Investigación PatrimoniUN10 a la Mejor Tesis Doctoral, concedido por el Campus de Excelencia Internacional en Patrimonio de la Universidad de Jaén. Es miembro del grupo de investigación Laboratorio de Estudios Interculturales de la Universidad de Granada. Ha trabajado como investigador social tanto en universidades como en otras instituciones públicas y privadas y ha participado en proyectos de investigación nacionales e internacionales sobre patrimonio inmaterial y procesos de patrimonialización, el fenómeno turístico o la pobreza urbana, entre otras temáticas. Junto a Ignacio Alcalde Sánchez y Fernando Cañete Buenestado lleva cabo el proyecto de investigación ‘De imagen íntima a patrimonio audiovisual. La inserción del cine doméstico en el archivo público’.

 

“El interés por el cine doméstico responde a la transformación de la noción de intimidad”: Juan de Dios López López, codirector del proyecto «De imagen íntima a patrimonio audiovisual» (Parte I)

Desde hace algunos años percibimos un interés creciente por recuperar esa parte del patrimonio cinematográfico vinculado al cine doméstico. Diferentes agrupaciones en el territorio español procuran reclamar el protagonismo de cintas caseras, a menudo en formatos que van quedando obsoletos como el Super-8. Esos documentos que recogen celebraciones íntimas, reuniones familiares o encuentros sociales ayudan a reconstruir no solo nuestro pasado sino también la imagen cinematográfica del país. Juan de Dios López López lidera junto a dos colegas de la Universidad de Córdoba un proyecto que analiza esta tendencia y, sobre todo, su inserción en el catálogo de filmotecas y otros archivos públicos. Acercarnos a su investigación nos ayudará a comprender el fenómeno.

(ARCHIVOZ) Antes de nada, aunque actúes como interlocutor en nuestra entrevista, el equipo de trabajo lo completan Ignacio Alcalde Sánchez y Fernando Cañete Buenestado, compañeros de la Universidad de Córdoba. ¿Cómo os conocistéis y, sobre todo, como surgió la idea del proyecto?

(JDLL) Ignacio Alcalde y yo somos profesores de Antropología Social en la Universidad de Córdoba, y compartimos despacho, por lo que trabajamos codo a codo de forma habitual. En la UCO se oferta desde hace tres cursos un grado universitario en Cine y Cultura, donde el área de antropología social tiene cierta presencia. Queríamos dedicar una parte de la enseñanza sobre antropología audiovisual a las prácticas cotidianas de producción y consumo audiovisual y, en ese sentido, la filmación de películas caseras o la confección de álbumes de fotos familiares nos parecía central.
La Facultad de Filosofía y Letras de la UCO, donde trabajamos, está prácticamente a 100 metros de la sede de Filmoteca de Andalucía y un día visitándola encontramos un tríptico en el que se hablaba del proyecto «Mi Vida». Evidentemente, enseguida sentimos la necesidad de conocer más a fondo este proyecto y otros similares. Y comenzamos a leer todo aquello que encontramos relacionado con el cine doméstico.
Al poco tiempo se unió al proyecto Fernando Cañete, que es graduado en Gestión Cultural y tiene un máster en cinematografía, en el marco del cual realizó prácticas en la Filmoteca colaborando precisamente en las tareas de archivo y digitalización de las cintas donadas al proyecto «Mi Vida». En la actualidad, Fernando está cursando los estudios de doctorado y su tesis doctoral se enmarca en este proyecto de investigación.

 

(ARCHIVOZ) ¿Cuáles fueron los principales objetivos que establecisteis cuando poníais en marcha la propuesta? ¿Se han visto modificados o incrementados con el paso de los meses? ¿A qué se puede deber este cambio?

(JDLL) El proyecto que estamos planteando se encuentra de hecho en sus primeras fases de desarrollo. Las preguntas que nos estamos haciendo en esta primera fase tienen que ver fundamentalmente con los significados y el valor otorgado a estas películas por parte de los distintos agentes implicados en estos proyectos de recuperación de cine doméstico. Entre tales agentes podríamos señalar, evidentemente, a las personas que donan sus películas caseras, pero también el personal técnico de los archivos y las filmotecas, los gestores públicos, o los investigadores, activistas políticos o artistas interesados en reutilizar ese material fílmico en sus proyectos de investigación, de intervención política o creación estética. Nos interesa mucho el cambio que se produce tanto en las funciones como en los significados de este cine cuando son trasladadas del espacio íntimo y restringido del hogar al espacio, en principio mucho más amplio y accesible, de los archivos y filmotecas públicas. Tales significados, por supuesto, no serán unívocos y tendremos que analizar cuáles son las discrepancias que se producen entre unos y otros y en qué medida responden a los contextos de enunciación y a las intencionalidades de cada uno de los agentes.

 

(ARCHIVOZ) Tenéis muy presente en vuestro trabajo términos de Nathalie Heinich como «inflación patrimonial» o las palabras de Barbara Kirshenblatt-Gimblett sobre patrimonio cultural. ¿Podrías profundizar en estas claves? ¿Cómo enriquece el contexto patrimonial el cine doméstico?

