Carmen Ruiz de Clavijo

Máster en Publicaciones por la Facultad de Comunicación en la Universidad de las Artes de Londres, Grado en Información y Documentación, y Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad Complutense de Madrid. Principalmente me he desarrollado profesionalmente en el amplio mundo de las bibliotecas tanto en Madrid como Londres y actualmente, soy becaria en formación en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Además he participado en diversos proyectos culturales y relacionados con este sector. Personalmente, dedico mi tiempo libre a la lectura, el deporte, viajar y la gastronomía.

«El bibliotecario en muchas ocasiones se convierte en un auténtico detective»: Entrevista a Beatriz Belinda Yúfera, jefa de sección de materiales especiales de la Biblioteca Regional Joaquín Leguina

Entrevistamos a Belinda Yúfera Rodríguez, jefa de la Sección de Materiales Especiales de la Biblioteca Regional Joaquín Leguina de Madrid, con motivo de la exposición “Carteles Vinfer: colección Fernández Ardavín” que nos muestra un recorrido por la cartelería de la primera mitad del siglo XX.

(Archivoz) Estimada Belinda, muchas gracias por dedicarnos este tiempo para hablarnos de la exposición y de tu experiencia profesional en el sector. ¿Cómo llegaste a la Biblioteca Regional? ¿Cómo ha evolucionado durante los últimos años?

(BYR) Después de más de diez años en Bibliotecas Públicas, la decisión de incorporarme al equipo de la Biblioteca Regional de Madrid (BRM), cambió mi trayectoria profesional en cuanto objetivos, ya que llevar la sección de Materiales Especiales implicó el priorizar el trabajo técnico y la especialización frente a las líneas prioritarias de una biblioteca pública.  Indudablemente, mis inicios en la Biblioteca Nacional de España me permitieron hacer frente a la amplitud de documentos y su variedad. He aprendido mucho desde luego y sigo aprendiendo ya que desde el principio quise afrontar todos los materiales que tenía a mi cargo. La variedad de conocimientos es indudable, el material patrimonial con el fondo moderno comparten nuestro trabajo.  Así, por ejemplo, tenemos documentos sonoros y audiovisuales que entran por Depósito Legal, frente a una compra patrimonial gráfica y cartográfica de siglos pasados. Sin olvidar, las donaciones que cada vez están adquiriendo mucho significado. Gracias al personal que componemos la sección podemos hacer el esfuerzo de conseguir ofrecer al público un extenso conjunto, permitiendo su consulta presencial y digital.   La evolución es indudable y creo que hemos conseguido dar a la sección una entidad propia que la caracteriza.

(Archivoz) Tras 13 años en la Biblioteca Joaquín Leguina, sería interesante que nos cuentes, brevemente, qué tipo de fondos se engloban bajo el concepto “materiales especiales” y cómo son los usuarios que se acercan a investigar sobre la cultura madrileña.

(BYR) Como indicaba anteriormente, la sección cuenta con material sonoro y audiovisual, así como música impresa y manuscrita.  También con cartografía y documentos gráficos que se pueden dividir en grabados, dibujos, cartelería, fotografía, tarjetas postales, ephemera que abarca multitud de documentación, por ejemplo, facturas, pequeñas estampas, cromos, programas de todo tipo de actividades culturales, entre otros ejemplos.  Hay que destacar, la inclusión documental de colecciones personales.  He hablado del Depósito Legal, la BRM recibe todo lo editado en la Comunidad Autónoma, esto significa recibir los materiales descritos no solo a través de compra y donación, sino mediante lo que se publica en nuestra región.  El incremento documental constante en nuestra sección es muy significativo.

«La Biblioteca Regional de Madrid no es una biblioteca de estudio y préstamo domiciliario, es un centro de consulta e investigación» by Beatriz Belinda Yúfera, jefa de sección de materiales especiales Clic para tuitear

En respuesta al tipo de usuario interesado en nuestros fondos, el perfil se ajusta predominantemente al de investigador, estudioso e interesado en conocer y profundizar, como bien se indica en la pregunta, sobre la cultura madrileña. La BRM no es una biblioteca de estudio y préstamo domiciliario, es un centro de consulta e investigación.  Los usuarios pueden consultar nuestros fondos de acceso no abierto, salvo, por supuesto, las colecciones de referencias que complementan sus trabajos e indagaciones.

(Archivoz) La Biblioteca Regional tiene como objetivo reunir, conservar y difundir el patrimonio impreso o producido sobre Madrid y la Comunidad, ¿Qué estrategias utilizáis para aumentar la visibilidad de estos a la ciudadanía?

(BYR) Evidentemente la BRM tiene entre sus objetivos la difusión del patrimonio bibliográfico y documental, así como de la cultura madrileña.  La BRM está muy activa en el Portal del Lector de la Comunidad de Madrid, en el que el usuario puede encontrar un apartado específico dedicado a la Biblioteca Regional. Las estrategias de la biblioteca se centran en que el usuario conozca el centro bibliotecario y toda su actividad programada anualmente caracterizada por cursos, conferencias, proyecciones de cine, itinerarios, ciclos musicales, encuentros de autores, cursos de formación… todo ello dirigido esencialmente a dar a conocer y promocionar la cultura y la historia de Madrid ciudad y su comunidad.  Por otra parte, el intercambio institucional y profesional entre entidades del sector bibliotecario y de la documentación facilita la conexión y la participación en actos, eventos y convenios.  La BRM es miembro de comisiones estatales, así como de asociaciones como AEDOM (Asociación Española de Documentación Musical) e IBERCARTO (Grupo de Trabajo de Cartotecas Públicas Hispano-Lusas). Su proyección es significativa ya que es la cabecera del sistema bibliotecario madrileño. Por supuesto, hay que nombrar la progresiva y ascendente actividad en las redes sociales.

Junto a ello, destacaremos las exposiciones como la dedicada a los carteles de Vinfer y su empresa familiar. Sin olvidar, la Biblioteca Digital de Madrid, una vía online imprescindible para acceder a los fondos de las distintas secciones que comprenden la biblioteca: revistas y periódicos, libros, manuscritos, colecciones personales, junto a los materiales descritos pertenecientes a la sección.

