Verónica Ojeda Jiménez

Formada como historiadora y restauradora, con vocación y predilección por la cultura patrimonial en todas sus variantes, con vínculo directo a la función y el servicio público en los últimos 20 años, especializada en Patrimonio Documental, Bibliográfico, Gráfico y Artistico.

Tras el COVID-19, ¿se podrá recetar sentido común?

El Real Decreto 436/2020, de 14 de marzo del Estado español en el que se declaró el estado de alarma sanitaria ocasionada por el COVID-191 , quedará fijado en nuestra memoria por mucho tiempo. Algo más lo fijará en los anales de la historia, la recopilación de todo lo acontecido que será perdurable en las expresiones escritas, físicas y virtuales, custodiadas en los archivos, entre otros organismos2 . Formas y maneras de realizar la narración serán múltiples tantas como personas, colectivos, ideas, posturas y naciones, en medio de otras variables. Pero siempre con el mismo denominador común para que la historia, esta historia nuestra contemporánea no se olvide, la custodia de lo narrado. En los Archivos.

En esta tesitura los Archivos son juez y parte, también contadores y custodiadores, protagonistas de un servicio y posibles víctimas de un posible contagio, siendo las servidoras/es civiles y responsables del cuidado individual de la documentación, los posiblemente más afectados. Estos órganos y su personal que, con estrictos cumplimientos con cercanía amigable en la investigación, tendrán que seguir dando un servicio tan altamente cualificado como el que han dado, están dando y darán, sin ningún lugar a dudas.

Muchos son los organismos e instituciones que, al principio y durante este “estado de alarma”, han dado instrucciones para cumplir en la prevención de los riesgos laborares para las personas en este entorno de trabajo. Las primeras pautas desde el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social también desde el Consejo Internacional de Archivos ICA 4, desde el ICOM 5, desde IFLA 6, entre otros. Desde instituciones gubernamentales de España visionamos las de la Biblioteca Nacional 7 o el Instituto de Patrimonio Cultural Español 8, como ejemplo representativo, ya que nombrar el resto sería un listado poco atractivo para la lectora y el lector.

Tenemos tantos datos que, muchas veces, nos desbordan; la nueva situación pandémica hace que las informaciones se crucen e incluso sean algunas veces contradictorias debido a la premura y a la necesidad de información inmediata. Durante estos dos meses han sido casi inabarcables las referencias y las lecturas, aunque totalmente necesarias, sobre todos, las relacionadas con la pandemia. El flujo abundante de información nos ha dado una “falsa” seguridad de poder tener todo controlado cuando, lo que realmente ha controlado todo, ha sido el aislamiento social, cultural y personal, en todos los estratos de convivencia. Desde remedios caseros en las redes sociales hasta 60 páginas de productos virucidas proporcionados por la Secretaria General de Sanidad 9. Desde informes policiales 10 hasta blogs técnicos 11 que citan estudios sanitarios según se van produciendo, casi a tiempo real.


Todas las informaciones son muy válidas, pero tan precisas como apabullantes, de ahí esta necesidad de sumarme a la literatura del Covid-19 dentro de mis propias contradicciones, queriendo aportar algo sin intentar repetir nada, aunque mostrando los datos para pedir, en estas nuevas situaciones que se nos avecinan y en la reincorporación social y laboral, tengamos una receta infalible y poco anunciada: sentido común.

Ante la premura y la urgencia de incorporarnos, calma. Pensamiento pausado y como normalmente realizamos las y los profesionales de la Conservación y Restauración de Bienes Culturales, hay que observar, diagnosticar y actuar cuando tengamos todas las seguridades técnicas precisas.

Parece que este comportamiento ya se está dando dentro del entorno de los Archivos, con las directrices de reincorporación del 3 de mayo, por medio de las Disposiciones Generales 12 aunque, incomprensiblemente, se haya incluido esta actividad en el conjunto unitario de los servicios de restauración, como actividad de ofrecimiento de productos en bares y restaurantes, comercio y deportes federados. (Inciso aquí se tendría que hacer para explicar, a quien corresponda, que se debería dejar de utilizar un galicismo de moda lingüística que lleva a confusión 13).

Aunque no lo parezca como eje central de esta disertación, lo que quiero poner en relieve es la concienciación de nuestra propia actividad la que realizamos en los centros oficiales y que, aunque seguramente ya la tengamos, pienso que no la hemos podido dar a conocer frente a tanto ruido y tantas informaciones.

En los Archivos se conocen perfectamente los datos no solo de usuarios y usuarias sino también de aquello que se consulta, cómo, dónde y durante cuanto tiempo entre otros apuntes. ¿Por qué no utilizar estas referencias para organizar un plan real y objetivo de reincorporación al trabajo presencial, considerando las Disposiciones Generales y las Normas Ministeriales?

Entiendo que preguntas concretas nos llevan a soluciones precisas primero, estudiando un pasado cercano para incorporarlo a una situación actual, estas podrían ser generalistas, por ejemplo, ¿cuál es la estadística de utilización de nuestro servicio en estas mismas fechas un año atrás?, ¿cuáles son los servicios que hemos ofrecido y cuánto personal se ha necesitado? ¿el servicio ofrecido ha sido satisfactorio?