(JDLL) Una de mis principales líneas de investigación son las políticas patrimoniales y los procesos de patrimonialización. De modo que, desde un primer momento, me pregunté si este interés de los archivos y las filmotecas por el cine doméstico podría ubicarse en ese contexto de “inflación patrimonial”, definido por Nathalie Heinich y que se refiere a la ampliación progresiva de la noción de patrimonio, que ha llegado a abarcar cada vez más objetos y expresiones culturales, y cada vez más cotidianos y alejados de las construcciones monumentales. Algo que viene sucediendo desde la aprobación en 2003 de la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Inmaterial, e incluso antes, desde la década de los sesenta y la introducción de la noción de ‘bienes culturales’. No voy a entrar ahora a valorar este hecho. Pero sí que me parece significativo que, si efectivamente se le estuviera dando un tratamiento patrimonial a las películas domésticas, podría decirse que se está traspasando una última frontera: la de la vida doméstica y la intimidad. O dicho de otra forma, se le estará dando un tratamiento público a películas producidas en el hogar y cuyos espectadores, a priori, iban a ser exclusivamente los miembros de la familia y personas muy allegadas.
Lo que si parece claro es que la idea de una “segunda vida” que, según Barbara Kirshenblatt-Gimblett, obtendrían todos los objetos patrimonializados, encaja perfectamente con los nuevos usos que adquieren o potencialmente pueden adquirir las películas familiares. Los significados y usos de estas películas necesariamente se van a ver transformados con su traslado a las filmotecas, lejos de sus contextos originales de producción. En cierto modo, como ha dicho Gil-Manuel Hernández, los elementos patrimonializados podrían asemejarse a los zombis: cuerpos a los que, después de haber perdido su funciones y significados primigenios, se les insufla una nueva vida que no tiene mucho que ver con la anterior.

 

(Sigue en Parte II)

Los repositorios digitales en Archivos

Introducción

Los archivos como los repositorios guardan similitudes que los asemejan en sus funciones, en primera instancia ambos almacenan, preservan y recuperan documentación a través de las normas internacionales de descripción. En la profesión archivística, por lo general los repositorios digitales son vistos como una herramienta propia del campo bibliotecario, desde esta perspectiva podemos considerar que los profesionales archiveros no han dimensionado los beneficios que abrigaría su implementación en los archivos.

Es imprescindible que organizaciones, como también asociaciones de profesionales de archivos, pujen para abrir camino a la participación de la elaboración de políticas sobre la creación de repositorios digitales para hacer uso de los documentos que guardan en sus archivos, específicamente los históricos que son fuente primaria para la investigación científica.

Así, el objetivo del presente trabajo es buscar las semejanzas que pueden existir en los repositorios digitales de las bibliotecas con la implementación de los mismos en los archivos, buscando cómo encontrar los beneficios de su utilización plasmada en el mundo archivístico. Y para ello es inevitable formular las siguientes preguntas: ¿Por qué el profesional archivero no participa en las políticas de creación de repositorios digitales? ¿Por qué considera que los repositorios son puramente del campo bibliotecario? ¿Por qué no plantease un problema semántico en la definición de archivo y repositorio? ¿Por qué no plantease el desafío de implementar los repositorios digitales con los conocimientos propios de la profesión?

Justificación

Se sabe que el conocimiento no es estático ni mucho menos cerrado, todas las ciencias sociales y naturales se orientan hacia un conocimiento dinámico y en permanente estado de mutación, por lo cual, la Archivología no queda exenta de ello; todo lo contrario, está obligada a crecer en su teoría archivística.

Los trabajos interdisciplinarios dan prueba de los avances que se consiguen a través de las investigaciones científicas en donde se visualizan los logros alcanzados, cuando existe la participación de diferentes disciplinas que aportan su conocimiento para satisfacer las necesidades propias del conocer del hombre.

La ciencia de la informática es la que más se ha introducido en los trabajos interdisciplinarios, es importante mencionar que la Archivología posee sus propios conocimientos para el tratamiento de la documentación e información que contienen esos documentos. Sin embargo, en su espacio lógico, han de reconocerse funciones archivísticas ya iniciadas y aplicadas a los documentos de archivo como objetos digitales desde el principio de la gestión documental. Escasa me parece la estimación de estar ligado a la regulación y ordenación técnica del acceso hasta el almacenamiento digital.

Esto provoca de manera directa que el conocimiento y la información estén al alcance de la mano, en estas circunstancias la Archivología sufre un cambio de paradigma, en donde el profesional debe adoptar como ciencia de soporte a la informática ya que está es la que va a brindar las herramientas que necesita para incorporar los repositorios digitales en los archivos.

