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1. El archivo histórico GAM: garantía de justicia social

Entrevista a Carlos Juárez, asesor jurídico del Área de Transparencia y Comunicación del Archivo Histórico GAM, y a Daniel Alvarado, asesor de Derechos Humanos del Archivo GAM.  El Archivo del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) es un proyecto memorístico encargado de rescatar y preservar miles de documentos con testimonios de las víctimas de violaciones de los derechos humanos a lo largo de la guerra civil que asoló Guatemala entre 1960 y 1996.

“El interés por el cine doméstico responde a la transformación de la noción de intimidad”: Juan de Dios López López, codirector del proyecto «De imagen íntima a patrimonio audiovisual» (Parte I)

Desde hace algunos años percibimos un interés creciente por recuperar esa parte del patrimonio cinematográfico vinculado al cine doméstico. Diferentes agrupaciones en el territorio español procuran reclamar el protagonismo de cintas caseras, a menudo en formatos que van quedando obsoletos como el Super-8. Esos documentos que recogen celebraciones íntimas, reuniones familiares o encuentros sociales ayudan a reconstruir no solo nuestro pasado sino también la imagen cinematográfica del país. Juan de Dios López López lidera junto a dos colegas de la Universidad de Córdoba un proyecto que analiza esta tendencia y, sobre todo, su inserción en el catálogo de filmotecas y otros archivos públicos. Acercarnos a su investigación nos ayudará a comprender el fenómeno.

(ARCHIVOZ) Antes de nada, aunque actúes como interlocutor en nuestra entrevista, el equipo de trabajo lo completan Ignacio Alcalde Sánchez y Fernando Cañete Buenestado, compañeros de la Universidad de Córdoba. ¿Cómo os conocistéis y, sobre todo, como surgió la idea del proyecto?

(JDLL) Ignacio Alcalde y yo somos profesores de Antropología Social en la Universidad de Córdoba, y compartimos despacho, por lo que trabajamos codo a codo de forma habitual. En la UCO se oferta desde hace tres cursos un grado universitario en Cine y Cultura, donde el área de antropología social tiene cierta presencia. Queríamos dedicar una parte de la enseñanza sobre antropología audiovisual a las prácticas cotidianas de producción y consumo audiovisual y, en ese sentido, la filmación de películas caseras o la confección de álbumes de fotos familiares nos parecía central.
La Facultad de Filosofía y Letras de la UCO, donde trabajamos, está prácticamente a 100 metros de la sede de Filmoteca de Andalucía y un día visitándola encontramos un tríptico en el que se hablaba del proyecto «Mi Vida». Evidentemente, enseguida sentimos la necesidad de conocer más a fondo este proyecto y otros similares. Y comenzamos a leer todo aquello que encontramos relacionado con el cine doméstico.
Al poco tiempo se unió al proyecto Fernando Cañete, que es graduado en Gestión Cultural y tiene un máster en cinematografía, en el marco del cual realizó prácticas en la Filmoteca colaborando precisamente en las tareas de archivo y digitalización de las cintas donadas al proyecto «Mi Vida». En la actualidad, Fernando está cursando los estudios de doctorado y su tesis doctoral se enmarca en este proyecto de investigación.

 

(ARCHIVOZ) ¿Cuáles fueron los principales objetivos que establecisteis cuando poníais en marcha la propuesta? ¿Se han visto modificados o incrementados con el paso de los meses? ¿A qué se puede deber este cambio?

(JDLL) El proyecto que estamos planteando se encuentra de hecho en sus primeras fases de desarrollo. Las preguntas que nos estamos haciendo en esta primera fase tienen que ver fundamentalmente con los significados y el valor otorgado a estas películas por parte de los distintos agentes implicados en estos proyectos de recuperación de cine doméstico. Entre tales agentes podríamos señalar, evidentemente, a las personas que donan sus películas caseras, pero también el personal técnico de los archivos y las filmotecas, los gestores públicos, o los investigadores, activistas políticos o artistas interesados en reutilizar ese material fílmico en sus proyectos de investigación, de intervención política o creación estética. Nos interesa mucho el cambio que se produce tanto en las funciones como en los significados de este cine cuando son trasladadas del espacio íntimo y restringido del hogar al espacio, en principio mucho más amplio y accesible, de los archivos y filmotecas públicas. Tales significados, por supuesto, no serán unívocos y tendremos que analizar cuáles son las discrepancias que se producen entre unos y otros y en qué medida responden a los contextos de enunciación y a las intencionalidades de cada uno de los agentes.