Las respuestas que demos nos ayudarán a evaluar qué actuación tenemos que realizar en futuro y en este presente. Quiero apuntar a los Archivos más pequeños o que cuentan con poco personal para poder organizarse, ya que los más dotados se supone que tienen este conflicto solucionado.

Supongamos que tenemos una afluencia concertada de forma telefónica o telemática y que cumplimos todas las indicaciones ¿creemos de verdad que un espacio que ha estado cerrado casi durante 2 meses necesita una fumigación-desinfección para eliminar el COVID-19? Si ha estado aislado, ¿qué necesidad tenemos de utilizar productos químicos para desinfectar un ambiente arquitectónico que no está infectado? Aquí hablamos no solo de sostenibilidad, sino de sentido común. Y ¿qué necesidad tenemos de realizar una limpieza profunda 3 veces en la misma jornada, si solo se ubica 1 persona investigando? Todo esto y más sería necesario si el personal en activo no tomara las medidas adecuadas y fueran irresponsables e incívicos, pero esta reflexión, al menos para mí, es totalmente improbable. Además, ¿somos conscientes de los efectos secundarios para nuestra salud que supone el utilizar muy frecuentemente productos químicos de limpieza y desinfección en líquido, en gel e incluso por inhalación de su volatilidad?

A lo mejor, sirviéndonos del sentido común, lo que se debería de realizar es, (1) una explicación individualizada a las personas usuarias de las medidas a tomar, (2) un acompañamiento en las consultas (que nunca se debería de haber perdido) y en los servicios y (3) la dotación de los medios de protección individual precisos, es decir, ofrecer una atención y una comprobación personalizadas. Una mesa, una silla, unos guantes de un solo uso continuado, una mascarilla y un sistema de ciclo físico de control de la documentación.

Sencillo, claro y sin complicaciones. No hay dudas que no se puedan solucionar con diálogo. Podremos mirar al pasado y observar que alguna actuación decimonónica en el trato a las personas que se acercaban a investigar puede resultar eficaz y eficiente. Sin convertir los servicios de investigación y el trabajo de archivos en una especie de circo mediático de consultas multitudinarias, muy recurrentes para las estadísticas y publicidad, cuestión fuera de toda realidad, es decir ajustarnos nuevamente a lo que realmente nos acontece utilizando el sentido común.

El ejemplo más preciso de normas de actuación lo podemos seguir, sin ruido interferente, en la pagina web del Archivo Histórico Nacional 14, aunque sufre alguna variable según la investigación que se realiza sobre la permanencia y el desarrollo del virus en las superficies escriptóreas, que han variado desde los 3 a 5 días, llegando a recomendar un aislamiento del material servido de 14 a 10 días a fecha de 4 de mayo. Un lugar estanco, un circuito de preservación y otra vez, sentido común.

Hay otros recursos en web que son de interesante consulta, pero la lista podría ser casi infinita, por lo cual haré referencia a algunos tuiteros/as como: @A_CR_E, @bibliotecasCSIC, @JuliánMarquina, @InfoTecarios, @rebiun, @fesabid, etcétera.

Conforme a lo expuesto, la mejor recomendación es el uso del sentido común, sobre todo a la hora de actuar y tener la tentación de ir más allá en aplicar métodos de limpieza sobre superficies patrimoniales. Y como segundo y último consejo en este nuestro caso referido al patrimonio documental sería la utilización, consulta, uso y disfrute de los y las profesionales que trabajan como Conservadoras/es y Técnicas/cos en Restauración de Documento Gráfico. Idea revolucionaria que muchas veces pasa inadvertida, si, ¡estas personas que se dedican a la restauración, no a la cocina!

La conexión e interrelación profesional en estos momentos de aislamiento y suspicacias puede ayudarnos, sin ninguna duda alguna, a implementar las medidas emanadas del sentido común.

     Todas las páginas consultadas lo han sido durante el mes de marzo, abril y mayo de 2020, de manera continuada.

[1]]+https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-3692

[2] https://www.instagram.com/covidartmuseum/?hl=es

[3] https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/home.htm

[4] https://www.ica.org/en/node/18708

[5] https://icom.museum/es/news/declaracion-sobre-la-necesidad-de-fondos-de-ayuda-para-museos-durante-la-crisis-de-covid-19/

[6] https://www.ifla.org/ES/node/92983

[7] http://blog.bne.es/blog/como-actuar-con-los-libros-ante-el-riesgo-de-contagio-por-covid-19/

[8] https://ipce.culturaydeporte.gob.es/noticias/2020/2020-04-16-recomendaciones-covid-19.html

[9] https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Listado_virucidas.pdf

[10] https://www.revistadearte.com/2020/04/15/un-dispositivo-para-ver-el-coronavirus-depositado-en-las-superficies/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Revista-De-Arte-Logopress+%28REVISTA+DE+ARTE+-+LOGOPRESS%29

[11] https://www.bibliotecario.org/2011/01/bibliotecas-covid-19-y-desinfeccion.html

[12] http://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:f820b173-cda5-484c-92b4-b950b02f2c4b/boe-3-mayo-2020.pdf

[13] https://www.expohip.com/horeca-hosteleria-y-restauracion/

[14] http://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:506b3fed-8f13-4475-98a6-11f79a708c84/normas-reapertura-ahn.pdf