Otro eslabón fundamental es concientizar y crear la necesidad en la gestión del profesional de archivo, los usos de los repositorios digitales, para lograr fines, como por ejemplo; avances en materia de estudios, la implementación del tratamiento archivístico en documentos electrónicos, cuestionar el ciclo vital de los documentos, cual es el perfil de usuario que se pretende captar, cuál es el aporte de la Archivología a la ciencia, qué conocimientos e información brinda a la sociedad.

Es importante que la Archivología salga de su estado de introspección que deje de mirar hacia adentro, del profesional negado a la tecnología, del archivo cerrado, de la documentación creada en formato papel como única fuente fidedigna, cambiar a un estado de extrospección, abrirse al mundo exterior, adaptando los avances de la tecnología para y por el bien de la ciencia.

Se puede confirmar que en el campo archivístico aún no existe una marcada iniciativa en la implementación de los repositorios digitales, puede que se encuentren algunos casos aislados, tal el caso del Centro de Egresados de Archivística de la Provincia de Santa Fe que ha convocado a sus estudiantes a la donación de sus trabajos aprobados realizados en el marco de alguna cátedra, ponencia o publicaciones con el fin de crear un repositorio que sirva de fuente de consulta, pero es transcendental mencionar que las donaciones serán dadas a la biblioteca. Además, si bien, también es de interés de la Archivología, se trata de documentos bibliotecológicos.

Ante este ámbito, un repositorio digital puede definirse como un conjunto de recursos y servicios destinados a gestionar y difundir los materiales digitales de educación superior o de investigación científica y tecnológica, que obedece a una política preestablecida que indica cómo constituirlo y en qué condiciones . Esta definición contesta las preguntas formuladas al comienzo del texto, es decir, ¿contamos con un conjunto de recursos y servicios? Pues bien, la archivología en su campo de acción abarca la gestión, la planificación, organización, conservación y todos los servicios archivísticos aplicando técnicas que nos permiten recuperar eficientemente la información contenida en los documentos que a continuación solo se hará referencias a algunas de ellas:

  • Recibir, organizar y preservar documentos en los archivos sobre los que tiene jurisdicción.
  • Formular reglamentos, manuales, directivas y normas archivísticas.
  • Participar en la planificación de la reproducción de documentos a través de diferentes sistemas y sobre distintos soportes.
  • Generar conocimiento mediante investigaciones.
  • Interactuar con los usuarios donde se desenvuelve facilitando el acceso a la información.

Continuando con la definición corresponde cuestionar ¿De qué forma los profesionales archiveros podrán gestionar y difundir los documentos a través de los repositorios digitales? ¿Existen herramientas para ellos? ¿Tenemos técnicas para su implementación?

Es factible que los conocimientos archivísticos puedan emplearse y adaptarse a las exigencias demandadas por los avances tecnológicos que pose como objetivo poner la información a disposición de la sociedad de manera rápida y amplía a través del acceso abierto de la información.

Desde cualquier perspectiva la participación de los archivos para la difusión de los conocimientos es requerida y necesaria, esta participación se logra a través de la interoperabilidad que beneficia a los archivos con su visibilidad, es este otro punto en donde la archivología puede lucir sus conocimientos en el tratamiento de los documentos digitales de archivos divulgados en los repositorios digitales.

Conclusión

Después de lo expuesto se concluye que este cambio de paradigma impacta fuertemente en la gestión documental de los archivos, la difusión de la transición del documento analógico al objeto digital impulsa la interoperabilidad que juega un rol importante en el intercambio de datos y de comunicación.

Los archivos históricos como organismos que representan los derechos de los ciudadanos de conocer su historia y como custodios Jerárquicos de toda la documentación generada, específicamente los que poseen la autonomía para crear un repositorio digital les queda abierto el desafío de implementar esta nueva herramienta informantica en la cual los profesionales de archivos deberán tomar una postura activa para involucrarse e utilizar y adaptar los conocimientos propios de la formación archivística. Y solo como observación se recuerda el termino archivos abiertos es lo que hoy denominamos repositorios.