(Archivoz) Hace tiempo que la labor de digitalización por parte de las bibliotecas y archivos es imprescindible, pero para abrir las posibilidades de acceso el bibliotecario tiene que enriquecer los registros, ¿qué habilidades y fuentes usan los especialistas para resolver los misterios que se encuentran en el material gráfico?

(BYR) Verdaderamente, el bibliotecario en muchas ocasiones se convierte en un auténtico detective. Es muy interesante, que un pequeño dato descubierto circunstancialmente después de consultar  una biografía o de tomar nota de una mención facilitada por un librero, por ejemplo, lleva a descubrir una trayectoria vital y profesional llena de interés, polifacética y perdida en el tiempo, tenemos el caso de Vandel, un artista que nos parece increíble, fotógrafo, cineasta, escultor… Precisamente, su conocimiento, nos llevó a elaborar junto con la Biblioteca Nacional de España unos itinerarios madrileños de gran repercusión, ya que un impresionante conjunto de placas de cristal dedicado al toreo de los años 20 y 30, permitió que su estudio e investigación le conviertan en un personaje destacado de nuestra colección fotográfica.

Nuestro trabajo catalogador está fundamentado por obras especializadas, referencia complementaria, catálogos, diccionarios biográficos… que nos permiten sustentar científica y documentalmente lo que a veces el azar nos facilita. Tenemos mucho interés en abrir vías a los usuarios para que puedan proseguir profundizando en autores, artistas, temática de interés … principalmente de Madrid y su región.

(Archivoz) Desde tu perspectiva profesional y mirando hacia el futuro inminentemente digital en el que nos encontramos, ¿Cómo se plantea la recopilación de otros materiales que queden excluidos del Depósito Legal?

(BYR) El documento digital cada vez más prioritario está planteando nueva política de preservación y conservación.  Hay que enfocar este tema para que no se pierda mucha documentación.  Por ejemplo, la difusión de cartelería, programas, comunicaciones… nos lleva a pensar en nuevas medidas técnicas que permitan recoger todo lo que se publica de forma digital.  Estamos en el proceso al igual que otras instituciones públicas y privadas. Actualmente, se está colaborando con la Biblioteca Nacional de España en la recolección web. Es fundamental para la historia futura tener en cuenta esta cuestión trascendental desde todos los puntos de vista.

(Archivoz) Todas las digitalizaciones que salen de la biblioteca regional son de acceso abierto ¿cómo ha impactado esta medida a vuestra sección? ¿crees que hace falta una mayor concienciación de los derechos de autor y una mayor difusión por parte de las bibliotecas públicas para que el usuario conozca los recursos disponibles y no cometa irregularidades en el uso de las imágenes que se encuentran por Internet?

(BYR) Nuestra Biblioteca Digital de Madrid permite el acceso abierto a los documentos que no están sujetos a derechos de autor.  Actualmente, se está trabajando en facilitar a través de la BD, el acceso a los materiales que sí tienen derechos, aunque con carácter informativo, ya que su consulta se tiene que hacer localmente en la biblioteca. La defensa del autor y su obra es imprescindible. Es un tema complejo y por supuesto, las bibliotecas tienen que facilitar al usuario toda la información y recursos para que haya una concienciación de lo que supone la infracción en cuanto la utilización de imágenes, música, audiovisual… Nuestra sección al igual que todas las demás secciones de la BRM, estamos al tanto legislativa y jurídicamente de todo lo que está vinculado con esta cuestión, dado que nos afecta directamente. Al público interesado se le facilita las normas relativas a la reproducción de documentos, las cuales se elaboraron tras constituir un grupo de trabajo que analizó la normativa existente para llevar a cabo una clara especificación al respecto. No obstante, como he indicado, no es un asunto fácil para las entidades bibliotecarias y documentales dada la diversidad de conceptos y decisiones.

(Archivoz) Las exposiciones en el Complejo El Águila son la mayor oportunidad de disfrutar de vuestros fondos, ¿Nos puedes resumir un poco el proceso desde la selección de la temática hasta su puesta en escena como comisaria de algunas de las exposiciones realizadas?

(BYR) Ciertamente, las exposiciones como he comentado son importantes como un medio difusor de nuestros fondos. Actualmente además del Complejo El Águila, tenemos la BRM, una sala propia que nos permite ampliar la posibilidad expositiva.  Los fondos de la sección han intervenido en todas aquellas exposiciones en las que la BRM ha colaborado.  Como comisaria quiero destacar la titulada “Leyendo Madrid. Cien años de Bibliotecas Públicas”, que nos sirvió para recopilar y redescubrir una historia bibliotecaria importantísima para la ciudad de Madrid y por supuesto, la dedicada a los carteles de la Colección Fernández Ardavín, que actualmente ha sido prorrogada después de estos meses de confinamiento. Esta última exposición es un ejemplo de labor detectivesca antes indicada, unos carteles pintados ofrecidos por una librería que llegan a la biblioteca firmados por Vinfer, y a partir, de ese dato, viendo su interés, creatividad y brillantez, nos ponemos en contacto con otro librero que poseía para la venta la totalidad de carteles que han permitido a la BRM, formar una importante colección de carteles firmados por Vinfer y otros artistas, procedentes de la empresa familiar Litografía Fernández, creada por su padre. El conocimiento de la familia y su excelencia profesional han facilitado profundizar en la vida y producción de un artista también conocido como César Fernández Ardavín.  Además, el contacto familiar ha supuesto la disponibilidad de un fondo digitalizado, previamente puesto a punto para su exposición y conocimiento del público en general.

(Archivoz) En la muestra de carteles de la Colección Fernández Ardavín, recientemente restaurada y digitalizada, nos da a conocer uno de los principales cartelistas del S. XX, su vida, su obra y su proceso creativo desde los dibujos preparatorios al cartel publicitario finalizado, ¿Por qué Vinfer? ¿Nos puedes decir otros ejemplos de grandes artistas que por el momento se quedan en el tintero?

(BYR) Vinfer, ¿por qué no?, la concatenación de posibilidades y circunstancias, su adquisición, su catalogación, el estado de los documentos, la propuesta aceptada de digitalización, el interés de la Subdirección General del Libro por el conjunto vinferiano… permitió que se finalizara con una excelente y única exposición en la propia biblioteca. Todo el proceso es un ejemplo perfecto del tratamiento documental llevado a cabo por la BRM en relación a sus colecciones. Quiero destacar la labor de Carmen Ruiz de Clavijo, protagonista también de esta entrevista, en el proceso catalogador, ya que gracias a su buen hacer pudimos dar un impulso clave.