 

(ARCHIVOZ) Tenéis muy presente en vuestro trabajo términos de Nathalie Heinich como «inflación patrimonial» o las palabras de Barbara Kirshenblatt-Gimblett sobre patrimonio cultural. ¿Podrías profundizar en estas claves? ¿Cómo enriquece el contexto patrimonial el cine doméstico?

(JDLL) Una de mis principales líneas de investigación son las políticas patrimoniales y los procesos de patrimonialización. De modo que, desde un primer momento, me pregunté si este interés de los archivos y las filmotecas por el cine doméstico podría ubicarse en ese contexto de “inflación patrimonial”, definido por Nathalie Heinich y que se refiere a la ampliación progresiva de la noción de patrimonio, que ha llegado a abarcar cada vez más objetos y expresiones culturales, y cada vez más cotidianos y alejados de las construcciones monumentales. Algo que viene sucediendo desde la aprobación en 2003 de la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Inmaterial, e incluso antes, desde la década de los sesenta y la introducción de la noción de ‘bienes culturales’. No voy a entrar ahora a valorar este hecho. Pero sí que me parece significativo que, si efectivamente se le estuviera dando un tratamiento patrimonial a las películas domésticas, podría decirse que se está traspasando una última frontera: la de la vida doméstica y la intimidad. O dicho de otra forma, se le estará dando un tratamiento público a películas producidas en el hogar y cuyos espectadores, a priori, iban a ser exclusivamente los miembros de la familia y personas muy allegadas.
Lo que si parece claro es que la idea de una “segunda vida” que, según Barbara Kirshenblatt-Gimblett, obtendrían todos los objetos patrimonializados, encaja perfectamente con los nuevos usos que adquieren o potencialmente pueden adquirir las películas familiares. Los significados y usos de estas películas necesariamente se van a ver transformados con su traslado a las filmotecas, lejos de sus contextos originales de producción. En cierto modo, como ha dicho Gil-Manuel Hernández, los elementos patrimonializados podrían asemejarse a los zombis: cuerpos a los que, después de haber perdido su funciones y significados primigenios, se les insufla una nueva vida que no tiene mucho que ver con la anterior.

 

(Sigue en Parte II)

La patente del aeroplano

El 22 de mayo se cumplen 112 años de un hecho que cambió no sólo la forma de movernos, sino también nuestra percepción del mundo: la patente del aeroplano, inventado por los hermanos Wright. Tras su primer vuelo en 1903, perfeccionaron su invento a lo largo del año 1905 e intentaron venderlo a distintos países, si bien en un principio tuvieron problemas al respecto debido a que se negaban a hacerlo sin compromiso de compra, y los distintos países desconfiaban acerca de la viabilidad del invento. Finalmente, en 1908 la Oficina de Patentes de Estados Unidos registró el aeroplano: un aparato de vuelo más pesado que el aire, impulsado a motor, capaz de realizar uno de los sueños más antiguos de la Humanidad, es decir, volar.

En este vídeo podemos ser testigos del primer vuelo de los hermanos Wilbur y Orville Wright, en el año 1903 en Kitty Hawk, Carolina del Norte.

100 años de la Ley Seca

Con el inicio de la nueva década, muchas personas han recordado las particularidades de los llamados “locos años veinte”, que se iniciaron hace exactamente cien años. Todos tenemos en mente las clásicas imágenes de las películas de cine mudo, o el jazz y el charlestón. Pero los años veinte no fueron sólo interesantes desde el punto de vista artístico: tras el fin de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos vivió su definición como primera potencia mundial y un crecimiento económico sin precedentes. La popularización de productos de consumo como los coches o el teléfono (hasta entonces, privilegio de los más pudientes) y  de los medios de producción y comunicación de masas, hicieron que la economía y la sociedad vivieran un gran salto adelante. Además, este país exportó su modelo cultural al resto del mundo. Por supuesto, no todo fue positivo: en gran parte, este crecimiento estuvo basado en el crédito, el endeudamiento y la especulación, que llevaron a la Gran Depresión sólo una década después.