Bibliografía General
  • CALZADA PRADO, Francisco Javier, Repositorios, bibliotecas y CRAI: los objetos de aprendizajes en la educación superior, 1º ed., Buenos Aires, Alfagrama ediciones, 2010.
  • BABER, Elsa (comp.), IV Encuentro Nacional de Catalogadores: tendencias en la organización y tratamiento de la información, Buenos Aires, Biblioteca Nacional Moreno, 2014.
  • CASANOVAS, Inés, Gestión de archivos electrónicos, 1º ed., Buenos Aires, Alfagrama ediciones, 2008.
  • GONZÁLEZ, Pedro, “Los archivos en la encrucijada: el reto de los documentos electrónicos”, en Boletín confederación de asociaciones de archiveros, bibliotecarios, museólogos y documentalistas, LVI, núm.4 [2006], Madrid, Confederación de Asociaciones de Archiveros, Bibliotecarios, Museólogos y Documentalistas, 2006, p. 15
  • AMUTIO GÓMEZ, Miguel, “Acciones de IDA e IDABC en materia de promoción del uso de los formatos abiertos de documentos y de actualización Moreq y de los criterios de conservación”, en Boletín confederación de asociaciones de archiveros, bibliotecarios, museólogos y documentalistas, LVI, núm.4, Madrid, confederación de asociaciones de archiveros, bibliotecarios, museólogos y documentalistas, 2006, p. 42.
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  • TOMASINO Roberto, RIVOLTA Mercedes; “Políticas de Modernización del Estado: la administración del siglo XXI “, en Aportes para el Estado y la Administración Gubernamental, n 33, 2017, pp. 01 – 315, ISSN 0328-5855. Disponible < http://www.asociacionag.org.ar/ >. [Fecha de consulta 05/12/2018].
  • BONGIOVANI Paola C., NAKANO Silvia, “Acceso Abierto en Argentina: La experiencia y coordinación institucional de los repositorios digitales en ciencia y tecnología”, en Revista de ciencia, educación, innovación y cultura apoyadas por Redes de Tecnología Avanzada, n 2 v. 1, 2011, p. 163 -177 ISSN: 2027 – 7415. Disponible en <http:// publicaciones.renata.edu.co >.
  • HEREDIA HERRERA, Antonia, Archivística General. Teoría y práctica, 5º ed. Sevilla, 1991 p. 89.
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  • MERLINO SANTESTEBAN, Cristian, SANTO MAURO, Patricia.,” Acceso abierto a la información académica y científica”, en Revista FACES, núm. 34 [2010], del Plata, El Portal Nulan de Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional del Plata, AÑO 16, 2010.

«El principal reto en realidad es adecuar nuestra gestión documental a escenarios imprevistos» Entrevista con Carlos Zapata, en tiempos de COVID-19. (Parte 2)

La primera parte de esta entrevista, dejó entrever, entre otras cosas, que los archivos no estaban preparados para casos como el que se vive actualmente por cuenta del COVID-19. Pero de esto nos quedarán muchas lecciones que seguro permitirán potenciar el uso y la importancia de éstos. Justo de ello hablaremos en esta segunda parte de nuestra entrevista con Carlos Zapata.

(Archivoz) ¿Cuáles crees que son los principales retos que se deben asumir en estos tiempos, con respecto al uso, seguridad y disponibilidad de los archivos?

(CZ) El primero es que un servicio esencial como el de garantizar el acceso a la información no puede parar. En este momento, aprovechando la situación de emergencia que se suscitó con el aislamiento, es probable que cientos de entidades no hayan logrado afinar sus sistemas de seguridad de la información, e incluso no hayan podido garantizar el acceso electrónico a documentos necesarios para la toma de decisiones (muy seguramente debieron enviar personal para consultar los archivos físicos exponiéndolos al contagio), exponiéndose al robo, filtración o pérdida de información. En este punto el reto fundamental que debemos asumir los archivistas es doble, por un lado debemos proteger no solo los documentos físicos sino también los documentos electrónicos y garantizar el acceso a los mismos 7×24, sino que somos co-responsables de proteger los derechos de los ciudadanos y garantizar la continuidad del negocio en nuestras organizaciones.

Sin embargo, desde mi punto de vista, los retos superan el tema de la seguridad y la disponibilidad de la información. El principal reto en realidad es adecuar nuestra gestión documental a escenarios imprevistos, anticiparnos, definir planes de acción y protocolos apropiados para que la información siga llegando a quienes la necesitan (usuarios internos o externos), que sea preservada en el tiempo y que contribuya al desarrollo de la sociedad. Es necesario compatibilizar el avance de las entidades con el de la gestión documental; mientras las primeras avanzan al ritmo del desarrollo de las TIC, la gestión documental va a paso de elefante; la pregunta es si estamos preparados para soportar adecuadamente la continuidad del negocio de nuestras entidades.

Si no aprovechamos los nuevos avances de las tecnologías como la Inteligencia Artificial, el Machine Learning y el Blockchain, el Big Data por citar algunos, podemos desaparecer como profesión pues si no modernizamos y evolucionamos nuestro trabajo podrá ser realizado por computadoras y robots; esto no lo digo Yo, lo dicen los expertos en el mundo de las TI, y no dudo que esta afirmación sea una amenaza real.

(Archivoz) Como iniciativa, muchas bibliotecas y museos abrieron vía web sus colecciones y realizan recorridos virtuales. ¿Porqué este tipo de iniciativas no se han visto de parte de los archivos?