Señalaría que los propios personajes que protagonizan la colección constituyen un elenco artístico sin parangón sobre el que hay que profundizar. La muestra ha sacado, en muchos casos, del olvido a un grupo esencialmente femenino de cantantes, bailarinas, vedetes, actrices… sobre el que se debería proseguir trabajando para su mayor conocimiento y divulgación. ¡Cada cartel es una mina que hay que explorar!

En relación con esta pregunta, la BRM trabaja constantemente por sacar a la luz la vida y obra de artistas madrileños, por ejemplo, tenemos el caso del dibujante Francisco Ortego, al que hemos dedicado una pieza destacada en el Portal del Lector. Por otra parte, la biblioteca ha ido adquiriendo en los últimos años, un gran conjunto gráfico documental perteneciente a uno de los grandes del cartelismo, JANO. Este conjunto va a constituir una de las grandes colecciones documentales de la BRM.  Estamos en el proceso de catalogación y tras su puesta a punto y digitalización se pretende poder organizar una exposición conmemorativa en el año 1922 cuando se cumplen los 100 años de su nacimiento.

(Archivoz) ¿Cómo podemos seguir disfrutando de los Carteles Vinfer?

(BYR) Aunque la muestra no pueda continuar, la Biblioteca Digital de Madrid es un medio de disfrute de la cartelería y los dibujos que se han presentado en la misma, además de otros carteles, no muchos, que por espacio no ha sido posible incluir. Se han ofrecido más de 70 carteles que también han protagonizado noticias en redes sociales, así como la edición de un folleto que recoge toda la exposición. Por otra parte, solo recordar que la sección de Materiales Especiales está a disposición para atender todas aquellas consultas vinculadas con Vinfer, Litografía Fernández, ilustradores y artistas, todos ellos protagonistas en unos momentos complicados. También, el catálogo de la BRM, es una herramienta interesante para poder acceder al conjunto sobre el que gira la entrevista.

La BRM está a disposición total a través de todos los medios disponibles, es una biblioteca abierta que tendría que ser más conocida ya que posee unas colecciones como la Colección Fernández Ardavín, que deben ser más conocidas y divulgadas, por eso, la exposición ha sido una gran oportunidad.

(Archivoz) Belinda, enhorabuena por la exposición y todo el trabajo que se realiza desde su departamento para darnos a conocer el legado madrileño en gran parte disponible online. Ha sido un placer contar con experiencias que nos abran el gran abanico archivístico. Gracias por su colaboración.

(BYR) Muchísimas gracias por el interés y amabilidad. Esta entrevista ejemplariza la interesante labor que está llevando a cabo Archivoz en pro de la labor bibliotecaria y documental. ¡Enhorabuena¡ Espero que podamos seguir colaborando, dado que esta iniciativa es una ejemplo de la importancia de continuar llevando a cabo acciones en común.

*Foto de portada realizada por Luis García (Zaqarbal) on May 30, 2011.

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Santiago Martínez: investigando al discípulo predilecto de Sorolla en los archivos españoles

Las fuentes archivísticas son las herramientas de búsqueda fundamentales a la hora de realizar una biografía acerca de un personaje de interés como es Santiago Martínez en la historia sevillana del S. XX que aquí se revisan. Los recursos archivísticos consultados permiten acceder a documentación en papel, microfilm, o recuperar contenido de interés gracias a la bibliografía en diversas bibliotecas o a través de repositorios en internet.

En esta investigación se han seleccionado breves apuntes sobre Santiago Martínez Martín por ser un personaje sevillano muy ilustre del cual se conoce poco, al parecer siempre le gustó pasar desapercibido en todas sus colaboraciones y publicaciones. Santiago principalmente dedicó su tiempo a la pintura por ser el medio por el cual veía su vida, todo lo que él sentía y que le producía curiosidad era plasmado en sus cuadros y en sus obras. Principalmente lo más conocido de él es su pintura por ser discípulo de Sorolla; pero lo que cabe resaltar de este artista es su capacidad de adaptación a cualquier situación en la que se ha encontrado, siendo pintor, artista, cartelista, diseñador, escritor, ateneísta, teniente-alcalde, catedrático, etc.

A modo de introducción, Santiago Martínez nació en la localidad de Villaverde del Río (Sevilla) el 2 de febrero de 1890 y falleció el 11 de noviembre de 1979 en Sevilla capital. Desde pequeño, su interés por las bellas artes y su capacidad como pintor fue observada y admirada por quienes le rodearon.

DISCÍPULO DE SOROLLA

En su etapa adolescente y más tarde siendo un adulto, fue pupilo de los pintores sevillanos García Ramos y Gonzalo Bilbao. Pero su mejor aprendizaje fue como discípulo predilecto de Joaquín Sorolla y para tal fin, se ha consultado el archivo que se encuentra en el mismo edificio del Museo Sorolla. En la base de datos del mismo aparecen menos de 40 resultados, incluyendo cartas, telegramas entre ambos y material fotográfico donde indudablemente se reconoce a Santiago.

En su etapa como aprendiz bajo el nombre de Santiaguillo, Sorolla decía que era el único que le comprendía y entendía su sensibilidad pintando, por lo tanto le ayudó en los momentos en que la salud comenzaba a fallar. Según correspondencia consultada, en diciembre de 1915 (Cataluña), Sorolla escribe a su mujer Clotilde “Hoy estuvo a ver el cuadro Santiago Martínez y Delgado. Gusta ver la cara de pasmo …”. Con el encargo de la Hispanic Society de la colección Visión de España Santiago le acompañó en algunos de sus viajes, como a Elche, Huelva, Mallorca e Ibiza, donde colaboró en los cielos y mares de algunos de los cuadros y también pudo practicar y aprender de la técnica de su maestro, haciendo el cuadro Las ibicencas o Retrato de Sorolla de espaldas pintando el mar. En el viaje a Plasencia para realizar el cuadro de Extremadura, Sorolla vuelve a escribir a su mujer, diciendo: “toda la tarde fue aprovechada para dibujar el fondo que representa la vista de la ciudad, que es preciosa. Santiaguillo la dibujó bien, así casi me ha salvado de un porrazo, pues él es más joven y yo estaba al cuidado”.