Por su parte, tras la instauración de la llamada Ley Seca, que prohibía el consumo, la fabricación y la venta de alcohol, se desarrolló un importante mercado clandestino y supuso el auge del crimen organizado. Este movimiento estuvo apoyado por sectores religiosos y conservadores como la llamada “Liga por la Templanza”, que relacionaban el alcohol con el pecado, la violencia  y la ruina de las familias. Su máximo exponente, Carrie Nation, era famosa por entrar en los bares armada con un hacha y una Biblia. En este vídeo podemos escuchar uno de los pocos discursos radiofónicos que se conservan de esta activista.

La restauración de “Alicia en el País de las Maravillas”, de 1903

“Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas”, publicado por el profesor y matemático inglés Lewis Carroll (seudónimo de Charles Dogdson) en el año 1865, es uno de los cuentos infantiles más conocidos del mundo, en gran parte gracias a la versión animada de Disney de 1951. Sin embargo, esta no es la única versión cinematográfica de este clásico de la literatura.  Existe un cortometraje fechado en 1903, que cuenta de manera resumida (poco más que ocho minutos) la historia de Alicia siguiendo al conejo blanco a través de la madriguera. Esta película ha podido ser vista de nuevo, más de cien años después, gracias al trabajo de los archivos del Instituto Británico del Cine. En su proceso de restauración se realizó un escaneo  en una resolución dos veces mayor al de un televisor de alta definición. Después, se llevó a cabo una restauración digital; para ello se añadieron los colores originales de las tintas por ordenador. Este proceso se realizó observado las fórmulas que se usaban a principios del siglo XX en tonos azul, sepia y rojo.

Finalmente, en el año 2010 se volvió a estrenar con acompañamiento de piano. En esta película podemos ver tanto una de las primeras obras cinematográficas de fantasía como el resultado de un delicado proceso de restauración.

Santiago Martínez: investigando al discípulo predilecto de Sorolla en los archivos españoles

Las fuentes archivísticas son las herramientas de búsqueda fundamentales a la hora de realizar una biografía acerca de un personaje de interés como es Santiago Martínez en la historia sevillana del S. XX que aquí se revisan. Los recursos archivísticos consultados permiten acceder a documentación en papel, microfilm, o recuperar contenido de interés gracias a la bibliografía en diversas bibliotecas o a través de repositorios en internet.

En esta investigación se han seleccionado breves apuntes sobre Santiago Martínez Martín por ser un personaje sevillano muy ilustre del cual se conoce poco, al parecer siempre le gustó pasar desapercibido en todas sus colaboraciones y publicaciones. Santiago principalmente dedicó su tiempo a la pintura por ser el medio por el cual veía su vida, todo lo que él sentía y que le producía curiosidad era plasmado en sus cuadros y en sus obras. Principalmente lo más conocido de él es su pintura por ser discípulo de Sorolla; pero lo que cabe resaltar de este artista es su capacidad de adaptación a cualquier situación en la que se ha encontrado, siendo pintor, artista, cartelista, diseñador, escritor, ateneísta, teniente-alcalde, catedrático, etc.

A modo de introducción, Santiago Martínez nació en la localidad de Villaverde del Río (Sevilla) el 2 de febrero de 1890 y falleció el 11 de noviembre de 1979 en Sevilla capital. Desde pequeño, su interés por las bellas artes y su capacidad como pintor fue observada y admirada por quienes le rodearon.

DISCÍPULO DE SOROLLA

En su etapa adolescente y más tarde siendo un adulto, fue pupilo de los pintores sevillanos García Ramos y Gonzalo Bilbao. Pero su mejor aprendizaje fue como discípulo predilecto de Joaquín Sorolla y para tal fin, se ha consultado el archivo que se encuentra en el mismo edificio del Museo Sorolla. En la base de datos del mismo aparecen menos de 40 resultados, incluyendo cartas, telegramas entre ambos y material fotográfico donde indudablemente se reconoce a Santiago.