(CZ) Si se ha visto, aunque en menor medida que en las bibliotecas y museos (el Archivo General de la Nación y el Archivo de Bogotá son ejemplo de ello). Pero déjeme acotar su pregunta a los archivos nacionales o históricos, pues resulta difícil de responder frente a los archivos administrativos. Es evidente que los primos hermanos de los archivos, como son las bibliotecas y los museos, llevan décadas afianzando su relación con la comunidad. Debido a que resguardan información por naturaleza destinada al ámbito de la cultura, la formación y el entretenimiento, han desarrollado servicios más amplios que los archivos; de otro lado las características de sus colecciones facilitan ponerlas en la web de manera masiva, y con pocas restricciones. Sin embargo hay un aspecto que tiene relación con su pregunta que debo resaltar; durante mucho tiempo se ha considerado que los archivos conservan información cuyo acceso debe ser restringido, con lo cual los archivistas no hemos desarrollado habilidades para comunicar y divulgar abiertamente su contenido. Es un aspecto en el cual los archivistas debemos trabajar, pues no vemos el concepto de servicio de forma apropiada, sino como un proceso reactivo (o pasivo), más que proactivo.. Llegó  hora de sacarle provecho a las Leyes de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

(Archivoz) Carlos, para cerrar, cuáles crees que serán las lecciones aprendidas y los cambios que se darán en los archivos tras superar esta crisis?

(CZ)La primera es que debemos imaginar lo inimaginable; la segunda es que tenemos que mejorar nuestra capacidad de innovación para cumplir nuestra misión profesional; también es necesario que nos adaptemos rápidamente, pues estoy seguro que vendrán cambios a los cuales debemos responder de manera inmediata, lo cual demanda usar tanto nuestros conocimientos actuales como adquirir nuevas habilidades y conocimientos y competencias; de igual forma tenemos que aprender a partir de los errores profesionales cometidos, los cuales saldrán a la luz una vez superada la contingencia.

Una ultima recomendación para todos los archivistas como guardianes de la memoria de nuestra organizaciones y de la sociedad, es identificar, reunir, clasificar y archivar la información digital que se ha producido para enfrentar la pandemia, representada en mensajes de facebook, twitter, instagram, páginas web y otros tipos de contenido digital producidos desde que se conoció el primer contagio, hasta luego de haber superado la pandemia. Esta información hace parte de un evento que afectó significativamente nuestra sociedad y no puede perderse.

Como corolario, creo que gracias al Covid-19 estamos mucho más cerca de la pregonada oficina sin papeles (así no me guste el término) que hace tres meses, pero primero tenemos que superar la pandemia.

Carlos, como siempre gracias por tu tiempo y disposición. Ha sido una gran entrevista.

«Una universidad con un Sistema de Gestión de Documentos es sinónimo de calidad, transparencia, buen servicio.»: Entrevista con Arcángel Sánchez (Primera Parte)

Arcángel Eduardo Sánchez Gómez es un amigo que ha trabajado durante muchos años en el sector de archivos de instituciones de educación superior y sumado con ello, una experiencia única, por así decirlo, a la cual acudiremos hoy para que nos cuente cómo funcionan estos archivos y cuáles son los principales retos a los que se enfrentan. 

Arcangel ha liderizado por diversos proyectos de difusión del quehacer archivístico. Logrando con ello visibilización del gremio y claro, aumentar la conciencia en América Latina alrededor de la transparencia y el acceso a la información, también es docente universitario y ha escrito muchos artículos en varias revistas y medios web, los cuales hemos disfrutado mucho.

(Archivoz) Arcángel, gracias por tu tiempo para esta entrevista.

(Arcángel Sanchez) De nada, gracias a ustedes por la oportunidad de contarles un poco sobre mi actividad profesional e investigativa. 

(Archivoz) Siempre nos gusta iniciar, conociendo un poco sobre nuestros entrevistados. Arcángel, cuéntanos de ti; ¿cómo llegaste al mundo de los archivos y cuál ha sido tu experiencia en este campo?

(AS) Sobre cómo llegué al mundo de la Archivología te cuento que fue en 1990 cuando ingresé a estudiar en la Escuela de Bibliotecología y Archivología de la Universidad Central de Venezuela, por recomendación de la carrera por parte de mis padres. Sin embargo, mi idea era cambiarme a estudiar Comunicación Social, lo que nunca sucedió ya que analicé la importancia que tiene la Archivología para las organizaciones modernas, y terminé estudiando esta hermosa carrera.

Inmediatamente luego de culminar mi carrera de grado ingresé a estudiar una Maestría en Política y Gestión de la Innovación Tecnológica en el Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela, uno de los centros de investigación de mayor exigencia académica de mi país. De allí que pude combinar los temas de innovación con la gestión documental en las organizaciones modernas y desarrollar trabajos de investigación centrados en estos interesantes temas. Tuve la oportunidad de dictar clase en esta maestría lo que fue un gran reto profesional.

Sobre mi experiencia en el campo laboral ha sido diversa, por 24 años trabajé en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela (UCV) consolidando su Departamento de Información, Documentación y Archivo, fue una experiencia inolvidable llena de satisfacciones, ya que, junto con el mejor de los grupos de trabajo que un profesional puede tener, logramos diseñar e instalar el mejor archivo de toda la UCV, tanto en materia de recursos humanos como de espacios físicos, equipos y mobiliario. Nos faltó hace muchas cosas, pero fue una gran escuela para quienes participamos en este proyecto que a su vez apoyó a la formación de muchos profesionales de la archivología venezolanos. 