Posteriormente, al fin de la creación de la obra de la Hispanic, siguieron en contacto como se relata en las cartas consultadas en el archivo del Museo, las cuales estaban timbradas con el escudo del Ateneo. Según la correspondencia (archivo familiar y archivo del Museo Sorolla) se denota la gran relación de amistad y admiración entre ambos, obsequiando a Santiago con su obra La niña curiosa. Después de su muerte en 1924, Santiago promueve un monumento a su maestro en el Paseo de las Delicias de Sevilla y en 1966, es nombrado Patrono de la Fundación Museo Sorolla.

SU PINTURA

Santiago en su evolución profesional en el campo del arte inició siendo becario en la Escuela de Artes e Industrias y Bellas Artes de Sevilla, donde fue alumno entre 1903 y 1911. Por su gran talento recibió becas por parte del Ayuntamiento de la ciudad de Sevilla para realizar unos viajes de estudio entre 1919 y 1921 a Inglaterra, Ámsterdam, Bruselas, Londres, París, Praga, Italia, etc. En 1922 comenzó como ayudante meritorio de Dibujo Artístico en la Escuela de Sevilla, socio meritorio de de la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid, tres años más tarde es nombrado Académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, posteriormente ascendió a catedrático numerario interino de la materia sobre colorido y ropaje de la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla.

Pero sus cargos más importantes y honoríficos dentro de esta faceta artística han sido como redactor-jefe artístico de la Revista Bética (1912), Concejal Corporativo del Ayuntamiento de Sevilla en representación del Ateneo desde 1924 hasta 1929; en 1928 es nombrado Vocal Artístico del Comité para la Exposición Iberoamericana de 1929 en la que también participa como Secretario de la Sección de Arte Moderno; en 1949 director propietario de la Escuela de Artes y Oficios hasta 1951. Y ha recibido las medallas en Exposiciones Nacionales de Bellas Artes: 1918, 1920 y 1923.

Es un gran autor de paisajes de toda la geografía española, destacando Cataluña y Baleares, La Jara (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz), Galicia y Olivares (Sevilla) y un cuadro muy preciado titulado Aldea del Rocío. En los tipos tiene el mismo gusto que Sorolla, retratando a lugareñas y campesinas de distintas regiones, destacando: María, Después del Baile, Payesas Ibicencas, Montehermoseña, El Canito, La Chiquitita, etc. Además, importantes retratos de la Familia Real Española, de toda la gama política de la época así como de la sociedad sevillana, y numerosos de su esposa, hijos y otros familiares, destacando: El Rey Alfonso XIII, Pilar en la Jara, D. Ignacio de Cepeda, Santiago de Aférez, y Mi Madre.

Expuso en varias exposiciones principalmente colectivas, a destacar tenemos en 1915 Faiàns Catlá de Barcelona; 1918 Exposición Regional de Huelva obteniendo la medalla de oro y el Primer Premio por Campesina de Montehermoso; 1919 la exposición de Arte Español en París; 1920 Exposición Nacional de Bellas Artes siendo premiado con la segunda medalla por su cuadro Fábrica de conservas (el cual se perdió durante la Guerra Civil estando guardado en el Ministerio de Trabajo), este mismo año expone en Londres; 1927 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid; 1963 en la Major Peel Gallery de Broadway (Inglaterra); etc. Las individuales, se realizaron en el círculo de Ulises de Sevilla en 1947 y en la Sala Macarrón de Madrid en 1952.

Sus obras pictóricas se encuentran en museos como el caso del Museo de Bellas Artes de Sevilla, algunas iglesias como en la Palma del Condado (Huelva), en el Ateneo de Sevilla, particulares que los han adquirido por compra o que el mismo Santiago regaló a su familia y entorno. Son de interés las fotografías contenidas en la Fototeca de Sevilla (en la planta baja del mismo edificio del Archivo Municipal en calle Almirante Apodaca), en este caso no se tiene acceso a los fondos microfilmados y el resultado obtenido hace unos años fue la fotografía de Santiago en edad avanzada pintando un cuadro.

OTRAS FACETAS ARTÍSTICAS

Además, dedicó parte de su tiempo a dibujar carteles oficiales de las fiestas pertenecientes al ayuntamiento de Sevilla, estos surgieron como publicidad tanto para la ciudad como para la provincia donde se retratan las costumbres y acontecimientos de la ciudad, con los temas iconográficos de la giralda, el escudo, los pasos de semana santa, el torero, el caballo, etc. Los carteles Las dimensiones han variado con el paso del tiempo y también varias fueron las casas litográficas que se encargaron de la reproducción (en el caso de Santiago es un litógrafo en Madrid). Este material se puede consultar en el archivo del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla (ubicado en el Parque Mª Luisa) donde se conserva parte del patrimonio histórico de la ciudad, en este caso han sido de interés los carteles oficiales (restaurados recientemente). Al consultar bibliografía en este ámbito se encuentra que ha sido doblemente premiado en 1910 y en 1919 con el cartel de las Fiestas de Primavera de Sevilla.

Por otra parte, en su desarrollo artístico religioso realizó numerosos cuadros a pequeña y gran escala pero su obra más importante fue el diseño del Paso de la Virgen de la Soledad de San Lorenzo de Sevilla (estrenado 1951) que sirvió de inspiración para la talla de otros elementos como en el caso de la iglesia del Corpus Christi de Sevilla. Esta información se puede aumentar en el archivo de la referida Hermandad.