En su etapa como aprendiz bajo el nombre de Santiaguillo, Sorolla decía que era el único que le comprendía y entendía su sensibilidad pintando, por lo tanto le ayudó en los momentos en que la salud comenzaba a fallar. Según correspondencia consultada, en diciembre de 1915 (Cataluña), Sorolla escribe a su mujer Clotilde “Hoy estuvo a ver el cuadro Santiago Martínez y Delgado. Gusta ver la cara de pasmo …”. Con el encargo de la Hispanic Society de la colección Visión de España Santiago le acompañó en algunos de sus viajes, como a Elche, Huelva, Mallorca e Ibiza, donde colaboró en los cielos y mares de algunos de los cuadros y también pudo practicar y aprender de la técnica de su maestro, haciendo el cuadro Las ibicencas o Retrato de Sorolla de espaldas pintando el mar. En el viaje a Plasencia para realizar el cuadro de Extremadura, Sorolla vuelve a escribir a su mujer, diciendo: “toda la tarde fue aprovechada para dibujar el fondo que representa la vista de la ciudad, que es preciosa. Santiaguillo la dibujó bien, así casi me ha salvado de un porrazo, pues él es más joven y yo estaba al cuidado”.

Posteriormente, al fin de la creación de la obra de la Hispanic, siguieron en contacto como se relata en las cartas consultadas en el archivo del Museo, las cuales estaban timbradas con el escudo del Ateneo. Según la correspondencia (archivo familiar y archivo del Museo Sorolla) se denota la gran relación de amistad y admiración entre ambos, obsequiando a Santiago con su obra La niña curiosa. Después de su muerte en 1924, Santiago promueve un monumento a su maestro en el Paseo de las Delicias de Sevilla y en 1966, es nombrado Patrono de la Fundación Museo Sorolla.

SU PINTURA

Santiago en su evolución profesional en el campo del arte inició siendo becario en la Escuela de Artes e Industrias y Bellas Artes de Sevilla, donde fue alumno entre 1903 y 1911. Por su gran talento recibió becas por parte del Ayuntamiento de la ciudad de Sevilla para realizar unos viajes de estudio entre 1919 y 1921 a Inglaterra, Ámsterdam, Bruselas, Londres, París, Praga, Italia, etc. En 1922 comenzó como ayudante meritorio de Dibujo Artístico en la Escuela de Sevilla, socio meritorio de de la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid, tres años más tarde es nombrado Académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, posteriormente ascendió a catedrático numerario interino de la materia sobre colorido y ropaje de la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla.

Pero sus cargos más importantes y honoríficos dentro de esta faceta artística han sido como redactor-jefe artístico de la Revista Bética (1912), Concejal Corporativo del Ayuntamiento de Sevilla en representación del Ateneo desde 1924 hasta 1929; en 1928 es nombrado Vocal Artístico del Comité para la Exposición Iberoamericana de 1929 en la que también participa como Secretario de la Sección de Arte Moderno; en 1949 director propietario de la Escuela de Artes y Oficios hasta 1951. Y ha recibido las medallas en Exposiciones Nacionales de Bellas Artes: 1918, 1920 y 1923.

Es un gran autor de paisajes de toda la geografía española, destacando Cataluña y Baleares, La Jara (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz), Galicia y Olivares (Sevilla) y un cuadro muy preciado titulado Aldea del Rocío. En los tipos tiene el mismo gusto que Sorolla, retratando a lugareñas y campesinas de distintas regiones, destacando: María, Después del Baile, Payesas Ibicencas, Montehermoseña, El Canito, La Chiquitita, etc. Además, importantes retratos de la Familia Real Española, de toda la gama política de la época así como de la sociedad sevillana, y numerosos de su esposa, hijos y otros familiares, destacando: El Rey Alfonso XIII, Pilar en la Jara, D. Ignacio de Cepeda, Santiago de Aférez, y Mi Madre.

Expuso en varias exposiciones principalmente colectivas, a destacar tenemos en 1915 Faiàns Catlá de Barcelona; 1918 Exposición Regional de Huelva obteniendo la medalla de oro y el Primer Premio por Campesina de Montehermoso; 1919 la exposición de Arte Español en París; 1920 Exposición Nacional de Bellas Artes siendo premiado con la segunda medalla por su cuadro Fábrica de conservas (el cual se perdió durante la Guerra Civil estando guardado en el Ministerio de Trabajo), este mismo año expone en Londres; 1927 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid; 1963 en la Major Peel Gallery de Broadway (Inglaterra); etc. Las individuales, se realizaron en el círculo de Ulises de Sevilla en 1947 y en la Sala Macarrón de Madrid en 1952.