De igual forma trabajé como docente por 17 años en la Escuela de Archivología y Archivología de la UCV dictando diversas materias de su pensum, desarrollando mi actividad investigativa ya sea de manera individual, con estudiantes e investigadores, algunos quienes se encuentran laborando hoy en día en otras universidades e instituciones del mundo entero dada la emigración del talento humano venezolano debido al problema político y económico de mi país de origen.

Aún me quedaba algo de tiempo para incursionar en el mundo del emprendimiento, por lo que el 2007 junto con mi hermano Economista y un amigo Informático creamos la empresa de consultoría Proyectos Archicom, con la cual junto con otros amigos y colegas de diversas profesiones, pudimos dictar más 100 cursos de capacitación en los diez años que estuvimos funcionando en Venezuela, así como realizamos diversas asesorías técnicas a empresas como Petróleos de Venezuela, Nestlé Venezuela, Schllumberger, Seguros Altamira, Universidad de Yacambú, Preca, entre muchas otras. 

En el año 2015 recibí un llamado de parte del Consejo de Educación Superior del Ecuador para ayudarles a capacitar a 60 coordinadores de los archivos de las universidades de ese país, por lo que, junto con una colega venezolana, dictamos tres cursos de capacitación con una duración total de 120 horas, esto bajo financiamiento de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Esta actividad dio pie a realizar en el año 2016 tres investigaciones de gran importancia como son la consolidación de una serie de Directrices para la Consolidación de Sistemas de Gestión de Documentos y Archivos para las Instituciones de Educación Superior (IES) del Ecuador; una propuesta de indicadores para la evaluación institucional de las IES del Ecuador; y un estudio del desarrollo y prospectiva de la oferta académica de carreras de grado y postgrado referidas a la Archivología y Gestión Documental, así como se logró organizar el Primer Encuentro Nacional de Archivos Universitarios, investigaciones y evento también financiados por la OEI y el CES.

Posteriormente en el año 2017 estuve realizando algunas asesorías a dos universidades del Ecuador, la Universidad Técnica de Ambato y la Universidad Técnica Particularde Loja, con el fin de planificar el desarrollo de sus Sistemas de Gestión de Documentos y Archivos y ya desde el año 2018 me encuentro bajo contrato coordinando el Archivo Institucional de la Universidad Técnica de Ambato en Ecuador, fecha en que de forma definitiva emigré de Venezuela a este bello país. 

(Archivoz) cuéntanos sobre tu experiencia en archivos universitarios.

(AS) Como he mencionado anteriormente mi experiencia ha estado centrada en consolidar Sistemas de Gestión de Documentos y Archivos para universidades, aun cuando he realizado asesorías a diversas organizaciones trabajando diversos temas o requerimientos.  El trabajo en archivos universitarios ha incluido la gestión tanto de documentos físicos como electrónicos de estas instituciones. Esto ha permitido desarrollar proyectos de diseño y acondicionamiento de espacios físicos para albergar grandes masas documentales, incluyendo la selección y dotación de materiales y equipos de trabajo, al igual de determinar espacios para el recurso humano y la atención de usuarios. Asimismo, he adquirido conocimientos teóricos y prácticos sobre gestión de procesos, con lo cual los proyectos que he desarrollado incluyen la elaboración de manuales de procedimientos e instructivos especializados en gestión documental, tema que me apasiona ya que considero fundamental el estandarizar los diversos procesos que se ejecutan en un Sistema de Gestión de Documentos y Archivos. 

Indudablemente parte de mi trabajo también ha estado centrado en la elaboración de instrumentos técnicos archivísticos como Cuadros de Clasificación de Documentos tanto funcionales como orgánicos-funcionales, al igual que Tablas de Retención Documental. 

Adicionalmente he tenido la gran oportunidad de trabajar con informáticos durante toda mi carrera profesional por lo que he podido adquirir experiencia en el diseño y desarrollo conjunto de sistemas automatizados de información, actividad que es muy importante tanto a la hora de llevar los inventarios documentales como de implementar la gestión electrónica de documentos. 

Finalmente he podido emprender y gestionar proyectos de digitalización documental, así como de capacitación del recurso humano, por lo que considero durante mis años como archivólogo he podido reunir una serie de conocimientos y experiencias que me permiten elevar la competitividad y calidad de la organización donde esté laborando, a través de la gestión de sus documentos físicos y electrónicos. 

(Archivoz) Desde tu perspectiva, ¿cuál es el estado actual de los archivos universitarios en América Latina?

(AS) Es muy diferente la situación en cada país, como también lo es para cada una de sus universidades ya sean públicas o privadas. Son realidades distintas. Lo que si he visto es que existe un interés cada vez más arraigado en insertar a la gestión documental como parte de la estrategia institucional universitaria, sin embargo, hay mucho por trabajar. Considero que el mundo de la gestión documental en universidades es muy distinto al de las empresas, no sólo por las tipologías documentales que una universidad genera, mucha de ellas de índole histórica, sino también por la diversidad de requerimientos de información y usuarios que tienen los archivos universitarios. Su importancia es vital para cualquier país y en verdad que aún hay mucho que trabajar, pero sobre todo sensibilizar a docentes y autoridades sobre la importancia de los archivos, documentos e información universitarios. Una universidad con un Sistema de Gestión de Documentos y Archivos tanto físicos como electrónicos es otra cosa, es sinónimo de calidad, transparencia, buen servicio y de conservación-difusión de su patrimonio documental e histórico. 