TENIENTE ALCALDE DE SEVILLA

Santiago Martínez fue un personaje del Ayuntamiento que colaboró en diversos actos y al que se le dio importantes encargos del mundo artístico. Su principal puesto en el Ayuntamiento fue el nombramiento como 2º, 7º y 10º Teniente de Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla: 1914-29. Este episodio de su vida se puede documentar gracias a la información contenida en el Archivo Municipal de Sevilla, que se completa con la hemeroteca, fototeca y biblioteca con carácter auxiliar del fondo documental creada a partir de 1859. Tiene un índice mecanografiado que dirigen a los dos subíndices sobre la exposición iberoamericana, entre los cuales algunos títulos resultan relevantes para biografiar a Santiago, estos fondos citados se encuentran igualmente microfilmados por la institución. Se completa la información documental con la obra de José Santotoribio Sumariba: En la vida municipal: 1920-1991 (Sevilla, 1994), en la que aparecen numerosos actos en los cuales Santiago participó. A modo de ejemplo, “El 11 de mayo de 1927 se inaugura en la glorieta que el ayuntamiento erigió a los hermanos Alvarez Quintero en el parque de María Luisa, culmina la obra que inició el teniente alcalde del ayuntamiento sevillano y llevó a la práctica Anibal Concejales corporativos 2º Ayuntamiento de Vázquez Armero. Está como Concejal Santiago Martínez

Estos mismos acontecimientos se pueden refrendar con las noticias encontradas en la Hemeroteca del mismo edificio, la cual primero estuvo en el Alcázar y posteriormente pasó al pabellón mudéjar de la plaza de América y al edificio de los jardines de San Telmo, hasta su actual ubicación (con unos 25 000 volúmenes correspondientes a 8.250 títulos). Se ha consultado la revista Bética y el Diario de Andalucía (ambas en microfilm), mencionando de esta última la efemérides: “La comisión permanente celebrada el 12 de octubre de 1924, acuerda levantar un monumento a los hermanos Álvarez Quintero, la moción de los Quinteros fue presentada por Santiago Martínez» (Correo de Andalucía, el 7 de diciembre de 1924). Otra herramienta en esta investigación ha sido la Hemeroteca Digital ABC obteniendo un resultado de unos 1000 registros, de los cuales una cuarta parte pertenecería a Santiago Martínez y a su hijo del mismo nombre.

Por su cargo, el libro de actas de sesiones es fundamental para seguir su presencia en la institución. En la sesión 10 del Archivo Municipal, sobre Actas capitulares, existe un catálogo de documentos contenidos en los libros del Cabildo del Concejo de Sevilla con fecha de 1975. En las Actas del Consejo del Ayuntamiento Pleno, cada sesión se extenderá por el secretario del ayuntamiento un acta en la que consta los nombre del presidente y demás concejales presentes, los asuntos que trataren y lista de los nominados cuando las hubiesen. El acta será firmada por los concejales concurrentes a la sesión, donde se encuentra en numerosas ocasiones a Santiago por ser Teniente-Alcalde de Sevilla.

EN LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DEL 29

Desde su cargo del Ayuntamiento, colaboró artísticamente en diversos acontecimientos como el caso de su vinculación oficial a la Exposición del 29 como vocal secretario del Comité de Arte Moderno y Asesor Artístico hizo que se le encargase la labor de diseñar los emblemas, diplomas, medallas, programas de mano y otras funciones como el exorno de la Plaza de España donde se celebró la inauguración, además del logotipo principal: “en la parte central de la bandera se inscribía el escudo de la Exposición, compuesto por una Giralda sobre el globo terráqueo en el lugar geográfico que ocupa España, con una carabela de fondo”. En aquellos momentos también era Concejal de la Corporación Municipal, recibió el encargo del Pleno del Ayuntamiento de realizar un cuadro con figuras de tamaño natural, alusivo a la inauguración del evento y del cual queda el boceto debido a que nunca se realizó por el advenimiento de la República. Otro solemne encargo fue la medalla y pergamino de la imposición de la Cruz del Mérito Militar a la Infanta Dª Mª Luisa en 1928.

La documentación que permite conocer esta faceta de su vida, se encuentra en el Ayuntamiento y se conserva en el Archivo Municipal, sesión 18, Exposición Iberoamericana, que comprende los documentos emanados de la comisión ejecutiva, cuyo organismo entregó al ayuntamiento si bien lo conservado solo es una parte de aquel archivo ya que antes de pasar al ayuntamiento se había perdido parcialmente, esta sección se encuentra instalada provisionalmente en la hemeroteca municipal con el ámbito cronológico 1910, 20, 30. El fondo recoge las actuaciones, aspectos administrativos y de régimen interno, propaganda, festejos, jurídicos, técnicos, relaciones con distintos países participantes, etc.

Entre los documentos consultados cito: “Homenajes a la infanta doña María Luisa del pergamino e insignia, declarándola hija adoptiva y preclara de la ciudad, llegaron al ayuntamiento sus altezas don Carlos, doña María Luisa, doña Isabel Alfonsa, doña Esperanza, doña Dolores, ..Pasaron a la sala capitular, el alcalde entregó el pergamino, obra del artista y concejal sevillano Santiago Martínez”. (P. 100 de la sesión 10 del Archivo Municipal anteriormente revisada). Y para el tema que se revisa, los rollos de microfilm (Propaganda, caja 35 y 36, secretaría) con las facturas para todo lo necesario en la exposición, trajes, botas, libretas, etc; ofrecen interés los diseños de Santiago sobre la carpintería familiar Martínez que desvela el encargo de amueblar el Pabellón Real de la Exposición, y dibujos como vitrinas, mesas y sillas que posteriormente pasaron al Teatro de María Guerrero en Buenos Aires.

En algunos libros consultados de la biblioteca del archivo sobre la exposición del 29, hay uno muy interesante, Alfonso XII y la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, donde hay un anexo con fotografías de los actos y personajes célebres de la exposición, donde se puede reconocer a Santiago sin duda alguna (las mismas se encuentran en la fototeca en sus originales de cristal). Además, se deben revisar los fondos del archivo del Museo de Artes y Costumbres, además del archivo familiar, recopilado, catalogado y almacenado por su nuera Margot (fotografías, cartas de Sorolla, bocetos, apuntes, etc).

ATENEÍSTA

Desde muy joven comenzó su andadura en el Ateneo de Sevilla, originariamente denominado en su fundación Ateneo y Sociedad de Excursiones, que cuenta con más de un siglo de historia y tuvo prácticamente el monopolio de la vida cultural sevillana, sobre la que ejerció un poderoso ascendiente. Santiago, en sus inicios, participó en el diseño industrial y gráfico como redactor y jefe artístico de la revista Bética del Ateneo (1913-1917), que consta de pocos años y se puede consultar gracias a dos rollos de microfilm en la Hemeroteca Municipal. Le corresponde el logotipo de la institución de 1914 que reproduce el escudo del ateneo pintado sobre un pergamino que envolvía la flor natural que portaba Mª de Gracia Sánchez-Blanco y Pardo, dama de honor de la reina de los Juegos Florales en ese año. Además, colabora en numerosos actos como en la Cabalgata de los Reyes Magos en 1924 y un año más tarde, pasa a ser presidente de la sección de Bellas Artes. Cuatro décadas después recibirá la medalla de Oro del Ateneo de Sevilla.