Sus obras pictóricas se encuentran en museos como el caso del Museo de Bellas Artes de Sevilla, algunas iglesias como en la Palma del Condado (Huelva), en el Ateneo de Sevilla, particulares que los han adquirido por compra o que el mismo Santiago regaló a su familia y entorno. Son de interés las fotografías contenidas en la Fototeca de Sevilla (en la planta baja del mismo edificio del Archivo Municipal en calle Almirante Apodaca), en este caso no se tiene acceso a los fondos microfilmados y el resultado obtenido hace unos años fue la fotografía de Santiago en edad avanzada pintando un cuadro.

OTRAS FACETAS ARTÍSTICAS

Además, dedicó parte de su tiempo a dibujar carteles oficiales de las fiestas pertenecientes al ayuntamiento de Sevilla, estos surgieron como publicidad tanto para la ciudad como para la provincia donde se retratan las costumbres y acontecimientos de la ciudad, con los temas iconográficos de la giralda, el escudo, los pasos de semana santa, el torero, el caballo, etc. Los carteles Las dimensiones han variado con el paso del tiempo y también varias fueron las casas litográficas que se encargaron de la reproducción (en el caso de Santiago es un litógrafo en Madrid). Este material se puede consultar en el archivo del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla (ubicado en el Parque Mª Luisa) donde se conserva parte del patrimonio histórico de la ciudad, en este caso han sido de interés los carteles oficiales (restaurados recientemente). Al consultar bibliografía en este ámbito se encuentra que ha sido doblemente premiado en 1910 y en 1919 con el cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla.

Por otra parte, en su desarrollo artístico religioso realizó numerosos cuadros a pequeña y gran escala pero su obra más importante fue el diseño del Paso de la Virgen de la Soledad de San Lorenzo de Sevilla (estrenado 1951) que sirvió de inspiración para la talla de otros elementos como en el caso de la iglesia del Corpus Christi de Sevilla. Esta información se puede aumentar en el archivo de la referida Hermandad.

TENIENTE ALCALDE DE SEVILLA

Santiago Martínez fue un personaje del Ayuntamiento que colaboró en diversos actos y al que se le dio importantes encargos del mundo artístico. Su principal puesto en el Ayuntamiento fue el nombramiento como 2º, 7º y 10º Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla: 1914-29. Este episodio de su vida se puede documentar gracias a la información contenida en el Archivo Municipal de Sevilla, que se completa con la hemeroteca, fototeca y biblioteca con carácter auxiliar del fondo documental creada a partir de 1859. Tiene un índice mecanografiado que dirigen a los dos subíndices sobre la exposición iberoamericana, entre los cuales algunos títulos resultan relevantes para biografiar a Santiago, estos fondos citados se encuentran igualmente microfilmados por la institución. Se completa la información documental con la obra de José Santotoribio Sumariba: En la vida municipal: 1920-1991 (Sevilla, 1994), en la que aparecen numerosos actos en los cuales Santiago participó. A modo de ejemplo, “El 11 de mayo de 1927 se inaugura en la glorieta que el ayuntamiento erigió a los hermanos Alvarez Quintero en el parque de María Luisa, culmina la obra que inició el teniente alcalde del ayuntamiento sevillano y llevó a la práctica Anibal Concejales corporativos 2º Ayuntamiento de Vázquez Armero. Está como Concejal Santiago Martínez

Estos mismos acontecimientos se pueden refrendar con las noticias encontradas en la Hemeroteca del mismo edificio, la cual primero estuvo en el Alcázar y posteriormente pasó al pabellón mudéjar de la plaza de América y al edificio de los jardines de San Telmo, hasta su actual ubicación (con unos 25 000 volúmenes correspondientes a 8.250 títulos). Se ha consultado la revista Bética y el Diario de Andalucía (ambas en microfilm), mencionando de esta última la efemérides: “La comisión permanente celebrada el 12 de octubre de 1924, acuerda levantar un monumento a los hermanos Álvarez Quintero, la moción de los Quinteros fue presentada por Santiago Martínez» (Correo de Andalucía, el 7 de diciembre de 1924). Otra herramienta en esta investigación ha sido la Hemeroteca Digital ABC obteniendo un resultado de unos 1000 registros, de los cuales una cuarta parte pertenecería a Santiago Martínez y a su hijo del mismo nombre.