Un aspecto interesante en el que he podido trabajar en los años que llevó en el Ecuador, es el de realizar una propuesta de indicadores especializados en gestión documental para las universidades ecuatorianas, trabajo que si bien ha sido técnico y de asesor al Consejo de Educación Superior, se ha logrado impulsar a través de la Red de Archivos Universitarios del Ecuador creada en el 2015, y del empuje de su directiva y de los coordinadores de las más de 60 universidades de este país,  a fin que se inserten algunos indicadores o requerimientos en materia de gestión documental de las universidades ecuatorianas en el modelo de evaluación institucional aplicado entre septiembre y diciembre del 2019,. En el mes de marzo del año 2020 se presentarán los resultados de esta primera evaluación que se hace a la gestión documental universitaria ecuatoriana, por lo que los datos obtenidos serán de gran importancia para estas instituciones, en virtud que se está dando un cambio positivo sobre el tema, dándole un importante papel a los archivos y a la gestión de los documentos universitarios.

(Archivoz) Siempre hemos pensado que los archivos universitarios tienen un público objetivo muy grande y accesible, como lo son los estudiantes. ¿Qué tan cierto es este escenario?

(AS) En realidad, los archivos universitarios y sus servicios-productos se deben a una diversidad de usuarios entre estos estudiantes, pero también empleados, docentes, investigadores y público en general. Por lo que los encargados de los archivos universitarios deben detectar cuales son los requerimientos de cada grupo y generar, productos, servicios y tecnología para cubrir sus expectativas, lo ideal es que con sus ideas vayan generando diversos tipos de innovación las cuales ejerzan un verdadero cambio en la calidad de las universidades y sobre todo el preservar para las generaciones futuras la interesante e importante información y documentación que estas instituciones han generado. 

…Continuará

El cnADe que vivimos en la Revista Archivoz

Han tenido que pasar unos días para asentar nuestras ideas y poder ofrecer una visión general y realista de lo que vivimos en Leganés los pasados 4 y 5 de Febrero de 2020 en el que  definitivamente se consolida como uno de los encuentros más importante para los profesionales del archivo y del documento electrónico, el cnADe (Congreso Nacional de Archivo y Documento Electrónico).

  • Más de 500 profesionales asistentes
  • Más de 20 empresas e instituciones patrocinadoras
  • Colaboración de las principales Asociaciones profesionales
  • Seguimiento de los principales medios de difusión del sector
  • Profesionales de más de 250 instituciones públicas distintas
  • Casi 50 mesas y ponencias, más de 10 talleres
  • Casi 100 ponentes

Organizado con el apoyo del Ayuntamiento de Leganés y el Club de innovación, con un comité de lujo formado por Alejandra Escudero, Alfonso Díaz Rodríguez, Beatriz Franco Espiño, Eugenio Villareal, Gerardo Bustos, José María Nogales, Julio Cerdá y Sonia Crespo.

Apoyado por el Ministerio de Eduación , Cultura y Deporte, la Federación Epañola de Municipios y provincias y la Federación andaluza de municipios y provincias,  respaldado por las grandes empresas Odilo, Gestiona, T-Systems, Berger Levrault, normadat, Odei, Spigraph, Kodak Alaris, Guadaltel, IECISA-Fujitsu, Audifilm, Agtic, Asac, Vodafone, Wolters Kluwer, también por las Asociaciones profesionales  como Asociación de archiveros de Andalucía, Aldee, Associació d’Arxivers i Gestors de Documents de Catalunya, Acal, Archiveros españoles de la función pública, ANABAD, Asociación de archiveros de Extremadura, Asociación de archiveros del Principado de Asturias, Associació d’arxivers i gestors de documents valencians, Cosital y Mujeres de la Función pública. Los principales medios de difusión en materia de gestión documental, archivística, administración digital, etc., también apoyaron el evento Actualidad 21, Gobierno transparente, Revista Archivoz, AjuntamentImpulsa.cat, novagob, Red internacional de evaluación, Revistas de transformación digital.

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Si tenemos que destacar algo del #cnADde2020 , sin duda fue la asistencia, más de 500 profesionales nos reuníamos en un mismo entorno para hablar de algo que nos preocupa mucho, la mejorara en la gestión electrónica de los documentos.

Y así fue, archiveros, informáticos, secretarios generales, alcaldes, concejales, jefes de servicio, juristas, delegados de prevención, tecnólogos, documentalistas, jefes de proyecto, consejeros, consultores, jefes de venta, responsables de producto, etc. se reunieron para hablar y también escuchar, conocer éxitos y fracasos, compartir experiencias, aprender de los aciertos y de los errores, encontrarse, reencontrarse, conocerse y reconocerse.