A modo de conclusión, la investigación no termina en estas líneas, puede seguir ampliándose gracias a los acerbos documentales conservados en las instituciones españolas y particulares. Cabe mencionar, que continúa su difusión artística, entre otros eventos, con exposiciones póstumas como fue la dirigida por su hijo Carlos y su nuera Margó Davison, 1990 y 2003 (ambas en Sevilla).

BIBLIOGRAFÍA
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  • Los carteles en Sevilla: fiestas de primavera, semana santa y feria. Granada: Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, 1989. (PP. 110).
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El legado documental del transterrado escritor Vicente Soto en Londres

Vicente Soto, escritor valenciano nacido en 1919 y fallecido en Madrid en 2011, premiado por La Zancada con un Nadal en 1966 y transterrado la mayor parte de su carrera literaria en Londres.

Vicente Soto (Valencia, 22 de febrero de 1919 – Madrid, 12 de septiembre de 2011) fue escritor de la Generación del 50. Ganó varios premios a lo largo de su carrera literaria, entre ellos el Nadal de 1966. Vivió transterrado casi sesenta años en Londres.

Su familia ha donado gran parte de su legado documental y bibliográfico a los fondos del Archivo y Colecciones Especiales de King’s College London, colegio universitario de la Universidad de Londres.

Breve nota biográfica del autor

Desde joven sintió cierta inquietud hacia la literatura y tras terminar sus estudios de bachillerato combatió como soldado republicano en el frente del Pardo. Como cuenta Domingo Ródenas, compilador de la correspondencia entre Buero Vallejo y Soto, “al terminar la contienda [este] había regresado a la querida tierra valenciana de su infancia y juventud, donde había militado en la FUE, el sindicato estudiantil de izquierdas, donde había hecho sus primeros pinitos en el mundo del teatro, dentro del grupo El Búho”. Tras cursar la licenciatura en Derecho y alrededor de 1944 se marcha a Madrid para escapar de la situación política y social en la que se encontraba inmerso en su tierra. Con residencia establecida en la capital, conoció a Buero con el que mantuvo una gran amistad durante toda su vida. Compartió con Buero la vinculación a la tertulia del café Lisboa, los llamados lisboetas, compuesta por intelectuales y artistas contrarios al régimen del momento. En agosto de 1954 Soto se ve forzado a exiliarse a Londres. Su mujer, Blanca, llegaría unos meses después: “podía haber seguido viviendo en España a condición de no poder vivir”, solía decir Soto. Se quedó por un periodo de casi sesenta años, alcanzando su madurez literaria a la vez que realizaba otros trabajos como locutor para los servicios exteriores en lengua española de la BBC y, más tarde, como revisor de la Sección de traducción al español de la Organización Marítima Internacional, organismo de Naciones Unidas con sede en Londres.

Introducción a su archivo personal

Actualmente el archivo de King’s College London es el responsable de almacenar y conservar toda la documentación organizada y donada a esta institución por la familia. El contenido revela, entre otras cosas, el método singular de Soto a la hora de componer: tomaba notas en pequeños trozos de papel, donde escribía con abreviaturas de difícil comprensión y con el uso de diversas tintas (verde, rojo, negro, azul). Son notas visualmente peculiares por el añadido de nuevos recortes de papel, sujetos con alfileres, a las notas originales manuscritas a modo de agregar información o realizar correcciones, un trabajo minucioso por parte del autor.

Su archivo ofrece una amplia prueba de su amplio conocimiento del vocabulario castellano. Sus papeles personales son además transmisores de su sentimiento en lo que de España se trata y la añoranza de su país reflejada en las notas de los primeros 20 años desde de su llegada a Londres es palpable. También transcienden las razones que le llevaron a quedarse en la capital británica, tales como la educación de sus hijos u otros motivos personales y profesionales. Llega a establecer su residencia permanente allí pero sin perder el lazo de conexión con España y la situación de la posguerra. Decía, no sin amargura, “tengo mi mundo aquí en Londres, pero hay una realidad incuestionable, el que se va de su tierra, pierde su tierra y no gana la ajena. Esa es la tragedia del emigrante”.

Lo misceláneo de sus documentos dotan al fondo de un gran valor: incluyen invitaciones a premios en España, un retrato a lápiz de Vicente Soto dibujado por el hijo de Buero Vallejo, una caricatura realizada por Forges, fotos familiares, pruebas de imprenta, programas de teatro y múltiples recortes de periódicos. Estos últimos han sido de gran utilidad para ubicar a Soto en el panorama narrativo español y leer las entrevistas personales publicadas en los periódicos de gran tirada donde responde con franqueza y sin petulancia, abriendo su interior hacia el lector.

Por supuesto, su correspondencia personal es imprescindible para llegar a conocer la amplitud de los contactos de Vicente Soto y su influencia en el panorama literario del momento. Ejemplos de importancia son la voluminosa correspondencia con Buero Vallejo, los contactos editoriales tales como Plaza & Janés o con fundaciones culturales como la Juan March o las postales de Natalya Matyash, su traductora al ruso, en las que se habla de la posible traducción de una de sus obras maestras, Tres pesetas de historia. Se acaba traduciendo al ruso para su publicación en Moscú con fecha de 1987.

Lo más enriquecedor de este tipo de fondos es poder conocer desde dentro los sentimientos del escritor, como es en este caso la inquietud y el anhelo. Con el paso del tiempo, Vicente Soto reflexiona que esos sentimientos son más fuertes cuando uno está fuera de su país debido a que el fluir del tiempo se acelera y experimenta un profundo sentimiento al no encontrar respuesta a ese fluir inexorable del tiempo. Además, gracias a la conservación de tanta documentación es posible seguir el trazo creativo del escritor, desde las primeras notas manuscritas hasta la última copia de imprenta antes de su salida al público general.