Por su cargo, el libro de actas de sesiones es fundamental para seguir su presencia en la institución. En la sesión 10 del Archivo Municipal, sobre Actas capitulares, existe un catálogo de documentos contenidos en los libros del Cabildo del Concejo de Sevilla con fecha de 1975. En las Actas del Consejo del Ayuntamiento Pleno, cada sesión se extenderá por el secretario del ayuntamiento un acta en la que consta los nombre del presidente y demás concejales presentes, los asuntos que trataren y lista de los nominados cuando las hubiesen. El acta será firmada por los concejales concurrentes a la sesión, donde se encuentra en numerosas ocasiones a Santiago por ser Teniente-Alcalde de Sevilla.

EN LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DEL 29

Desde su cargo del Ayuntamiento, colaboró artísticamente en diversos acontecimientos como el caso de su vinculación oficial a la Exposición del 29 como vocal secretario del Comité de Arte Moderno y Asesor Artístico hizo que se le encargase la labor de diseñar los emblemas, diplomas, medallas, programas de mano y otras funciones como el exorno de la Plaza de España donde se celebró la inauguración, además del logotipo principal: “en la parte central de la bandera se inscribía el escudo de la Exposición, compuesto por una Giralda sobre el globo terráqueo en el lugar geográfico que ocupa España, con una carabela de fondo”. En aquellos momentos también era Concejal de la Corporación Municipal, recibió el encargo del Pleno del Ayuntamiento de realizar un cuadro con figuras de tamaño natural, alusivo a la inauguración del evento y del cual queda el boceto debido a que nunca se realizó por el advenimiento de la República. Otro solemne encargo fue la medalla y pergamino de la imposición de la Cruz del Mérito Militar a la Infanta Dª Mª Luisa en 1928.

La documentación que permite conocer esta faceta de su vida, se encuentra en el Ayuntamiento y se conserva en el Archivo Municipal, sesión 18, Exposición Iberoamericana, que comprende los documentos emanados de la comisión ejecutiva, cuyo organismo entregó al ayuntamiento si bien lo conservado solo es una parte de aquel archivo ya que antes de pasar al ayuntamiento se había perdido parcialmente, esta sección se encuentra instalada provisionalmente en la hemeroteca municipal con el ámbito cronológico 1910, 20, 30. El fondo recoge las actuaciones, aspectos administrativos y de régimen interno, propaganda, festejos, jurídicos, técnicos, relaciones con distintos países participantes, etc.

Entre los documentos consultados cito: “Homenajes a la infanta doña María Luisa del pergamino e insignia, declarándola hija adoptiva y preclara de la ciudad, llegaron al ayuntamiento sus altezas don Carlos, doña María Luisa, doña Isabel Alfonsa, doña Esperanza, doña Dolores, ..Pasaron a la sala capitular, el alcalde entregó el pergamino, obra del artista y concejal sevillano Santiago Martínez”. (P. 100 de la sesión 10 del Archivo Municipal anteriormente revisada). Y para el tema que se revisa, los rollos de microfilm (Propaganda, caja 35 y 36, secretaría) con las facturas para todo lo necesario en la exposición, trajes, botas, libretas, etc; ofrecen interés los diseños de Santiago sobre la carpintería familiar Martínez que desvela el encargo de amueblar el Pabellón Real de la Exposición, y dibujos como vitrinas, mesas y sillas que posteriormente pasaron al Teatro de María Guerrero en Buenos Aires.