«Ponencias, mesas, experiencias y talleres de alta calidad de la mano de los mejores profesionales del sector»

El resultado estuvo a la altura de las expectativas, el archivo electrónico único, el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI) y el Esquema Nacional de Seguridad (ENS),  la importancia de la colaboración entre administraciones, la interoperabilidad, los catálogos de procedimientos , catálogo de tipos documentales, la gran importancia del SIA (Sistema de Información en Red), la protección de datos, almacenamiento,  difusión…

La Valoración

Destacamos  contenidos tan clásicos y, a la vez tan de actualidad como es la valoración documental, fue rara la ponencia, mesa o taller en la que no se mencionara este procedimiento archivístico, fue sorprendente que la sala dónde se celebrara la Mesa «La valoración de documentos como base de los sistemas de gestión documental» se llenó 10 minutos antes de su inicio.

Beatriz Franco :«La valoración juega un papel clave en la transformación electrónica» «Tenemos que estar ya pensando en migraciones desde la creación del documento, el papel podemos tenerlo accesible dentro de 50 años, seguramente los documentos electrónicos que estamos generando hoy, NO, es ahí donde empieza la valoración desde el inicio»
Ricard Pérez :«Pensamos en la valoración como eliminación destrucción… y sin embargo lo que hacemos es un acto en positivo, determinamos que queremos conservar y de manera subsidiaria eliminamos documentación» «lo que determinamos es lo que vamos a dejar ver en un futuro»
Antonia Heredia Herrera: «Me encanta el término Valoración, muy por encima de calificación, ahora bien poner la valoración como base de los sistemas de gestión documental es exagerado, la base de todo será siempre la descripción documental, sin descripción no tendríamos las Series documentales descritas en el SIA, y por tanto no podríamos hacer la valoración.»

Los metadatos

Bien sabido es, y así escuchamos en cada uno de los rincones del cnADe, la importancia  de los metadatos en la gestión del archivo electrónico, pero tuvieron que ser ellas, Marta Munera y Pilar Campos, con su divertido, fresco  #metabingo las que materializaron la realidad del «caos» de los distintos esquemas de metadatos.

Y, una vez mas se demuestra  que la #gamificación es una fuente de enseñanza espectacular.

#isadg #eni #neda #premis #iso23081 #ead

 

Los homenajes y los premios

Emotivo fue el bonito cierre del Congreso con el merecido homenaje a Javier Barbadillo y sorprendido fue Eugenio Villarreal, del Ayuntamiento de Leganés, al recibir el II Premio cnADe.

UN EMOTIVO HOMENAJE A JAVIER BARBADILLO CIERRA EL II CONGRESO CNADE

Para finalizar nos quedamos con la intervención de Alfonso Díaz Díaz Rodríguez en la que le intenta explicar a la «IA – Inteligencia Artificial» que es un archivero.

El 2018 será el Año Murillo en Sevilla

Este diciembre se inaugura oficialmente el Año Murillo en la ciudad de Sevilla con motivo de su IV centenario. Será un año repleto de actividades entorno al ilustre pintor con exposiciones, actividades y un simposio internacional con más de 50 conferenciantes de todo el mundo. Queremos compartir con vosotros la conferencia Murillo y la construcción de sus imágenes visuales: dibujo y proceso creativo, impartida en el Museo del Prado por el historiador del arte Benito Navarrete. Este es un gran ejemplo para la impresionante labor de investigación que se puede realizar a través de los archivos de diversas entidades, con el fin de averiguar el mecanismo creativo de un artista. Es encomiable la labor de recopilar y analizar sus fuentes y su corpus de dibujos, descubriendo una línea del tiempo a través de la cual acercarnos un poco más al artista sevillano.

«Murillo es uno de los artistas que mayor capacidad han demostrado a la hora de idear y construir sus composiciones en el barroco español. El estudio de su corpus de dibujos y del uso de sus fuentes, suministra un complejo mundo en el que se adivina su forma de pensar y sobre todo los mecanismos creativos para intentar convertir en original lo que parte de un complejo proceso de estudio de fuentes grabadas flamencas e italianas que son las que conforman su caudal creativo. Hacer ver el protagonismo que tiene el dibujo en esta forma de construir sus imágenes será el objeto de la conferencia, que además pretende demostrar lo importante que fue también el dibujo, no solo como elemento de ensayo o ejercicio preparatorio para sus obras, sino también como documento gráfico posterior a modo de «liber veritatis». De esta forma se daba fe de sus composiciones más afortunadas o reclamadas, bien por un deseo de sus clientes o también por el uso que se hizo en su academia de estas composiciones como medio de aprendizaje«.

Ponente: Benito Navarrete (Universidad de Alcalá) en el Ciclo de Conferencias, patrocinado por la Fundación de Amigos del Museo del Prado en marzo del 2017.