Apuntes sobre su periplo literario

Vicente Soto publicó novelas, antologías, cuentos y relatos, tomando constantemente notas que conforman sus obras y su archivo personal. Su inspiración ha sido múltiple, desde sus emociones durante la niñez, pasando por la Guerra Civil, las vivencias de otros transterrados en Londres y la lectura de autores como William Faulkner, Proust, Kafka o Gabriel Miró. Igualmente otro de los temas más recurrentes en su documentación y de forma un tanto autobiográfica en sus obras es el exilio como transmisor de sus propias experiencias y sentimientos. Vivió la mayor parte de su vida fuera de su país natal y esto le convirtió en un observador lejano del mundo literario español: “la narrativa española actual me parece extraordinariamente prometedora … una lucha esforzada de gente que siente la necesidad de crear una literatura nueva”.

Su obra y su archivo personal ofrecen la mejor muestra de la notable agilidad en el uso del lenguaje, sus reveladoras historias humildes, su propia estructura creativa y el tratamiento de sus personajes. Soto es un personaje firme en sus decisiones, positivo con todo lo aprendido y todo aquello por aprender aunque su trabajo cotidiano no le permitiese dedicarse más a la escritura. Una de las características que dota a Soto de una gran peculiaridad ha sido su carácter de escritor entregado siempre alejado de los focos y nunca coartado por las modas.

Lamentablemente y debido a la distancia con su país y a la dictadura franquista, su obra y callada labor como escritor de la Generación del 50 no ha sido lo suficientemente difundida en España. Este año se cumple el centenario de su nacimiento y por tanto desde Archivoz nos gustaría difundir lo más posible este gran legado a modo de homenaje para que se conozca y quede a disposición de los lectores e investigadores.

Bibliografía
  • Morán Rodríguez, Carmen (17 de abril de 2017). Cartas para después de una guerra. Revista de Libros.
  • Monferrer Catalán, Luis (2008). Odisea en Albión: los republicanos españoles exiliados en Gran Bretaña 1936-1977. Madrid: De la Torre. OCLC 920218141
  • Ródenas de Moya, Domingo (2016). Antonio Buero Vallejo y Vicente Soto. Cartas boca arriba. Correspondencia (1954-2000). (Madrid, Obra Fundamental, Fundación Banco Santander).
  • RTVE.es (8 de noviembre de 2016). Las cartas inéditas de Buero Vallejo con Vicente Soto, un regalo para celebrar su centenario.
  • Suñen, Luis (13 de septiembre de 2011). Vicente Soto, un novelista transterrado. El País (Madrid: Ediciones El País).
  • Valls, Fernando (14 de septiembre de 2011). En la muerte de un gran escritor de cuentos: Vicente Soto. La nave de los locos.

El curioso testamento de un archivero de la Catedral de Sevilla en el siglo XVIII

El testamento constituye un documento, ante notario, que pone de manifiesto las inquietudes del testador ante la proximidad de su muerte. Aunque su contenido varía según la época que le toca vivir, incluyen claúsulas sobre los herederos y albaceas y las normas a seguir tras el fallecimiento, particularmente y en el caso que nos ocupa del siglo XVIII, suelen tener un gran carácter religioso con la mención de las misas por su alma, dónde pedían ser sepultados, detallan el acompañamiento del féretro, donaciones a las Obras Pías, etc.

Menos frecuentes son las informaciones sobre las actividades profesionales del testador, en ocasiones salen a luz aspectos aún pendientes sobre deudas y cobros, a veces legan sus puestos de trabajos a hijos y parientes. Sin embargo, los testamentos no suelen contener cláusulas que reivindiquen sus actividades en cargos oficiales, porque solían ser vitalicios en la época, sólo en contadas ocasiones sacan a la luz sus puestos en la administración. De ahí la curiosidad que despierta el testamento de Gaspar Pérez Sáenz de la Calle, encontrado en el Archivo de Protocolo de Sevilla, natural de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) y asentado en Sevilla donde se casó en 1695 con Isabel de Lara de Villalba del Alcor en la iglesia de Santa Catalina. 1

Residente en la ciudad de Sevilla, testó el 14 de septiembre de 1748 ante el escribano Luis Palacios, donde dejando aparte otras cuestiones propias del entierro y herencia, contiene una extensa cláusula con informaciones desconocidas sobre los servicios realizados en su vida con la dignidad arzobispal de Sevilla desde el año 1694. De ello se deduce que fue archivero de los Tribunales Eclesiásticos por los señores prelados, alaba su elección al decir que el trabajo con «esmero celo y eficacia, en desempeño de sus recomendables confianzas, mereciendo como trasmitiendo al dean y cabildo la aceptación ha sido en los archivos de los tribunales eclesiasticos, en el que estan depositado la mayor confianza y cuidado de los señores prelados, por la importancia que se sigue a la dignidad y al público en los papeles ejemplares antiguos que se conservan en los referidos archivos«. Por tanto, pone de manifiesto su satisfacción en la elección a su persona y la trascendencia de su trabajo en la Iglesia Catedral de Sevilla.

Nombrado notario archivista en 1711 por el arzobispo Manuel Arias y Porres (1702-1717), al respecto debemos aclarar que formó parte de la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla, que acumulaba documentos desde su fundación por el Rey Fernando el Santo tras la conquista de Sevilla, un generoso patrimonio incrementado en la etapa siguiente. En razón de sus fondos documentales puede ser considerado el más importante de los archivos catedralicios de España desde la Edad Media. Su Deán y Cabildo se ocuparon de la organización de los papeles guardados en arcas o «almarios» y hasta comienzos de la Edad Moderna no llegan noticias certeras sobre la ardua labor de organización de los mismos, momento en el que se nombró una comisión para la organización de los fondos. De entonces es el inventario mandado hacer durante el cardenal Alonso Manrique de Lara (1523-1538) que rigió hasta 1698, año que estaba ya en estas tareas el archivero Gaspar Sáenz.