En algunos libros consultados de la biblioteca del archivo sobre la exposición del 29, hay uno muy interesante, Alfonso XII y la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, donde hay un anexo con fotografías de los actos y personajes célebres de la exposición, donde se puede reconocer a Santiago sin duda alguna (las mismas se encuentran en la fototeca en sus originales de cristal). Además, se deben revisar los fondos del archivo del Museo de Artes y Costumbres, además del archivo familiar, recopilado, catalogado y almacenado por su nuera Margot (fotografías, cartas de Sorolla, bocetos, apuntes, etc).

ATENEÍSTA

Desde muy joven comenzó su andadura en el Ateneo de Sevilla, originariamente denominado en su fundación Ateneo y Sociedad de Excursiones, que cuenta con más de un siglo de historia y tuvo prácticamente el monopolio de la vida cultural sevillana, sobre la que ejerció un poderoso ascendiente. Santiago, en sus inicios, participó en el diseño industrial y gráfico como redactor y jefe artístico de la revista Bética del Ateneo (1913-1917), que consta de pocos años y se puede consultar gracias a dos rollos de microfilm en la Hemeroteca Municipal. Le corresponde el logotipo de la institución de 1914 que reproduce el escudo del ateneo pintado sobre un pergamino que envolvía la flor natural que portaba Mª de Gracia Sánchez-Blanco y Pardo, dama de honor de la reina de los Juegos Florales en ese año. Además, colabora en numerosos actos como en la Cabalgata de los Reyes Magos en 1924 y un año más tarde, pasa a ser presidente de la sección de Bellas Artes. Cuatro décadas después recibirá la medalla de Oro del Ateneo de Sevilla.

A modo de conclusión, la investigación no termina en estas líneas, puede seguir ampliándose gracias a los acerbos documentales conservados en las instituciones españolas y particulares. Cabe mencionar, que continúa su difusión artística, entre otros eventos, con exposiciones póstumas como fue la dirigida por su hijo Carlos y su nuera Margó Davison, 1990 y 2003 (ambas en Sevilla).

BIBLIOGRAFÍA
  • Braojos Garrido, Alfonso. Alfonso XII y la exposición iberoamericana de Sevilla de 1929. Fuentes fotográficas del Fondo del archivo de Serrano (Hemeroteca Municipal de Sevilla). Sevilla: Universidad de Sevilla, 1992.
  • Collantes de Terán y Sánchez, Antonio. Guía del archivo municipal de Sevilla. Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla, 1977.
  • Los carteles en Sevilla: fiestas de primavera, semana santa y feria. Granada: Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, 1989. (PP. 110).
  • Martínez Lara, Pedro Manuel. La Hermandad del Calvario en la pintura de Santiago Martínez. Sevilla: Calvario, 2014.
  • Pérez Calero, Gerardo. Diccionario de ateneístas. Sevilla: Ateneo de Sevilla, 2007.
  • Pérez Calero, Gerardo. El Ateneo y la vida artística de Sevilla en 1925. Sevilla: Ateneo de Sevilla, 2005.
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  • Santiago Martínez. Sevilla: Obra cultural El Monte, caja de ahorros de Huelva y Sevilla, 1990.
  • Santiago Martínez: antología en pequeño formato. Sevilla: Obra social de Caja Madrid, 2003.
  • Santiago Martínez Martín. (2018). Retrieved from http://www.galeon.com/juliodominguez/2016/psantiago.html

64 años cumplió la televisión en Colombia

El pasado 13 de junio, se cumplieron 64 años desde la primera transmisión de televisión en Colombia. Fue exactamente el 13 de junio de 1954 a las 7 p.m. que fue inaugurada la televisión en Colombia con la creación del Canal Uno. El Himno Nacional de Colombia llegó a los hogares de aquellos pocos que para entonces ya contaban con los novedosos aparatos.

En principio, la televisión tenía como objetivo conectar al pueblo y al estado, sin embargo en 1955, el Gobierno del entonces Presidente Gustavo Rojas Pinilla, se dio cuenta de la baja rentabilidad de la televisión y de los altos costos de su producción. Entonces fue cuando fueron necesarios los primeros espacios comerciales, en los que las empresas privadas alquilaban para promocionar sus productos.

Resultado de este proyecto, se han creado miles de contenidos audiovisuales que en la actualidad son preservados por Señal Memoria. Pero hoy les compartimos un video que corresponde al primer programa comercial transmitido por televisión en Colombia. Toda una joya documental.