De capital importancia fue en la última fecha la labor archivística del señor canónigo de la catedral Juan de Loaysa hasta su fallecimiento en 1709, sin lograr completarla. Su método de trabajo fue continuado por el procurador mayor Francisco Losada y Ledesma a cuyas órdenes trabajó un grupo de archiveros hasta el 31 de diciembre de 1720 2. Entre ellos debió estar el caso que revisamos, aunque no ha sido posible encontrar y corroborar esta información al respecto. El mismo Gaspar comenta en el testamento que aparte de su asistencia diaria, tuvo cuatro empleados «a veces mayor numero a sus espensas coste y sueldo, que el papel de escritorio encuadernacion conservar los papeles en legasados gaste de mi caudal una suma considerable, sin lograr la mas leve ayuda de costa por haber fallecido antes de su conclusion el señor Arias». Fruto de este ingente trabajo realizando en equipo es el «Inventario Protocolo Universal de todos los papeles que hay en esta Santa Iglesia» 3. El cual menciona «son 48 cajones, el refiere que eran un total 507 inventarios, que se compone de 47 libros de folio encuadernados, un protocolo marca mayor, hasta 1722 en que se finalizo esta importante obra«.

El primer volumen aclara que «Loaisa trabajó haciendo legajos. muerto nombro de archivista a los señores Diego de Victoria Y Carvajal canonigo y Tomas Santos racionero, y después Conrado Monteverde prebendado en los que cayo el zelo de Loaysa«. Sin embargo, Gaspar dice que trabajó por un periodo de 11 años. Desde entonces se conservan 22 volúmenes del referido inventario que podemos consultar en el Archivo de la Catedral de Sevilla, en la catalogación actual se hubican en la sección IX: Fondo Histórico General, que comenzó su ejecución 11 de octubre de 1709, un inventario de todos los papeles en forma de protocolo, hasta el 31 de diciembre de 1720.

Se compone de 48 caxones de documentos y un índice final abecedario de los papeles contenidos en ellos. Son libros de gran tamaño, el número 11 del inventario contiene los caxones 1, 2 y 3 (36,5 x 25 x 9 cms), que ha sido re-encuadernado en piel con decoraciones en oro, muy deteriorada y cierres metálicos contemporáneos; en su interior el papel es verjurado con diversas filigranas, con tinta parda y negra y en buen estado de conservación (los restantes libros mantienen un formato análogo). Estos caxones contienen los resúmenes manuscritos de los documentos, de carácter misceláneo, clasificados por cajones, legajos y número; por tanto van agrupados los fondos medievales (diplomáticos e históricos, a veces en pergaminos pontificios, reales y eclesiásticos) de particular interés, con otros sin guardar relación temática ni cronológica. Aunque estarían entre los documentos guardados en los fondos actuales, algunos desaparecieron, sobre todo en la Desamortización de los bienes temporales del Cabildo al final del siglo XIX, o a consecuencia del abandono que sufrió el archivo a partir de la desamortización.

Otro aspecto que debió realizar el archivero que revisamos fue la búsqueda de papeles para garantizar los derechos de las capellanías que quedaban vacantes. El titulo de notario archivista de 1711 lo tuvo «con el fin y animo de entender la confianza de los papeles, sin orden, ni cordinacion era dificil encontrase los papeles, sus defensas y justificacion de sus genealogias para las infinitas capellanias que lo comprende este dilatado arzobispado, de esta confusion las quejas de las personas eran reiteradas. Añade estaba sin sueldo alguno ni otro emolumentos más que los aprovechamientos, que segun arancel producen las busquedas, testimonios y complusas que se solicitan». Se han encontrado documentadas varias certificaciones de 1719, en calidad de notario contador de Fábrica de Catedral de Sevilla, a «cuyo cargo están los archivos de los tribunales eclesiásticos de Sevilla y su arzobispado, de los papeles y autos que custodia relativos a capellanías y otras dotaciones» 4. Al respecto refiere que «al trabajo indispensable de dos tres y cuatro meses que anualmente es preciso tener para recoger de los oficios los pleitos conclusos, reconocerlos, inventariarlos y colocarlos en su respectivo lugar siguiendo el orden de su recibimiento, por lo que no ha habido, ni tenido, recompensa alguna de tan crecido trabajo».

Deja entrever que se encargó de hacer la misma separación, reconocimiento e inspección de los muchos papeles que igualmente tenía el archivo del juzgado de la Santa Iglesia que estaba separado del antecedente. Amplió la obra con la anuencia y orden del exmo Sr. Luis de Salcedo y Azcona, al frente del arzobispado entre 1722-1741. Se trasportaron al sitio donde estaban, y depositaron dentro de la misma iglesia bajo su cuidado en los cuartos que se usan sobre las oficinas, donde permanecieron hasta que concluida la obra se volvieron a colocar en las piezas y sitios anteriores. E igualmente gastó parte de su caudal, añade que le quedó el sentimiento de no haber podido hacer inventario igual que el anterior por falta de medios.

Por todo ello, «pide al infante cardenal arzobispo de la ciudad, don Luis Antonio Jaime de Borbon (1741-1754) y a los ilustrados señores dean y cabildo que luego que dios nuestro señor sea servido llevarme a su eterno descanso, como lo espero y confio de su infinita misericordia, se digne en consideracion de este servicio hecho a la dignidad y al publico atender el merito tenido en mas de 54 años de servicio». Lo que pretende hacer extensivo a sus hijos Gaspar y Joseph, ambos presbíteros, por haber asistido con él a todo durante su enfermedad y la falta de caudal, debiendo conservarlos en los referidos archivos durante sus vidas, justifica que por este medio puedan asegurar su manutención y contribuyan a la de su madre, hermanas, y familia. Pudiendo ambos «perfecionar y disponer el inventario que falta del archivo del juzgado de la iglesia, que deberán entregar los libros por inventario con recibo del archivista en la Secretaria de Camara o en las notarias mayores del provisorato y juzgado de la iglesia para que cualquier novedad se puedan pedir y no experimenten extraño alguno por lo que importa su conservacion a la dignidad». Y suplica en el testamento a su Alteza Real y al señor prelado que al tiempo de su fallecimiento fuere de esta santa iglesia, «haciendo como hago gracias y donacion en favor de la dignidad arzobispal de los referidos libros y de todo el caudal que he gastado y distribuido que pueda corresponder a mi trabajo».

Bibliografía
  1. Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Protocolo, Leg. 8754, fols. 764-770v.
  2. Rubio Merino, Pedro. Archivo de la Santa Metropolitana y Patriarcal iglesia catedral de Sevilla. Madrid, 1987.
  3. Fondo Capitular. Seccion O, libro 11. Inventario Protocolo Universal.
  4. Sección IX, serie Fondo Histórico General, Leg. 11274, doc. 48.